domingo, 8 de octubre de 2023

ISLANDIA EN 8 DÍAS


DÍA 1


Salimos de Barajas en el vuelo de la compañía islandesa Play a las 21:35 desde la T1. 4,5 horas de vuelo para llegar al aeropuerto de Keflavik, el más importante de Islandia. Llegamos a las 3:00 am que son las 1:00 am en Islandia. En la salida nos espera una furgoneta que nos lleva a la oficina de la compañía Fair con la que hemos alquilado el coche. Y después de 45 minutos de conducir hasta Reikyavik llegamos por fin a nuestro destino de Airbnb para poder dormir. 

DÍA 2

Nos levantamos en nuestro apartamento de Reikyavik, sin horario aún cogido, pues si bien anoche entre unas cosas y otras nos fuimos a dormir a las 3:00 am hora islandesa, eran ya las 5:00 am hora española. Así que a las 8:30 am en Islandia, nos ponemos en pie para ir en primer lugar al centro de Reikyavik, desayunamos en una cafetería de su calle principal, Laugavegur y la paseamos, subiendo posteriormente hasta la iglesia Hallgrímskirkja que es sin duda el edificio más representativo de la capital islandesa. La ciudad se ve rápido, por no decir rapidísimo y es que fuera de su calle principal, poco más hay que ver. Si acaso, y hace buen día como hoy, es decir, soleado, el paseo junto al mar y la escultura simulando escamas de pez que llaman "Viajero del sol". Cogemos el coche y de camino hacia el P.N. de Pingvellir paramos a hacer la compra en el famoso supermercado islandés llamado Bonus característico por tener de símbolo un cerdito rosa. En Pingvellir visitamos y andamos entre varios de sus puntos que recorren la placa tectónica que divide América de Europa. Tal vez es el lugar más popular para los turistas y probablemente más visitado de Islandia. Aprovechamos además para comer nuestros primeros bocatas en el campo, junto a uno de loa parkings del P.N. A media tarde ponemos rumbo, admirando los paisajes islandeses de inmensos campos y lagos, a la península de Scalfalness y de ahí vuelta a Borganess y rumbo a nuestro destino donde dormir hoy, el pueblo, por llamarlo de alguna manera, de Bifröst.

DÍA 3


Después de dormir y desayunar en el Hotel Bifröst, ponemos rumbo a escasos metros en nuestra primera parada del día, que es el volcán de Grobrok. Junto al parking salen unas escaleras, con unos 600 escalones por los que se accede al cráter del volcán de Grobrok. Interesante visita que te permite acceder al cráter y bordearlo por completo, además de unas bonitas vistas desde arriba. Dejamos poco a poco el este de Islandia para ir adentrándonos camino al norte del país, sin dejar la carretera 1. Si bien, nuestra siguiente parada del día sí nos saca de ella y cogiendo nuestro primer camino de tierra, llegamos a Hvítserkur, que es un enorme roca negra con abundante cantidad de pájaros. Junto a ella una playa de piedras y arena negra a la que se puede acceder para caminar. Hemos continuado de vuelta a la carretera 1 y parado a comer de nuevo en la carretera sobre un fondo de montañas y verdes largas llanuras. Hemos hecho parada en Glaumbaer que es donde están las casas típicas de Islandia con los tejados cubiertos de césped y también en Víðimýrarkirkja, donde está la iglesia del mismo estilo, con su tejado de césped. 1 hora más de camino hasta la ciudad de Akureyri, la segunda más grande del país, que no llega a los 20.000 habitantes y desde allí hemos visto primero desde el puerto partir a un transatlántico camino de Escocia y luego ya caminando por la ciudad, con una calle y plaza principal que se recorre si acaso en 1 hora. Desde allí a nuestro alojamiento, hoy en una granja de caballos, tan típicos del paisaje islandés, Brunir Horse, una casa sólo para nosotros con vistas al valle de Akureyri, rodeados de caballos y con los dueños de la granja que ni nos han pedido la documentación ni nada sobre quiénes éramos, simplemente nos han indicado nuestra vivienda. 

DÍA 4


Comenzamos el día visitando la cascada de Gotifoss, que puedes ver por ambos lados. El acceso además es fácil y desde el mismo aparcamiento ya la oyes, ves el vapor de agua que sale de la caída y casi andando apenas cinco minutos, ya ves su caída. Desde Gotifoss hemos subido hasta el pueblo de Husavik, famoso por tener la mayoría de las excursiones para el avistamiento de ballenas. Sin embargo, no nos atraía mucho pues ya en otras ocasiones y lugares nos ha parecido decepcionante y hemos preferido dar un pequeño paseo por el puerto y ver si iglesia. Husavik en parte recuerda a los pueblos noruegos. Desde Husavik hemos bajado por la carretera 87 hasta los Natural Bath of Mývatn. Allí, nada más aparcar hemos visto las plagas de moscas-mosquitos (no sé muy bien qué son, pero sí que son muy molestas pero no pican) que nos han perseguido casi durante todo el resto del día.  Los tickets los habíamos comprado previamente, pero en cualquier caso no había demasiada gente y se podían comprar allí. Hemos estado realmente a gusto y tranquilos dándonos unos baños en las aguas grises azuladas de Myvant durante 2 horas con sauna también incluida. Si bien es cierto que hoy el frío no era excesivo, sí que daba gusto meterse en estas aguas de unos 35°-37°. Después del baño, sauna y ducha posterior, cogemos el coche rumbo a pocos km al volcán de Hverfjall, que desde el parking se accede con un empinada pero llevadera subida hasta en su parte superior a 463 m y ver la inmensidad del crater. Continuando la carretera las siguientes paradas que hacemos son casi continuas, cercanas y muy atractivas todas ellas. Primero paramos en Hverir, un paisaje lunar de calderas de lodo y respiraderos fumantes. Subimos después a Krafla donde hay más respiraderos, cráteres de brillantes colores y lagos cristalinos en Leirhnjúkur. Ya a media tarde Dejamos atrás la zona de Myvatn y ponemos rumbo a ver la cascas de Ditifoss. Desde el parking, aproximadamente 1km andando hasta llegar a las vistas, pero ya desde lejos se ve el vapor y se oye el impresionante ruido. Las vistas, simplemente espectaculares, si Godafoss esta mañana fui bonita, ésta es mucho más, mayor caída, mayor anchura y mayor caudal. Además, poca gente visitándola ya a estas horas de la tarde por lo que aún la hacen más mágica! De vuelta al parking, pasamos andando a ver a su hermana menor, la cascada de Selfoss a apenas 400 m del parking que ya de por sí es bonita pero  que viendo Detifoss...pues se queda muy desmerecida. Desde ahí a nuestro alojamiento de hoy, en Grimmstadir. Bueno, en realidad en un lugar recóndito donde no hay absolutamente nada alrededor ni que se vea a lo lejos. Es literalmente dormir en mitad de la nada, perfecto para pasar una noche en un lugar en el que ya no quedan muchas ocasiones poder pasar. Eso sí, la carretera hasta llegar hasta ella, son 7 km de camino de piedras y baches. 

DÍA 5


Nuestra idea era haber desayunado hoy en nuestra cabaña antes de salir en camino pero a la hora de coger la leche, hemos visto que anoche nos la dejamos en el suelo, que además es radiante, y hoy pues estaba mala... Así que nos hemos tenido que despedir de nuestra cabaña en mitad de la nada, sin poder desayunar. Carretera durante kms sin casas, pueblos, ni siquiera ovejas ni nada, paisaje lunar, sin nada, absolutamente nada, carretera 1 que siendo la principal del país, por no tener, no tiene casi ni coches. En mitad del camino encontramos una casa solitaria donde se puede echar gasolina, desayunar, que es lo que hacemos, y comprar snacks. Estamos a 60 km de Myvtn y a 100 de Egilsstadir. Nuestro día de hoy consiste en hacer paradas a lo largo de la carretera y eso es exactamente lo que hemos hecho. Para empezar, la cascada de Rjúkandafoss, preciosa con acceso de unos 10 minutos caminando desde donde se deja el coche y con una alta caída del agua. Después la cascada Fardagafoss, cerca de un pueblo más grande, incluso con un pequeño aeropuerto, Egilsstadir, donde paramos en el supermercado Bonus a reponer compra. A partir de ahí, en uno de los muchos áreas de descanso que hay en mitad de la nada, pero siempre junto a un río, paramos a comer, y continuamos por esta bonita carretera disfrutando de sus paisajes y adentrándonos en los fiordos del este a través de Faskrudsjördur hasta Djupivogur, un bonito pueblo pesquero con un bonito puerto, donde hemos tomado en la antigua casa museo Langabud Café, un café con dulce casero en mitad de una tarde que se ha vuelto nublada y con mucha niebla. Poco a poco la carretera 1 nos va ofreciendo vistas por el lado izquierdo del mar, con amplias playas negras, y el derecho inmensas montañas donde cada dos por tres vemos una cascada. Llegamos al final de la tarde al pueblo de Höfn donde dormimos en un apartamento en una granja.

DÍA 6


Tras alrededor de 1h de camino desde Höfn, en un día de lluvia, frío y niebla, hacemos nuestra primera parada en Jökulsárlón, que nos deja con la boca abierta ver allí mismo, a pocos metros del parking (éste de pago aunque luego te das cuenta que podríamos haber parado en otros que no lo son y ves lo mismo) un inmenso mar de bloques de icebergs, incluso hemos podido ver focas marinas bajo el puente de la carretera 1. Es momento de continuar el camino aunque en realidad a apenas 500 m está la Diamond Beach, llamada así (aunque en islandés tiene otro nombre) porque a pie de playa está lleno de bolques de hielo que se juntan con el mar. Seguimos por la carretera 1 y nos damos cuenta que estamos en una postal constante, y que en cualquier momento de la carretera,  no olvidemos que principal del país, te puedes encontrar con algo que merece y mucho la pena ver. Hacemos parada entre otros en Fjallsárlón, con más icebergs, Háalda, etc. donde puedes ir viendo continuamente lenguas del glaciar del P. N. Vatnajökull que es el P.N. más extenso de Europa y su principal cualidad es su gran variedad de paisajes donde se combinan ríos, glaciares y volcanes, de especial mención es la parada en Oraefajökull, y así hasta llegar a Skaftafell que ya de por sí sólo ofrece tantas cosas, como la cueva de hielo, la cascada de Svartifoss, el glaciar, etc. Que necesitas sólo un día para explorarlo. Así que como no tenemos tiempo para todo ello, continuamos nuestra ruta por la 1. Nuestra siguiente parada, en Fjardarargljufur, nada tiene que ver con lo visto hasta el momento durante todo el día de hoy, pues se trata de un cañón de gran altura, con un paisaje de praderas verdes infinitas. Sus vistas, simplemente impresionantes. Dejamos atrás el cañón y siguiendo por la 1, atravesamos kms y kms de campos de musgo blanco sobre piedras volcánicas, paisaje totalmente nuevo y así casi hasta llegar al pueblo de Vik, donde paramos primero en la Black Sand Beach donde el viento es muy fuerte y cuesta hasta cerrar la puerta del coche. Aquí vemos volar frailecillos. Después, pasamos al otro lado de la misma playa, en su lado que llaman Reynisfjara, y aquí el viento es incluso más fuerte. Con todo y eso los turistas no desistimos en visitar las piedras y la playa, e incluso aquellos que han pasado caminando a la zona de las tres rocas, les pilla una ola inmensa que se las ven mal para pasar. El día ha sido un non stop de ver cosas a cuál más impresionante...tan variada, natural y con tanta libertad para visitarla que ya pocos sitios quedan así en el mundo. 

DÍA 7


La primera visita del día nos hace retroceder 30 km desde Hella, pero anoche ya era muy tarde para poderla visitar con tranquilidad y por eso era mejor dejarlo para hoy. Se trata, primero de la Cascada de Seljalandsfoss, que es muy característica no sólo por su altura sino también porque se puede pasar por detrás de ella y según la dirección del viento, te puedes acabar calando. Ciertamente este ha sido el lugar más concurrido de turistas que hemos visto en Islandia, y en cierto modo esto también le hace perder su encanto. Incluso aquí ya no sólo hay que pagar el parking sino que hay vigilancia de pago del mismo y gente dirigiendo dónde aparcar. Después de hacer la pasada por detrás vamos caminando unos 500 m hasta la otra cascada, la de Gljúfrabúi, que a mi incluso diría que me ha gustado más, porque está metida en una cueva, la caída también es muy alta y el ruido del agua es ensordecedor. Muy curioso el sitio donde está metida. Aquí sí nos hemos terminado de mojar. De nuevo volvemos a la carretera 1 y ponemos rumbo dirección Reikyavik desviándonos en la carretera 30 donde paramos a comer los perritos calientes de Islandia en una gasolinera y que nos lleva hasta la catarata de Gullfoss, con dos caídas de agua y un gran caudal y caída. El sol, ayuda a ver también un bonito arco iris sobre ella. Desde Gullfoss nos vamos hasta Geyser, donde vemos más de las zonas volcánicas que expulsan agua ardiendo y de las que sale "humo". Aquí destaca la de Strokkur, que cada 5 minutos aproximadamente expulsa el agua unos 30 m hacia arriba. Y no nos cansamos de mirarla unas cuantas veces. Seguimos camino hasta lo que llaman The Cave People que está apartado un poco de la carretera principal y realmente no merece la pena pues se trata de una vivienda sobre una cueva de cómo vivían a principios de s. XX. De hecho cuando llegamos ya está cerrada y sólo la podemos ver desde la ventana. Terminamos este recorrido en la ciudad de Sellfoss que la atraviesa un enorme río y que está todo el mundo en las terrazas tomando algo aprovechando el día de solazo que nos ha hecho hoy. Cuando creíamos que íbamos a poner ya fin del día de nuevo en Reikyavik, nos encontramos en mitad de la carretera otra zona de géiseres a los que se accede libremente y sin mucho anuncio de ellos, así que paramos y hay ciertamente algunos tramos de los que sale tan fuerte el vapor que decidimos dar la vuelta y no completar el camino. Ya en Reikyavik, es sábado noche y de buen tiempo y hay mucho ambiente en las calles, gentes, música, etc. Además con una bonita puesta de sol..

DÍA 8


Nos levantamos en Reikyavik, nos da tiempo a dar un paseo por la mañana por la  calle principal y su iglesia y coger el coche para poner rumbo al aeropuerto de Keflavik desde donde sale nuestro vuelo a las 15:00. 4 horas de vuelo hasta llegar a Madrid. 

domingo, 16 de julio de 2023

BARCELONA EN UN FIN DE SEMANA

 DÍA 1

Cogemos el AVE de la compañía Iryo que hace relativamente poco ha abierto su operación entre Madrid y Barcelona. El horario, a las 9:15. 2:45 min de viaje hasta Barcelona con parada intermedia en Zaragoza. A la llegada a la estación, hacemos el check in del apartamento junto a la propia estación de Sants, aunque nuestro apartamento no está situado aquí, sino en el centro, pero hasta las 15:00 no podemos recoger las llaves. Aprovechamos para ya sin maletas irnos al centro a comer en La Fonda, en el Barrio Gótico y desde ahí, tras salir de comer, nos vamos caminando hasta la Plaza de Colón y el Puerto. Tras un paseo por el mismo, acabamos cogiendo el metro en La Barceloneta para ir hasta La Sagrada Familia donde tenemos entradas reservadas a las 17:00h. Vamos Visitamos la Basílica. Al salir de La Sagrada Familia nos vamos caminando de vuelta al apartamento en el Eixample. Tras descansar un rato salimos andando hacia el Paseo de Gracia a unos 15 minutos andando desde el apartamento. Allí vemos la Casa Batlló y paseamos hasta la Plaza Cataluña y vuelta andando la Gran Vía. 

DÍA 2

Nos levantamos temprano y tras las duchas mañaneras bajamos a desayunar a una cafetería junto al apartamento. Se levanta algo lluvioso el día, si bien, luego va levantando algo. Desde allí nos cogemos un taxi para llevar las maletas a donde hay que hacer el check out junto a la estación de tren y luego directamente hasta el Parque Güell. Allí paseamos el parque durante casi toda la mañana con sus preciosas vistas de la ciudad. Bajamos de nuevo al centro en un taxi  y aprovechamos a comer a las 13:00 en La Dolza Herminia. A la salida paseamos por La Catedral y el Barrio Gótico en general hasta la Plaza de Colón donde cogemos un taxi que nos lleva hasta Montjuic, en concreto el Estadio Olímpico, que visitamos (es gratuita su entrada) pero que particularmente veo muy deteriorado, o al menos lo recuerdo como mucho más impresionante la última vez que lo vi, cuando sólo habían pasado 4 años desde Barcelona 92. Bajamos andando todo Montjuic con sus vistas hasta llegar a La Plaza de España. Desde allí directamente ya nos vamos a la estación de Sants, recogemos las maletas y cogemos el AVE de las 19:00 con llegada a Atocha a las 21:50.

ERMITA DE Nª SEÑORA DE LOS DESAMPARADOS - RÍO GUADIELA

Nos marchamos de excursión de todo el día a la zona del embalse de Entrepeñas y Buendía. Allí dejamos el coche en la zona alta de la carretera, donde está la presa y empezamos la caminata de 5,5 km ida junto al río Guadiela hasta la Ermita de Nª Señora de los Desamparados, construida bajo una roca y en un paraje precioso. Allí, tan desconocido a 1,5 horas de Madrid que apenas había gente. Sólo unas 10 personas que habían ido a hacer actividades de canoa. Hemos comido unos bocatas y refrescos que hemos portado en una nevera-mochila, en las mesas de picnic que hay junto a la ermita y que están muy amplias y bien preparadas, y por supuesto nos hemos dado un estupendo baño en el río. En esta zona ya mucho más ancho, con el agua muy limpia pero fresquita. Después de comer y del baño, vuelta de otros 5,5 km hasta el coche. El camino por el que transita el río hasta llegar a la Ermita, no tiene acceso permitido y si bien es cierto que hay una valla en el km 1, ciertamente ya hay un cartel en la parte superior donde se indica que no se pueden bajar lo coches más abajo porque no está permitido excepto para los que sean miembros de la Asociación de la Ermita. Antes de volver a casa, de camino, hemos parado en la Central Hidráulica de Bolarque en un paraje precioso.

sábado, 15 de julio de 2023

IRLANDA E IRLANDA DEL NORTE EN 1 SEMANA

DÍA 1

Cogemos el vuelo de Iberia en la T4S a las 7:45 y con llegada a Dublín a las 9:15 hora local (1hora menos que en España). Dublín nos recibe con nubes con sol y temperatura muy agradable.  Lo primero que hacemos es recoger el coche de alquiler y poner dirección sur hacia Cork. Nuestra primera parada es en una gasolinera para desayunar y después Glendalough, parque natural precioso donde dejamos el coche aparcado en el último parking junto al lago grande y caminamos unos 10 minutos hasta Poulanass waterfall, con una bonita cascada y bajada de río. Tal es el buen día que hace que, además, al ser domingo, el lago y los grandes espacios verdes están llenos de gente bañándose, y jugando o tomando el sol. Lo mismo hacemos nosotros, incluida la comida tipo picnic y siesta incluida. Da hasta pereza irse, pero hay que continuar camino. Nuestra siguiente parada es el pueblo y Castillo de Kilkenny. Pueblo medieval, muy ambientado, y con bonitos jardines para pasear junto al castillo. La última parada antes de llegar a Cork la hacemos en Rock of Cashel, imponente castillo medieval en una colina que, si no vas a entrar, es mejor verlo desde lejos. Terminamos el día ya en la ciudad de Cork, la segunda más grande del país, aunque ha empezado a llover, es tarde y ya sólo nos da tiempo para hacer el check in. 

 DÍA 2

Tras desayunar en Cork y ver casi desde el coche la ciudad, ya que no hemos visto que merezca mucho la pena y tenemos muchas cosas que ver por delante, nos vamos al Castillo de Blarney, a apenas 15 minutos. Desde ahí seguimos la carretera hacia el Castillo de Bunratty, que lo vemos también desde fuera y con una parada corta. El plato fuerte del día y sin duda una de las mayores atracciones turísticas de Irlanda son los Acantilados de Moher que visitamos sin lluvia y con una temperatura agradable, pero con el viento típico de estar en unos acantilados. Magnífica vista y precios paisaje. Una vez visitados los acantilados desde un lado y otro, seguimos la carretera de la costa, Burren, hasta llegar a la ciudad de Galway. Ciudad principalmente con una calle peatonal muy ambientada de pubs y música en la calle. Llegamos hasta el Spanish Arch y cenamos a media tarde, para que no se nos haga tarde como ayer, en Mcdonaghs, típico lugar para comer fish and chips en Galway. De cara a mañana visitar la zona del parque de Connemara, todo un acierto dormir en Ryan's river Lodge B&B en el pueblo de Cong. 

DÍA 3

Haber llegado a dormir anoche al pueblo de Cong no nos permitió ver de pleno su belleza, pero hoy, tras el desayuno, hemos paseado por el pueblo y dado un paseo junto al río, con un agua transparente envidiable y un entorno precioso que bien merece la pena visitar, aunque sea sin haberse quedado a dormir en él. Además, tiene ruinas celtas gratuitas de visitar y en este pueblo además se grabó la película de El Hombre Tranquilo con John Wayne y Maureen O'Hara y parte de las casas y lugares del pueblo hacen mención a la misma. Cuenta también el pueblo de Cong con el Castillo de Ashford, que por fotos hemos visto que debe ser precioso, sin embargo, se trata de uno de los hoteles más lujosos del mundo y su visita no está permitida ni a los jardines a menos que te alojes en él. Nuestra primera parada del día una vez abandonado Cong es la Abadía de Kylemore, complejo de vistas magníficas de monjas benedictinas junto al lago Pollacapall Lought, donde además de la abadía se visita la iglesia y el mausoleo andando unos 10 minutos desde la abadía y después andando o en bus lanzadera del propio complejo te acercan hasta el Victorian Walled Garden, un bonito jardín muy cuidado de gran variedad de flores. Una vez abandonada la abadía, que nos ocupa toda la mañana, nos adentramos en el Parque Nacional de Connemara, con inmensas montañas verdes, siempre con el fiordo Killary a vista. Paramos a comer de picnic a orilla del fiordo y después a tomar café con tarta de zanahoria en Leenaun. Seguimos la preciosa carretera que bordea el fiordo pasando por las cataratas de Aasleagh, que, o vas atento o no las ves hasta Louisburgh para llegar a la playa de Corrowmore Beach donde sopla fuerte el viento y a pesar de ser una playa de precioso entorno y bien grande, apenas hay un par de socorristas, no sé muy bien para socorrer a quién pues no hay nadie en la playa con el frío que hace como para bañarse y algunos niños jugando a la pelota. Desde la playa seguimos recorriendo la zona haciendo varias paradas panorámicas en la propia carretera hasta llegar al pueblo de Westport, bonito adornado con flores, el río y casas de colores. Vuelta a nuestro pueblo de Cong a donde llegamos a las 20:15 pero ya lo cierto es que no encontramos a estas horas quien nos quiera dar de cenar, si bien tras un segundo intento acabamos pudiendo cenar unas hamburguesas en un pub, acompañadas de una pinta de guinness. 

DÍA 4

Nos despedimos de Cong y su belleza en un día muy soleado para emprender la ruta este hacia Dublín. En nuestro camino a la capital irlandesa, hacemos parada en Clonmacnoise, donde hay unas bonitas ruinas celtas con un complejo de lo que fueron siete iglesias y sin duda ayuda también el panorama de vistas con praderas verdes, vacas, y el río Sahannon con barcas. Lo visitamos y seguimos camino por la M6 dirección a Dublín con parada en Belvedere House Garden & Park, que son más ruinas celtas. Para comer nos desviamos del centro de Dublín y tomamos rumbo sur hacia el Johnnie Fox's pub un auténtico lugar irlandés para comer, antigua granja enorme a la que han acudido importantes representaciones mundiales y que, aunque está un poco retirados del centro, bien merece la pena ir a comer. Nos ha encantado el plato de pato que hemos pedido, acompañado de una Guinness. De precio unos 30 € por persona. Desde aquí, nos vamos al centro de Dublín, hacemos el check in en el hotel que hemos cogido en el centro y tras descansar un rato, salimos a pasear a la zona del río y Temple bar para ver el ambiente. Realmente lo hay. Mucho ajetreo de gente, de música en la calle, en los pubs y mucha vida en la ciudad.  

DÍA 5

Día para visitar la capital de Irlanda, Dublín. Ciertamente todo lo que es visitable es de pago y todo es por cierto bastante elevado de precio. Así que nos dedicamos a patear la ciudad más que a entrar a visitar sitios. De hecho, sólo entramos a la Catedral de San Patricio y después recorremos el resto de puntos interesantes de la ciudad como La Catedral de Cristo, la zona de Temple bar, el Tfinity College, los puentes sobre el Río Liffey, etc. Decidimos irnos a descansar un rato al hotel y después cogemos el coche para ir hasta el pueblo costero de Howth, también más bien un bonito barrio residencial de Dublín a unos 30 minutos con un bonito puerto y vistas. Como ayer, dormimos en Maldron Hotel Kevin Street, bastante bien situado y bien de calidad-precio para lo que encontrábamos en Dublín para estas fechas. 

DÍA 6

Comenzamos el día tras un desayuno en el hotel algo más temprano que otros días y es que nos marchamos hoy hacia el norte para adentrarnos en Irlanda del Norte. Descartamos ir hasta Derry como teníamos pensado en un primer momento pues la distancia es larga, y el día se nos va a quedar corto para tantas cosas que nos ofrece la costa norte de Irlanda del Norte. Tras 3 horas de viaje desde Dublín, nuestra primera parada es la playa de Benone desde donde se ven unas preciosas vistas no sólo de una playa enorme sino también del Mussenden Temple junto a la playa de Castlerock. Continuar la carretera de la Causeway Coastal Route es nuestro objetivo del día, más en un día como hoy en el que el sol brilla en un cielo azul con pocas nubes y eso que el día empezó lloviendo. La carretera nos lleva hasta nuestra siguiente parada, el Dunluce Castle, ruinas de un castillo en un entorno verde con el mar de fondo simplemente precioso. Con la suerte de estar disfrutando de un día de sol maravilloso en Irlanda, llegamos a la Calzada de los Gigantes, la guinda del pastel de toda visita a Irlanda del Norte. El haber leído foros en internet previamente nos permite saber que hay la posibilidad de visitarlos sin pagar ni una sola libra y a por ello vamos. Dejamos el coche aparcado, pero no en el parking oficial del National Trust Giant's Causeway sino, en un parking previo que hay unos 200 metros antes en la carretera con un cartel a mano que anuncia 5 £ o 6 € y que es una señora la que se baja directamente de su coche para cobrarte a la entrada, en lo que no es más que un prado convertido en parking. Desde allí mismo los carteles te anuncias tickets por todos lados para que pagues pero lo cierto es que pasando por encima o por debajo del edificio de taquillas no es necesario pagar para acceder al mismo sitio y realmente no estás haciendo algo ilegal ni colándote, porque al fin y al cabo la Calzada del Gigante es libre y de la naturaleza y sólo han inventado unas taquilla y un centro de interpretación y visitantes para poder tener la excusa de cobrar una entrada y ponerte a tu disposición un bus para recorrerte lo que a pie puedes también hacer en un paseo cómodo y viendo el paisaje y el precioso entorno. Visitamos La Calzada del Gigante con calma y disfrutando de las vistas, eso sí, lleno de gente que ha aprovechado un día tan magnífico como el de hoy, llegando hasta las curiosas piedras, y viendo cómo rompen las olas sobre ellas. Vista La Calzada del Gigante seguimos la carretera de la costa parando en el mirador de Dunseverick Castle hasta llegar a Carrick A Rede Rope Bridge, puente colgante sobre el mar, que bien es cierto que llegamos algo tarde para recorrer el camino y el parking oficial está ya cerrado, pero igual que en la Calzada del Gigante, también aquí hay un parking no oficial esta vez gratuito algo más adelante en la carretera y la entrada no es necesaria pagarla. Viendo que el camino a recorrer andando hasta el puente no es corto y no es precisamente ya pronto para lo que nos queda de tarde, vemos las vistas de la costa y seguimos camino hasta el mirador de Portaneevy desde donde se ve perfectamente el puente colgante y además las vistas de la costa merecen la pena. Nuestra última parada del día la hacemos en The Dark Hedges también sin coste de entrada ni de parking. Estos son unos árboles en ambos laterales de un camino que la naturaleza ha hecho que sus raíces y ramas queden unidas de una forma original y sorprendente. Para dormir hemos cogido un B&B en Larne, a las afueras de Belfast. Eso sí, cuando llegamos a las 20:00 ya todas las tiendas y restaurantes del pueblo están cerrados, parece un pueblo desierto. 

DÍA 7

Amanece el día con mucha lluvia. En nuestro camino de vuelta a Dublín para coger el avión, damos una vuelta por la ciudad de Belfast. Nada que ver con la vida y el ambiente de Dublín. Primera parada en el museo del Titanic. Después el centro para ver el ayuntamiento, la catedral de Santa Ana y las 2 o 3 calles peatonales del centro. Cogemos el coche y antes de coger carretera al aeropuerto de Dublín a dos horas aproximadamente, vamos a ver el Muro que divide a los barrios pro británicos y pro irlandeses del Conflicto de Irlanda del Norte y algunos murales. Cogemos el avión de vuelta de Iberia a las 18:10, aunque realmente despegamos más de 1 hora después desde el aeropuerto de Dublín que nos parece caótico en gestión del control, de congestión de gente, etc. que no sabemos si es puntual o habitual pero hoy desde luego, muy mal. Nos despide Dublín con lluvia. 

AUSTRIA EN 1 SEMANA

DÍA 1

Nuestro viaje comienza en el aeropuerto Barajas T2, a las 5:30 ya que nuestro avión con Air Europa sale a las 7:00 con destino a Múnich. Llegamos al aeropuerto de Múnich a las 9:30 y con nuestro coche de alquiler nos vamos hasta el centro. Hacemos check in en nuestro hotel y salimos a pasear por el centro de Múnich. Primera parada en la MarienPlatz para ver el carrillón que marca las 12 de la mañana. Desde ahí paseos por el centro de la ciudad y comida en el HB con salchicha, y cerveza. A las 15:00 nos unimos por 3 horas al free tour de la ciudad que nos recorre los principales puntos del centro incluido el paso por la catedral y la huella del diablo en su interior. Lo cierto es que nos hemos levantado tan temprano que en la parte final del free tour ya nos cuesta atender y decidimos pasar por el hotel para descansar un rato antes de salir a cenar por la ladera del río.

DÍA 2

Abandonamos Munich, desayunando antes en la cafetería frente al hotel. Después de 1,5 horas llegamos al pueblo alemán de ski por excelencia, Garmisch Paterkirchen. Allí cogemos el telesilla de Bergstation Alpspitzbahn. Sol abajo y ya arriba algo de niebla, pero un día estupendo para hacer senderismo. Hacemos la ruta de Genuss-Erlebnisweg de 4,2 km que nos lleva de bajada hasta la Bergstation Kreuzeckbahn. Sendero fácil y de bajada con mini parada para tomar un bretzel. Desde aquí nos vamos hasta el pueblo de Mittenwald, que es precioso en estilo de casas y en cuidado de su centro histórico peatonal. Allí comemos unas salchichas y seguimos camino hasta el siguiente pueblo, Seefeld in Tirol, sin duda pueblo de esquí en invierno y de senderistas en temporada estival desde donde salen decenas de rutas y vistas preciosas de las altas montañas de su alrededor. La tarde la pasamos en la ciudad de Innsbruck, donde destaca sin duda la vista de casas de colores junto a la ladera del río Eno, y un paseo por el Altstadt donde se encuentra El Tejadillo de Oro. Antes de abandonar Innsbruck pasamos a ver las vistas de la ciudad desde arriba junto al Bergisel, desde donde son famosos los saltos de esquí del 1 de enero. Para dormir abandonamos Innsbruck y nos vamos hasta el pueblo de Pills, a unos 20 minutos camino ya de Salzburg, nuestra próxima parada mañana y dormimos en una casa típica del Tirol.

 DÍA 3

Amanece otro día de sol en Austria. Tras el desayuno en el hotel, cogemos el coche y nos dirigimos dirección Salzburgo, aunque antes de llegar a la ciudad paramos en Almbachklamm para hacer una ruta de 5km por el desfiladero del río Almbach hasta la Sulzer Wasserfall, la cual es tan fina que, a pesar de ser bien alta, nos la saltamos a la ida y tras caminar 20 min de más, volvemos y ya sí la vemos. Al final de la ruta comemos en mesas de picnic unas ensaladas que habíamos comprado previamente en Aldi. Cogemos el coche y vamos hasta Salzburg. Nos alojamos y salimos andando hacia el centro histórico de la ciudad, donde cada paso que das es un edificio típico austriaco, el parque de Meribell con las famosas escaleras de la película de Sonrisas y Lágrimas y una ciudad llena de iglesias y edificios históricos. Sin duda la película de Sonrisas y Lágrimas está muy presente en toda la ciudad, así como también Mozart. Subimos en el funicular Festungsbahn que nos lleva hasta el castillo desde donde las vistas de la ciudad bien merecen la pena. Tomamos arriba en la terraza una cerveza Stiegl y un Salzburg nockers, que es un postre dulce a base de merengue y ¡por el que nos cobran 20 €!  A la bajada seguimos paseando por el centro hasta la hora de cenar en el Gässe Biergarten un Schnitzel. 

 DÍA 4

Dejamos atrás Salzburgo no sin antes pasar a visitar los jardines del palacio de Hellbrunn. Preciosos jardines verdes que en un día soleado y caluroso como hoy, más resplandece. Desde Salzburg, nos dirigimos al pueblecito de Sankt Gilgen junto al lago Wolfgangsee y después de casi 2 horas más de viaje en dirección a Viena paramos antes en Melk, donde destacan sin duda su abadía en lo alto y el paso del Danubio a sus pies. Desde Melk, 1 hora más de camino hasta la llegada a Viena, ya con mucho más tráfico y movimiento, lo que marca que nos encontramos en la capital de Austria y en definitiva en una gran ciudad de casi 2 millones de habitantes. Nos alojamos y rápido nos cambiamos de ropa para irnos hasta el Musikverein, mítico lugar donde tiene lugar el famoso concierto de año nuevo. Asistimos a un concierto de Mozart, claramente para turistas, pues todos somos guiris y los propios músicos van vestidos de Mozart, pero sólo por el hecho de poder contemplar el lugar y apreciar la acústica, bien merece la pena asistir.  A la salida, no encontramos ya sitios para cenar y nos vamos al hotel a cenar la fruta que nos sobró ayer del supermercado. 

 DÍA 5

Nos levantamos en Viena y tras desayunar en una cafetería en el centro de la ciudad nos unimos al voluminoso grupo de free tour que sale del monumento contra la guerra y el fascismo a las 10:45. El tour, con gran enfoque histórico de la época de Francisco José y Sisi Emperatriz, recorre la famosa U del centro de Viena que se centra principalmente en el complejo del Palacio de Hofburg. Al final del freetour continuamos por nuestra cuenta paseando por la Catedral, el Ayuntamiento, la Ópera, el hotel Sacher, el Musikverein, etc. Para comer, un Wiener schnitzel más, nos vamos hasta Glacis Beisl. Después de comer en la terraza del Biergarten, nos vamos a tomar café y tarta Sacher a su famoso Hotel Sacher, no sin antes haber tenido que esperar la cola pertinente para acceder a una mesa. De ahí andando al Palacio Belvedere para terminar la tarde paseando por el Stadtpark que alberga la famosa figura de bronce dorada de Johann Strauss. Tras pasar por el hotel, nos vamos a cenar con el coche a las afueras, a la zona de los viñedos de Viena, al Weinhoff Zimmermann-Neustift am Walde. En este lugar, la bebida se pide en la propia mesa, lógicamente, vino, y la comida la tienes que ir a pedir dentro de la casa a modo carnicería. Pasamos una estupenda cena, al fresco, junto a los viñedos y sin turistas alrededor, sólo vieneses locales. Nos ocurre una anécdota al final de la cena, y es que cuando ya terminada la cena decidimos irnos, pensábamos que ya habíamos pagado todo porque la comida era comprarla en la carnicería y la habíamos dejado pagada, pero en realidad, el vino y el agua no estaban pagados, y nos vamos tranquilamente sin darnos cuenta, y cuando ya estábamos a punto de coger el coche que se deja en una zona para aparcar a unos metros cuesta abajo, vemos que el camarero, con su traje tradicional tirolés que lleva puesto, baja corriendo y llamándonos para que paguemos. En ese momento nos damos cuenta y pagamos y pedimos disculpas, pero bien él no nos cree, piensa que hemos intentado irnos sin pagar y de malas formas nos pide que nos vayamos inmediatamente de allí. 

 DÍA 6

Abandonamos el centro de Viena, pero antes de dejar la ciudad vamos por la mañana a ver el Palacio de Schönbrunn. Aparcar se convierte en toda una odisea en Viena, pues si bien no hay carteles que digan que hay que pagar y cómo, tampoco hay identificaciones de líneas azul, roja, verde, etc.…a base de preguntar, descubrimos que sí, que es necesario pagar parquímetro. Pero ¿cómo? Pues o bien descargando la app de aparcar en la ciudad, o bien comprando en una gasolinera unas tarjetas por el tiempo que vayas a aparcar. Optamos por esta segunda opción en una gasolinera cercana y ya aprovechamos para desayunar en ella. Por fin ya con el coche aparcado, visitamos los jardines del palacio de Schönbrunn y la ciudad de Viena a lo lejos. Al mediodía cogemos de nuevo el coche para recorrer las 3 horas de viaje que nos separan hasta la entrada del teleférico de Dachstein con un cambio de paisaje de nuevo a las altas montañas de los Aples y las praderas verdes y casas llenas de flores. Hacemos parada en mitad del camino a comer en un pueblo de la carrerera. Lo cierto es que a la llegada a Dachstein son las 18:00 y ya es algo tarde para iniciar la ruta del Hoher Dachstein, así que aprovechamos para hacernos unas fotos frente a la imponente montaña de fondo y continuamos camino al que muchos catalogan como el pueblo más bonito de Europa, Hallstadt. Si es el más bonito o no es muy subjetivo, pero lo cierto es que es realmente precioso, bien cuidado y en un enclave fantástico a los pies del lago Hallstätter See. Abandonamos Hallstadt a las 21:30 pero por delante nos queda aún 1 hora de viaje hasta Salzburg dinde de nuevo pasamos la noche. 

 DÍA 7

Nuestro último día de viaje abandonamos Salzburg dirección de nuevo a Alemania. Antes de comer paramos en el lago Chiemsee pero es sábado y día soleado y parece que mucha gente ha escogido este lugar para pasar el día. Lago enorme, lleno de veleros y lanchas. Intentamos alquilar una barca pero está todo completo. Así que damos un paseo jjnto al lago y nos vamos camino de Rosenheim. Pueblo típico bávaro donde aprovechamos para comer y dar un paseo antes de ciger el coche rumbo al aeropuerto de Múnich, y coger el avión con destino a Madrid a las 19:30. 

domingo, 9 de julio de 2023

CINQUE TERRE (ITALIA) EN 5 DÍAS

DÍA 1

Cogemos el vuelo de Iberia de las 21:30 que nos lleva hasta la ciudad de Bolonia. Vuelo tranquilo y ya a la hora de llegada cogemos un taxi que nos lleva directamente al hotel que hemos cogido junto al aeropuerto para mañana tenerlo cerca de cara a recoger el coche de alquiler ya que esta noche por las horas a priori ya estaba cerrado. 

 DÍA 2

Temprano y después de desayunar en el hotel, cogemos un taxi que nos lleva de nuevo al aeropuerto de Bolonia para recoger nuestro coche de alquiler. La recogida del coche es un poco caótica por el tiempo que tardan y por la mala organización de la compañía de alquiler. Nos dirigimos al centro de la ciudad de Bolonia que visitamos durante la mañana y del que destaco, además de su gran plaza con una de las más grandes catedrales del mundo y su escultura de Neptuno al que la tradición dice que hay que darle dos vueltas, la Basílica de Santo Stefano de Bolonia, o también conocida como La Iglesia de las 7 Iglesias. Muy curioso ver dentro de un mismo complejo la variedad de estilos y altares con claustro incluido de no sé si 7, pero sí varias iglesias juntas. Nos chispea algo durante la visita, así que decidimos aprovechar para comer sobre las 12:30 en lo que yo llamaría una charcutería-restaurante típico del centro, el Villa Maglia. Después de comer, hacemos el viaje hasta la ciudad de Lucca, unas 2 horas. Precioso pueblo típico amurallado, plaza ovalada y subida a la Torre de la Hora con menos gente que la otra y con una vista que bien merece la pena. Me ha gustado la ciudad. Desde Lucca viajamos finalmente hasta La Spezia (1 hora) y hacemos el check in en el céntrico apartamento y salimos a cenar a la Pizzeria Masianello. 

DÍA 3 

Temprano arriba para desayunar y después de dejar las maletas en el maletero del coche y coger sólo lo básico para llevarlo encima durante los dos próximos días, nos dirigimos andando a la estación de tren de la ciudad de La Spezia. Cogemos el 5 Terre Card ticket de día completo para recorrer los 5 pueblos de las 5 Terre en tren. Primer pueblo Riomaggiore tal vez el más grande y representativo por fotos e imágenes que representan las 5 Terre. Desde la estación, tras pasar por un túnel andando, acabamos llegando al pueblo. Paseo bordeando el mar y primeras vistas de las casas de colores sobre las rocas. Desde Riomaggiore, otra vez en apenas 5 min y llegamos a Manarola, que destaca por sus cuestas y también porque recorrer sus viñedos te permite ir teniendo unas vistas fantásticas del pueblo. Se empieza a llenar de gente el pueblo por eso de ser hora punta. Aprovechamos para comer en La Scogliera y después de un helado volvemos a la estación a coger de nuevo el tren hasta Corniglia. A la llegada hay la opción de caminar en cuestas y escaleras unos 20 min o bien esperar un bus a la salida de la estación de tren. Optamos por esta segunda teniendo que esperar pasar 3 buses, pero por la cantidad de gente terminamos subiendo los escalones hasta llegar al pueblo. Tal vez el que menos me ha gustado del día de hoy no porque sea feo, sino porque los otros son mucho más bonitos. De hecho, se notaba que en este pueblo había menos gente que en los anteriores. 

DÍA 4 

Por la mañana, tras desayunar en Vernazza, en el único bar abierto, El Pirata, cogemos el tren para visitar el último de los 5 pueblos de las 5Terre, Monterosso, el único de los 5 que tiene playa y que destaca por su escultura de Neptuno sobre la roca del final de la playa y al otro lado del túnel que se llega caminando, el pueblo, con sus calles típicas y sus dos iglesias. Desde aquí, tren de vuelta a La Spezia, en unos 25 minutos, recogida del coche y carretera en marcha hacia Génova. Antes de comer hacemos un primer intento de llegar en coche al pueblo de Portofino, pero la policía ya está deteniendo el tráfico en el pueblo de Santa Margherita Ligure, pues el parking de Portofino está lleno, así que decidimos aparcar, dar un paseo por el pueblo y aprovechar para comer. Mientras la comida llueve, con la suerte de que sale el sol justo cuando terminamos. Hacemos un segundo intento por llegar a Portofino y esta vez sí lo conseguimos, y a la llegada podemos conseguir entrar al parking, aunque nos alegramos de no haber venido a comer pues los precios aquí son otro nivel, 1 helado de 1 bola, 6,5 € y 1hora de parking 8 €. Nos encontramos con un pueblo precioso, encajonado sobre una punta y con decenas de barcos fondeados frente a su costa y dos mega yates que hasta nos quitan parte de las bonitas vistas del pueblo. Como dato curioso entrando a visitar la iglesia nos encontramos con una misa romana-católica-ortodoxa, en definitiva, muy rara, con las mujeres con velo, los curas con barbas largas y dando la misa de espaldas. Desde Portofino nos vamos hasta la ciudad de Génova, a donde llegamos en aproximadamente 1,5 horas. Aparcamos en la calle junto al centro, donde además está nuestro apartamento. La ciudad de Génova es por sí misma decadente y desorganizada. No tiene demasiadas cosas especiales que ver, pero merece la pena ver en sí la ciudad, cómo está distribuida ladera arriba desde el mar y su majestuoso puerto, que, por lluvia, sólo vemos desde el coche. Paseamos desde el apartamento calle arriba hasta la plaza central, Piazza Raffaele de Ferrari, su catedral, y algunas de sus callejuelas estrechas típicas hasta sentarnos en una de ellas en una terraza al famoso aperitivo de tarde italiano en el que por cada copa que nos pedimos nos ponen la bandeja de embutidos. Para cenar nos cuesta un poco encontrar sitio pues está casi todo cerrado, aunque acabamos dando con la Trattoria Archivolto Mongiardino que nos ofrece un rico pesto y tiramisú. 

DÍA 5 

Nos levantamos en nuestro apartamento de decoración motorista en pleno centro de Génova en un día bastante lluvioso. Desayunamos en una cafetería enfrente de nuestro apartamento y desde ahí recogimos el coche que habíamos dejado aparcado ayer por la tarde y nos dirigimos hasta la ciudad de Turín a unas 2,5 horas de viaje y nuestro último destino del viaje. En Turín aparcamos en la calle en el centro y empezamos nuestro recorrido a pie. Primero por las 3 plazas Piazza Carlo Felice, Piazza San Carlo y Piazza Castello enlazando con la Piazza Reale hasta llegar a la catedral y los jardines reales. Comemos en una pizzería y continuamos después caminando con helado en mano de la heladería Alberto Marchetti por el Castello del Valentino, varias iglesias, una de ellas redonda y paseo por la ladera del río Po. A media tarde, recogida del coche y trayecto hasta el aeropuerto de Turín desde donde cogemos el vuelo de vuelta a Madrid con llegada a las 23:00 horas. 

domingo, 13 de marzo de 2022

FLORENCIA EN 3 DÍAS

 DÍA 1: 

Cogemos el vuelo desde Barajas de las 17:30 de Iberia con destino a Florencia a donde llegamos 2:30 después pero como nos han facturado las maletas porque el avión iba lleno pues hemos tenido que esperar a su recogida y después ya hemos ido hasta la parada de taxis para coger uno que nos llevara hasta el centro de Florencia donde estaba nuestro alojamiento. A la llegada y tras la espera para que nos trajeran las llaves, salimos a cenar pasta a Yelow Bar. La verdad es que no hemos podido coger un alojamiento más céntrico, justo a la Plaza de la Signoria.

DÍA 2:

nos levantamos temprano porque hemos cogido entradas para la visita de la Galeria de los Uffizi a las 8:45. Antes desayunamos en una cafetería de la Plaza de la Signoria con vistas al Palazzo Vecchio, actual ayuntamiento de la ciudad y la Loggia de Lanzi y de camino a la entrada a la Galería vemos cómo ya están montando los puestos del Mercato Nuovo. Dedicamos algo más de dos horas a la visita de la Galería de los Uffizi, y es que, si bien tiene obra que bien merecen la pena ver, ya sólo por el pasillo central y el techo del mismo, su visita es un must de Florencia. A la salida, paseamos junto al río y el famoso Puente Vecchio, echando un vistazo por sus joyerías. Desde aquí nos vamos a ver la que se considera la farmacia más antigua del mundo, que tal y como dicen sus carteles lleva abierta desde 1221. Se trata de la Farmacia Santa María de Novella, pasando por la Plaza que lleva el mismo nombre. Comemos de nuevo pasta, hoy con pesto y a las 15:30 tenemos los tickets para entrar a la Galeria de la Accademia que tiene como foco casi exclusivo la posibilidad de ver en directo una de las más impresionantes obras de Miguel Angel, el David, impresionante. A la salida vamos paseado sobre la otra ladera del río, nos tomamos un Aperol a media tarde y en nuestro paseo acabamos de nuevo en la Plaza de la Signoria y pasando por el apartamento antes de salir a cenar en un sitio que habíamos reservado, Osteria Cinghiale Bianco donde cenamos los riquísimos Pappardelle Al Ragú Di Cinghiale.




DÍA 3:

Nos levantamos y vamos a desayunar en un bar del centro, pero de no turistas, justo detrás de la Galería de los Uffizi, y mientras el desayuno, decidimos casi sobre la marcha, alquilar un coche por un día e ir a pasar el día fuera de Florencia. Primero nos vamos hasta la ciudad de Siena a poco más de 1 hora en coche. Siena es una ciudad preciosa, típica de la Toscana, con la catedral también de la misma piedra de la zona y sin duda una plaza que bien merece la pena una visita. Cierto es que, si bien pasear por el centro de la ciudad es muy agradable, pues es relativamente pequeño, así que dejando el coche aparcado en un parking de dentro de la muralla como hemos hecho, éste, el centro, se recorre rápido. Hay una competición de bicis que termina justo en la plaza, con lo que hace que la ciudad esté aparentemente más llena de lo que puede ser lo habitual. Comemos en un restaurante del centro, y después cogemos de nuevo el coche y de camino de vuelta hacia Florencia paramos en el pueblo de San Gimignano. Pueblo perfectamente conservado, con un entorno de viñedos y de construcciones de La Toscana. A la llegada, nos tomamos un helado italiano, más por el hecho de estar en Italia que por que la temperatura lo requiera. Más bien al contrario, la tarde de hoy, aunque soleada, se ha quedado bastante fresca. A última hora de la tarde, volvemos a Florencia, dejamos el coche de alquiler y tras paso por el alojamiento salimos a cenar a una pizzería junto a él.

 

DÍA 4:

Último día en Florencia, pero con todo el día por delante. De nuevo nos amanece sin lluvia, pero con frío. Desayunamos en el mismo sitio de ayer, pero de camino entre el alojamiento y el bar, aprovechando que pasamos por el Palazzo Vecchio entremos a verlo sólo a la parte de la entrada que es como un patio. Después de desayunar nos vamos directamente a hacer cola para entrar a ver la catedral. Ciertamente, aunque la cola es muy larga, va bastante rápida y en unos 30 minutos ya estamos dentro. Sin desmerecer el interior, tal vez, si por algo es famosa esta catedral es más bien por su exterior y su cúpula, al igual que el Baptisterio, sin embargo, y más sin ser de pago, merece la pena también entrar en su interior. Desde aquí nos vamos a la Iglesia de Santa Croce, situada en una plaza, como dirían los italianos, bellissima. Visitamos su interior, con dos bonitos claustros, la tumba de Marconi, el inventor de la radio, y la de Galileo entre otros. A la salida de la visita, aprovechando el sol y la hora del aperitivo, nos tomamos en la misma plaza un Aperol. Aprovechamos después para comer unos paninis de pan “sciocco”, típico de Florencia antes de subir a uno de los miradores más famosos de la ciudad, visitando primero la iglesia de San Miniato al Monte. La iglesia es muy bonita, de visita gratis y casi sin turismo y tiene una especie de terraza delante y otra escalinata desde donde hay unas vistas aún más panorámicas de la ciudad que desde el propio mirador de la Piazzale Michelangelo al que después bajamos. Tras disfrutar de unas magníficas vistas de la ciudad, con la cúpula de la catedral presente en todo momento, volvemos caminando al centro, pasando de nuevo por el Ponte Vecchio, Piazza de la Signoria, etc hasta el alojamiento donde recogemos nuestras maletas, cogemos un taxi y nos vamos al aeropuerto. Salida del vuelo de Iberia a las 20:30 con llegada a Madrid a las 23:00 tras haber aprovechado 3 estupendos días en La Toscana.