domingo, 17 de agosto de 2025

AUSTRIA Y LOS DOLOMITAS EN 9 DÍAS

 Día 1: 


A pesar de que nuestronviaje transcurrirá por Austria e Italia, viajamos Madrid - Munich con Lufthansa a las 12:00 desde la T2. Llegamos a las 14:30 a Munich y antes de tecoger nuestro coche de alquiler, comemos en el aeropuerto. Después de revoger el coche, salimos dirección Salzburgo pero es viernes por la tarde y operación salida de vacaciones y nos pilla bastante atasco. Primero vamos a nuestro alojamiento de Salzburgo, que en realidad está a 20 minutos a las afueras y es una preciosa granja en el pueblo de Großgmain, en el Gasthof Steinerwirt. Muy recomendable por el enclave y la casa en sí. Después nos vamos a pasar el resto de la tarde a visitar Salzburg, sus calles del Altstadt y subimos en el teleférico a la parte del castillo desde donde las vistas de la ciudad son preciosas. Vemos desde allí la puesta de sol y bajamos a cenar a un biergarten una Brautwurst. Como el d>a ha sido tan soleado realmente queda mucha gente paseando por las calles y la ladera del río. 

Día 2:

Amanecer con un sol expléndido con las vistas tan bonitas desde nuestra habitación, es realmente estar de vacaciones. El desayuno inmejorable en este alojamiento. Cogemos el coche y hacemos nuestra primera parada del día a las afueras de Salzburgo, en el Palacio de Hellbrünn. Al palacio no entramos, sólo paseamos un ratos por sus preciosos jardines. Desde ahí, no sin caravana de salida de sábdo por la mañana, vamos hasta el Campo de Concentración de Mauthausen. Sin duda un lugar para visitar, donde tanto la historia como la propia construcción del lugar dejan en silencio la visita de todos los que por allí pasan. No hay voces altas entre los visitantes, más bien, pensamiento y silencio. A la salida, en el pueblo, pasamos por Lidl y compramos unas ensaladas, y aguabpara parar a comérnoslas rn uno de los tantos lugares que hay con saliente a las orillas del Danubio. En un día de altísimas temperaturas para ser Austria, con más de 30°, donde la gente ha salido a bañarse, pescar, comer, etc. al campo. Desde ahí, seguimos camino dirección Viena, con parada intermedia en el pueblo de Melk, con su paso del Danubio y su majestuosa abadía que visitamos lo que nos dejan sin pagar entrada. 1 hora más, con algo de tráfico de nuevo, y llegamos a nuestro hotel de Viena sobre las 18:30. 

Día 3:

Hoy toca visitar Viena, bueno una visita exprés a la capital austriaca que nos lleva en primer lugar por la mañana en el bus al Palacio de Schönbrunn, donde paseamos por sus jardines durante casi 2 horas. Desde ahí cogemosnun tranvía al centro, concretamente a la Karlplatzt desde donde vamos andando al Palacio de Belvedere. Luego caminamos de nuevo hacia el centro y vamos a comer a las 15:00 unos schnitzel y una bolas de Knöckeln al Biergarten Glacis Beisl. Después ya por la tarde nos adentramos en tod la parte de la Viena imperial, paseando por la Maria Theresien Platz con los dos preciosos edificios que hoy albergan el museo de historia natural y el museo de historia del arte de Viena. Desde ahí, y tras descansar un rato en el césped, cruzamos para llegar a Hofburg, el Palacio de invierno de los emperadores austro húngaros. Lo atravesamos y cruzamos llegando hasta la Michaelerplatz desde donde se ve la entrada al palacio con su cúpula verde. Después callejeamos, entramos a la catedral y a la Peterskirche recorriendo de arriba a abajo la calle Graben, sin duda una de las más reconocidas de Viena. Luego nos vamos caminando hasta el Parlamento austriaco y el ayuntamiento de Viena atravesando el Volksgarten. Cerramos la tarde-noche tomando la tarta Sacher en su famoso hotel. 

Día 4:

Día de inicio con un viaje largo con salida en Viena y destino el pueblo de Hallstatt. Antes hacemos una parada a la salida de Viena para desayjnar en un área de descanso y luego seguimos camino pasando de nuevo por los desvíos de Melk, Mauthausen y Linz entre otros, para adentrarnos nuevamente en Los Alpes austriacos. Antes de llegar a Hallstatt, nueva parada, en el pueblo de Bad Ischl para comprar comida en el Hofer (como llaman al Aldi en Austria) y pararla a comer en un área con mesas junto al lago Hallstätter See. Llegamos a Hallstatt a las 15:00 y tras aparcar en el P2, paseamos por el pueblo como hacen miles de turistas más. El hecho de que hayan nombrado a Hallstatt el pueblo más bonito de Europa, lo ha desbordado de turistas. Para verlo mejor y más tranquilos, así como disfrutar de las vistas del Dachstein, nos alquilamos una barca por 1 hora. ¡Gran acierto! Después de bajar de la barca, paseamos hasta el mirador final del pueblo donde los propios vecinos ya piden con carteles que se respete el silencio y los turistas se dediquen simplemente a admirar el paisaje, cosa realmente difícil. Viendo que son las 18:00 cuando salimos de Hallstatt, y que no nos va a dar tiempo a coger el teleférico del Dachstein para subir a la cuevas, nos vamos a Gosausee donde nos encontramos con un lago precioso desde el que se ve perfectamente en un día súper soleado y con buenísimas temperaturas, el Hoher Dachstein de 3.000 m de altura. Damos un pequeño paseo en l orilla del lago sin llegar a completar su ruta circular, allí nos encontramos con gente bañándose, vacas, montañeros que bajan de hacer sus rutas por la montaña, senderistas, etc. Tras aprovechar las vistas sin niebla ni nubes, cenamos en el Gasthof Gousasee con vistas al Dachstein. Desde allí nos dirigimos por unos paisajes preciosos hacia nuestro alojamiento en Abtenau. 

Día 5:

Después de que nuestro alojamiento de anoche no haya sido el mejor con el que nos hemos encontrado, y que amanece muy pronto, nos ha costado mucho ponernos en camino a las 7:00. Hemos parado a desayunar en una cafetería del camino, y en un Spar a comprar nuestra comida del día y hemos continuado hasta la primera parada del día, el Lago di Dobbiaco. Hemos aparcado en el parking habilitado para ello y hemos dado la vuelta al lago, unos 2,5 km con un cielo completamente azul en un nuevo día soleado y en un sendero muy llano y sencillo con un agua completamente cristalina. Tras la vuelta al lago, cogemos el coche y nos vamos unos pocos kms más abajo hasta el Lago di Landro. El agua de este lago es muy clara, entre azul y blanquecina y había muchos coches aparcados. En este lago no hemos dado la vuelta al mismo, pero buscar un hueco a la sombra para comer, estaba algo complicado. Hemos tenido que cruzar un pequeño riachuelo de los que entran al lago, para encontrar un hueco y comer justo a la orilla en frente de donde se aparcan los coches. Hemos comido y nos hemos ido a bañar, pero el suelo era muy resbaladizo, y lleno de fango del que se quedan pegados los pies, y agua muy fría, así que nos hemos metido hasta la cintura y media vuelta. Después de recoger nos hemos vuelto al coche y nos hemos puesto dirección al Lago Misurina. Aquí, hemos vuelto a aparcar y hemos dado la vuelta al lago. Otros 2,5 km de camino alrededor de éste que nos permite una vista de 360° de las montañas que lo rodean. Desde aquí ya nos vamos a dormir a nuestro alojamiento situado a orillas del Lago di Caterina en el pueblo de Auronzo, donde cenamos unas pizzas. En la noche, hay una fuerte tormenta que hace que los rayos se reflejen preciosos en el lago. 

Día 6:

Empezamos el día camino del Lago di Braies. Conducimos durante algo más de 1 hora hasta la entrada y digo bien entrada porque abajo, justo dinde la carretera principal gira hasta el pueblo de San Vito, es decir, unos 7 km antes de llegar al lago, hay una caseta donde nos piden el ticket para pasar a los parkings del lago di Braies. Como no teníamos ni idea que había que comprar un ticket pues allí mismo hay una oficina donde te informan que el ticket lo tienes que comprar online. Hay varios tipos de ticket. Nosotros compramos el que te da acceso con el coche particular al parking P3 que está junto al lago (18 € en 2025). Recorremos los 7km hasta el P3 y una vez aparcamos, nos cogrmos las mochilas y nos vamos hacia el lago, donde la primera imagen que ves de él ya es impresionante y te explica el por qué de la cantidad de gente que viene y de la popularidad del lugar. De nuevo hoy un día súper soleado e incluso altas temperaturas  Hacemos el recorrido de los 3 km alrededor del lago y paramos a comer en una de las sombras del camino. Éste es sencillo, apenas todo llano exceptos algunos escalones que te llevan a lo más alto, y desde cualquier punto puedes contemplar la belleza del agua azul/verde, la tranquilidad que transmite y las barcas de madera a remo que lo navegan. Viendo la belleza del lugar es perfectamente entendible que éste sea uno de los iconos de Los Dolomitas. Tras terminar la vuelta completa de forma tranquila, haciendo varias paradas para contemplar las vistas, volvemos al coche y ponemos rumbo a la ciudad de Bolzano. En nuestro alojamiento, en el barrio de Lauves nos dan el billete para el bus y el teleférico incluido con el alojamiento, entonces dejamos las maletas, nos damos una ducha rápida sobre tofo para refrescarnos y nos vamos a Bolzano centro en bus y luego 5 min andando hasta donde se coge el funicular Funivia Renon que en 12 minutos te sube hasta el pueblo de Soprabolzano y que a lo largo del trayecto te deja ver unas vistas de todos Los Dolomitas, los tejados de las casas de Bolzano, la ciudad y los viñedos de las laderas. Nada más llegar arriba, lo volvemos a coger de vuelta. Vamos a la plaza de la catedral y cenamos en el Paulaner Stuben y después un helado italiano en la plaza antes de coger el bus de vuelta al alojamiento. 

Día 7:

Desde Bolzano, nuestro primer destino del día es el lago di Carezza (Karersee). El lago es bonito, muy tranquilo, transparente, con reflejos entre verde y azul lo que pasa es que después de haber visto los otros lagos los días anteriores, éste por tamaño y porque no te dejan arrimarte a él, ni hay sitios a su alrededor donde poder sentarte tranquilamente a comer o algo, pues no nos parece tan espectacular. El caso es que le damos la vuelta en apenas 30 min y después volvemos al coche para continuar por la carretera hacia el Passo di Sella. Esta acrretera nos pasa por pueblos muy típicos y bonitos como son Pozza di Fassa. La carretera hasta la cima de Sella es muy serpenteada y empinada, con muchos ciclistas subiendo el puerto y también muchos moteros disfrutando del día. A la llegada, vemos el panorama de las vistas y seguimos camino del Passo di Gardena con vistas del macizo de Sassolungo y ahí arriba aprovechamos para comer y contemplar más vistas de todo el valle y montañas que lo rodean. Después comenzamos la bajada hacia el pueblo de Ortisei, muy bonito, típico pero lleno de gente. Nos tomamos una coca cola en este pueblo y continuamos hasta el otro pueblo típico aunque más pequeño y menos concurrido, Castelrotto. Para poner fin al día subimos hasta el Alpe di Siusi, al que sólo te dejan acceder en coche a partir de las 17:00 y bajamos a cenar a la pizzería Salegg. 

Día 8:

Comenzamos el camino de vuelta a Munich pero primero hacemos parada por la mañana en la ciudad austriaca de Innsbruck, famosa por sus casa de colores, su típica calle peatonal con casa típicas y su tejado dorafo desde donde están dando un pequeño concierto desde el balcón cuando llegamos. Damos un paseo por todo su centro histórico y continuamos hasta el ya pueblo alemán Mittenwald. Qué maravilla de pueblo, no hay ni una sola casa del centro y no es pequeño, que no esté pintada, perfecta decoración bávara, cuidado exquisito de sus casas y calles y con un pequeños reguerito en sus calles. Bien merece una parada. Nosotros nos quedamos a comer aprovechando también un día más de sol en uno de sus restaurantes de la calle principal. Para comer schnitzel y salchichas con repollo acompañados de una cerveza. Seguimos entonces camino de Munich y vamos directamente a visitar el museo BMW. Algo más de 1 hora de su historia, modelos, motores, etc y ponemos rumbo a terminar la tarde y el día en el Englischer Garten de Munich, viendo cómo los habitantes de Munich llenan el parque jugando al voleibol, en el césped, y aprovechan para darse un baño en el río que lo atraviesa junto con los de la famosa ola. 

Día 9:

Amanece el día muy lluvioso, lo que no habíamos visto en ninguno de los días anteriores del viaje. Llevamos el coche relativamente cerca del centro, pues nuestro alojamiento está a las afueras y porque llevarlo a algún parking del centro o aparacarlo en la calle (es hasta las 23:00 h!) es muy caro para dejarlo todo el día. Después de andar alrededor de 25 minutos, cerca de la Marienplatz, lo primero que hacemos es desayunar. Durante la mañana recorremos el centro de la ciudad de Munich, con los puntos más históricos, pero a eso de las 14:00 nos hemos dado cuenta que no teníamos las llaves del coche y que no las habíamos perdido, simplemente que esta mañana cuando aparcamos no las cogimos y por tanto el ciche lleva abierto toda la mañana y con las llaves dentro...salimos rápido, pero está a 25 minutos andando hacia el ciche y la suerte quiere que allí esté todo, el coche abierto, pero también las llaves dentro y las maletas en el maletero. Entonces decidimos mover el coche más al centro para que aunque sea más caro, nos evitemos rfcorrer otra vez los 25 minutos andando y luego tenerlos que hacer de nuevo de vuelta y así irnos a comer tranquilamente al Hofbräuhaus, sin dudo la cervecería más famosa de Munich. Nos tomamos nuestras cervezas con salchichas y schnitzel y nos damos el últimos paseo por Munich ante de volver al coche y desde allí al aeropueryo para salir a las 20:00. 

COSTA AMALFITANA EN 5 DÍAS

 Día 1:


Viajamos vía Roma, saliendo del aeropuerto de Madrid a las 9:00. A la llegada a Roma cogemos el tren hasta la estación de Termini y ahí paramos a comer hasta voger a las 14:30 el tren de 2h hasta Nápoles. A la llegada, nos alojamos en nuestro hotel de Nápoles y viendo las calles, de primeras diría que no hemos acertado el barrio, a unos 10 minutos andando desde la estación. Mucha mezcla étnica, con olores a hierbas y pis, mezclados con acumulaciones de basura. Lo cierto es que luego salimos a dar una vlta y recorrer Nápoles andando y ciertamente nos damos cuenta que no es sólo nuestro barrio sino bastante zona del centro de Nápoles donde se divisan cie tos de casas con las fachadas destartaladas, los balcones caídos y sus ropas tendidas colgando por ellos. Con todo y eso, el centro está lleno de vuda, de callejuelas con mucha restauración y tiendas repletas de souvenirs, recuerdos a Maradona y el famosos limoncelo. Otra de las cosas que nos sorprende de su centro histórico es la gran cantidad de iglesias que hay, con parada obligatoria al Duomo. Después de 3 horas recorriendo el centro, llegamos a la Via Toledo y el barrio Quartieri Spagnoli donde elegimos para cenar la Trattoria Donna Tuttina. Después de cenar nos cogemos el metro en la estación Toledo hasta la estación Central o Garibaldi.

Día 2:

Nos levantamos a las 7:00 para, en la medida de lo posible, evitar las visitas en las horas de más calor, y es que hoy nos vamos hasta Pompeya en tren a unos 30 minutos desde la estación central. A la llegada a Pompeya, al ser primer domingo de mes nos enteramos que la entrada es gratuita. Visitamos Pompeya durante 2,5 horas y el calor ya empieza a apretar. Es lugar es impresionante cómo 2000 años después, obviamente con sus restauraciones, se puede comtemplar lo que un día fue una ciudad romana de comerciantes, y que en el año 74 d.c quedó la ciudad y sus habitantes devorados por las cenizas y la lava de la explosión del Vesubio. Preciosas vistas también de éste. A la salida de Pompeya, cogemos de nuevo el tren para llegar en 45 minutos a la ciudad de Sorrento. A la llegada, vamos a comer al restaurante La Lanterna, y después, dedicamos la tarde a callejear y bajar a darnos un baño a la playa. Antes de coger el tren de vuelta de las 19:00, tomamos un Aperol y luego 1:15 h de tren hasta Nápoles central. Desde ahí, vamos a cenar a una de las tantísimas pizzerias del centro. 

Día 3:

Toca levantarse de buevo temprano, a eso de las 6:30, porque hemos contrado una furgoneta con conductor que nos lleve hasta el pueblo de Argerola a las 7:00 para desde allí iniciar el sendero de El Camino de los Dioses. Tardamos alrededor de 1,5 horas hasta llegar a Argerola, concretamente hasta el punto donde nos marca nuestro Wikilocs que empieza el sendero. Allí, antes de comenzar, nos yomamos un café y compramos algo de fruta y frutos secos. Después, comenzamos el sendero. La ruta nos lleva por senderos asequibles, perfectamente marcados y con unas vistas fantásticas de la costa, con un fuente en el primer km y mucho más bajada que subida, algo obvio si tenemos en cuenta que el final de la ruta es en la playa del pueblo de Positano. Cuando ya llevamos unos dos tercios del camino, hay un kiosko en el que paramos para tomar algo antes de continuar la parte final que son los alrededor de 1500 escalones para terminar de bajar a la playa. En total, 6,2 km con un nivel positivo de 123 m. A la llegada a Positano nos damos un baño en el huequito de playa pequeño que dejan para el libre baño, muy típico esto en Italia y despiés nos vamos a comer a la terraza del Restaurante Capricci. Pasamos parte de la tarde paseando y callejeando Positano donde hay tantas y tabtas tiendas con las camisas, vestidos, etc de limones tan característicos de esta zona. A las 18:00 hemos quedado con el conductor de nuevo para vilver a Nápoles, si bien, la carretera de vuelta está llena de curvas y muchos coches, bonita en paisajes por momentos pero pesada con tanta curva a la vez. Nos damos una ducha y salimos a uno de los restautantes de la Plaza Garibaldi. 

Día 4:

De nuevo madrugamos hoy. Esta vez para, coger primero el metro hasta el puerto y allí a las 8:10 el ferry hasta la isla de Capri a donde llegamos en 1h. En Capri contratamos de 10:00 a 12:00 una lancha con patrón para recorrer parte de la costa de Capri, sus grutas y sus calas y nos damos un baño en alta mar en el agua cristalina. A la vuelta al puerto, nos damos un paseo por el centro de Capri y volvemos a coger el ferry de vuelta a Nápoles a las 13:00. Desde el puerto de Nápoles, nos unimos a un tour gastronómico por el Barrio Español, que a mi personalmente me ha parecido que era todo productos muy fritos y creo que hubiera comido mejor una pizza o pasta, pero bueno ha estado bien conocerlo. A las 17:00 cogemos entradas para ver los subterráneos de Nápoles, una atracción con una historia milenaria pero relativamente nueva turísticamente hablando. Nos ha gustado bastante, también gracias a la gran explicación que ha hecho el guía. A la salida, callejeamos un poco por estas calles tan entretenidas de Nápoles y volvemos al alojamiento para darnos una ducha y salir a cenar a la pizzeria Insolito y luego nos quedamos tomando algo por el centro. 

Día 5: 

Check out y viaje en tren rápido (1h) hasta Roma. Como nuestro avión sale desde Roma a última hora del día y que era mucho más barato incluido el tren hasta Nápoles, decidimos pasar el día en la capital italiana. Así que a las 10:30 ya estamos camino en metro por la línea A hacia El Vaticano, pero no nos hemos acordado que los miércoles son las audiencias del Papa en la Palaza de San Pedro y que, o vas a la audiencia pública pronto por la mañana o la plaza luego la tienen cerrada hasta mínimo las 13:00. Así qie allí nos hemos quedado casi 1h esperando a que abrieran la plaza y la visita gratuita a la Basílica de San Pedro. Muchos años desde la última visita al Vaticano, y la espera bien merece siempre la pena. Qué decir de El vaticano de la imponente Plaza de San Pedro y de la majestuosa Basílica de San Pedro. Uan vez dentro, nos lo hemos tomado con mucha calma, visitándolo despacio, y viendo cada uno de sus rincones. A la salida, hemos hecho algo parecido con la Plaza de San Pedro, contemplando las vistas con la tranquilidad que nos habíamos propuesto ya que sólo con visitar El  aticano ya nos dábamos por contentos. Eso sí, el sol apretaba y mucho así que después hemos regresado andando hasta la Plaza Nabona, y ya tarde, sobre las 16:00 nos hemos acabado metiendo a comer en un Mc Donalds. La vuelta hacia Termini, en el bus 87 von primera parada El Coliseo, visto sólo por fuera y luego andando hasta Santa Maria Maggiore, sin casi cola para pasar a visitarla, gratuita también y con la expectación no sólo de su preciosidad interior sino también de la tumba del Papa Francisco que se sitúa en este lugar. Desde ahí a Termini para coger el tren hasta el aeropuerto de Fiumicino. El avión salía a las 22:35 pero hemos acabado saliendo a las 23:30. 

domingo, 18 de agosto de 2024

MARRAKECH Y ALREDEDORES EN 5 DÍAS

DÍA 1:

Después de pasar el control de pasaportes para vuelos fuera de la UE, volamos desde la T4S de Barajas a las 10:15 de la mañana. 2 horas de vuelo, y a la llegada, los trámites iniciales que nos toca hacer, como son, pasar el control de pasaportes, y comprar una tarjeta SIM marroquí que nos permita tener internet. La que nos han recomendado para que tengamos mejor cobertura en el desierto es Maroc Telecom. El siguiente trámite ha sido el de contratar un taxi en la ventanilla que indica "official taxi" donde ya te cierran el precio hasta tu hotel, y de ahí a buscar el número de taxi que te han asignado. 15 minutos de trayecto hasta nuestro hotel que nos lo hemos cogido en la zona nueva con piscina para poder aprovechar en algún momento un baño para sofocar el calor. Hacemos el check in en el hotel y nos vamos a comer junto al mismo. Después, pasamos la tarde en la piscina del hotel y a las 20:00 nos recoge un taxi que nos lleva hasta la Medina y la plaza Jemaa el fna. Cenamos en un restaurante en una de las esquinas de la plaza, que se llama Tajin Darna, en fl que probamos el tajín y la pastela. Después nos dan las 00:30 de la mañana caminando por las calles de la medina. 

DÍA 2:

Por la mañana contratamos un guía local para que nos cuente un poco los lugares históricos y las tradiciones de Marrakech. En mi opinión acaba convirtiéndose en 3 horas de guía sobre la grandeza de Marruecos, y lo bueno que es fl islam, y de historia poco, o más bien nada. Entramos también a visitar el Palacio de la Bahía y después nos volvemos a dejar perder callejeando por el zoco y la medina. También el guía local nos lleva a un herbolario, pues lo típico, de un amigo. Nos da la hora de comer, comemos en un restaurante de la medina, después cogemos un taxi que nos lleva al hotel para recoger la mochila que habíamos dejado esta mañana y de ahí a nuestro resort del desierto de Agafay. Escogemos el Emeraude Luxury Camps and Tents. Tardamos en llegar casi 2 horas desde Marrakech porque la carretera, si es que se le puede llamar así, es entre trozos asfaltados y camino de tierra-piedras. A la llegada nos dan un té, nos asignan cabaña, con vistas a la piscina y al este, perfecto para ver amanecer mañana. Tras dejar las cosas en la misma, nos vamos directos la piscina, que nos sienta muy bien después del calor de todo el día. A las 19:30 hacemos la actividad de dar un paseo en camellos durante 1 hora desde los que vemos la puesta de sol. Cenamos tajín en el resort y nos tomamos un té alrededor de la hoguera que preparan.

DÍA 3:

Después de ver amanecer en el desierto a las 6:45, donde la salida del sol parece mucho más intensa, y tras desayunar en el comedor del resort un rico desayuno de sus variedades de panes, nos vamos con nuestro chófer hasta Esauira a donde llegamos casi 3 horas después de dejar atrás el desierto de Agafay y de coger la carretera principal. A la llegada a Esauira, nada que ver el tiempo, aquí la temperatura, hoy, un día de agosto es de 21° y un fuerte viento, por algo es uno de los lugares conocidos de Marruecos para hacer surf. Nos alojamos en un riad dentro de la medina y salimos a comer y después a perdernos por sus calles llenas de tiendas y puestos variados. También paseamos por la muralla, viendo desde arriba romper las olas del mar contra las rocas y la playa que hay junto a la parte antigua. Justo debajo todos los barcos de pescadores atracados y los puestos de pescado (sin hielo, algo que me ha sorprendido mucho) donde los locales van a comprar el pescado. Algunas compras y mucho viento. A última hora de la tarde salimos a cenar en un restaurante local de la medina y después nos vamos a tomar algo a una discoteca local, donde descubrimos el otro Marruecos, el de la fiesta, la música, el alcohol que también toman lo locales en un país musulmán y el de fumar libremente en una discoteca que ya no vemos en Europa, el resto, igual jóvenes divirtiéndose y bailando al ritmo del animado Dj. A diferencia de Marrakech, cuando volvemos de la discoteca a eso de las 1:00 am, ya no quedan puestos y bazares abiertos en la medina. 
 
DÍA 4:

Nos levantamos en el riad y tras desayunar, nos vamos a callejear  la medina hasta las 11:00 que nos unimos a un curso de cocina marroquí junto al riad. Aprendemos a hacer tajín de pescado con todas sus especies y ensalada marroquí, que posteriormente nos tomamos en la terraza. Después, recogemos las mochilas del riad y de nuevo con nuestro taxista nos vamos a Marrakech a donde llegamos tras 3 horas de viaje. Nos volvemos a alojar en el mismo hotel de la primera noche y nos vamos a pasar lo que resta de la tarde al Hamman Ziani. 2 horas de baños, barros y masajes. Si bien creo que puede ser de los más higiénicos y de hecho por su puntuación en cuanto a higiene en google y otras páginas lo hemos escogido, ciertamente hay detalles que están lejos de ser higiénicos realmente. Si no eres escrupuloso con detalles poco higiénicos como usar la misma manopla o peine para distintos clientes...pues digamos que el lugar es perfecto. A la salida, ya de noche nos vamos a cenar junto a la plaza, al restaurante Le Grand Bazar. Después paseo por las calles y plaza. 

DÍA 5:

Después de desayunar, nos vamos en taxi a dar una última vuelta para hacer las últimas compras por los bazares y puestos de la plaza. Después volvemos al hotel a recoger las mochilas e irnos hasta el aeropuerto, pues si bien nuestro vuelo es a las 15:00 (que luego ha acabado retrasándose a las 16:30), vamos preavisados de los largos tiempos que hacen falta en el aeropuerto de Marrakech. Resumo: cola para el control de acceso a la terminal, cola para el cambio de los DH que nos han sobrado a €, cola para que te sellen el boarding pass incluso si no vas a facturar, cola para pasar el control de objetos, cola para pasar el control de pasaportes, y por fin llegas a las puertas de embarque...llegada a Madrid a las 19:00 h. 

GRECIA CONTINENTAL Y ALBANIA EN 8 DÍAS

DIA 1: 

El viaje comienza con el vuelo de Iberia desde la T4 a las 08:40 aunque se retrasa y acabamos saliendo a las 09:30 y llegamos a las 13:40 (1 hora más) a Atenas. Allí recogemos el coche de alquiler a las 14:00. Nos alojamos en un hotel junto a la Plaza de Omonias y tras dejar el coche en un parking por 14 € dos noches, nos vamos en metro hasta la plaza de Monastiraki, y allí, pasadas las 16:00 nos comemos los primeros Gyros. Pasamos la tarde en Atenas, recorriendo el barrio de Plaka, el parque de Ethnikos Kipos, el Templo de Zeus, y Kallimarmaro o estadio de Panathinaikos, que fue el primer estadio olímpico de la era moderna. Cenamos en el ambientadísimos barrio de Plaka, en uno de sus tantísimos restaurantes de comida griega a base de ensalada griega y musaka. 

DIA 2: 

Seguimos un día más en Atenas. Cogemos el metro hasta la parada del Acrópolis y visitamos el Acrópolis a las 9:00 am para evitar las horas centrales de calor y la cantidad de gente, aunque ambas cosas son difíciles de conseguir incluso a estas horas. La cantidad de gente es terrible, si bien hay que decir que si eres paciente y sigues la visita con tranquilidad, puedes encontrar varios sitios desde los que puedes ves el Partenon más despejado y hacer alguna buena foto sin gente. 1,5 horas de visita y de nuevo metro hasta la plaza Sintagma donde hoy, que es domingo a las 11:00 es el cambio de guardia con música. Después descansamos en la plaza a la sombra un rato y volvemos a ver el relevo de la guardia a las 12:00, antes de coger el metro hasta El Pireo. En realidad, la parada de metro de El Pireo, es la ciudad y el puerto de los cruceros, pero lo que queríamos era ir a la playa y comer, pero para eso hemos tenido que coger desde El Pireo un tranvía que nos llevara a la zona de la playa. Allí hemos comido en Edam, un chiringuito pegado a la playa donde con el calor que hacía y sin haber estado atentos a coger bañador, pues hemos alargado la comida hasta las 17:00 h. Después, mojamos los pies en el agua y cogemos el tranvía, T6, de vuelta hasta el centro. Vemos la catedral de la Anunciación de Santa María, la Catedral de Atenas, y luego entramos también a la Holy University Church de la Presentación de la Virgen María, iglesia ortodoxa del siglo XI. Vamos andando hasta el hotel, descansamos un poco y después, salimos de nuevo a cenar por el barrio de Plaka.

DIA 3: 

Salimos de Atenas después de desayunar en una cafetería de la plaza Omonia. Cogemos el coche de alquiler que habíamos dejado aparcado junto al hotel y desde allí hemos puesto rumbo al Peloponeso. Primera parada en el Canal de Corinto, ya con altísimas temperaturas a primera hora de la mañana. Con 6,3 km de largo, 21 m de ancho y 90 m de alto, el canal de Corinto separa al Peloponeso del resto de Grecia continental. Hemos esperado a ver tirarse en puenting a dos personas y a ver pasar un yate, que es lo que te permite hacerte una idea de lo estrecho que es. Desde ahí, nos hemos ido hasta Miceno, yacimiento arqueológico donde destaca la Puerta de los Leones. Intenso calor, pero es sin duda una de las paradas imprescindibles del Peloponeso. Desde aquí, a Epidauro, otras ruinas griegas en las que destaca su teatro. Todas las visitas hemos procurado hacerlas antes de comer aprovechando que en Grecia no hay problemas de horarios para comer, para luego ya ir directamente al pueblo de Tolo donde tenemos el apartamento de esta noche, unos apartamentos muy nuevos Votaolo Tolo. Hemos bajado a comer al restaurante Romvi, en la playa literal, pues la mesa y nuestros pies tocaban directamente el agua del mar. Hemos comido unas ricas doradas. Desde ahí, por la tarde, nos hemos ido hasta la playa Paralia Karathonas, preciosa playa natural con un agua muy cálida donde hemos pasado el resto de la tarde y se nos ha hecho de noche. Nos hubiéramos quedado más tiempo aquí. A la vuelta a Tolo hemos parado en una tienda para comprar tomates, fruta y yogures y cenar en el apartamento y antes de llegar al apartamento hemos pasado con el coche por el centro de Tolo, pueblo con muchísimo ambiente de playa de veraneo. 

DIA 4: 

Nos levantamos en Tolo tranquilamente y cogemos el coche atravesando las montañas del Peloponeso hasta llegar en 1,5 horas al precioso pueblo de Dimitsana. Muy bien cuidado, en medio de las montañas y con todas las casas iguales de piedra. Las vistas también muy bonitas. Hay varios monasterios por su alrededor, pero no nos da tiempo a ir a ellos. Desde Dimitsana seguimos camino de Olimpia pasando por otros pueblos más del mismo estilo las casas y las montañas, y las carreteras estrechas nos siguen acompañando por muchos más kms aún. Llegamos a Olimpia a las 13:30, justo cuando más intenso es el calor. Con todo y eso no somos los únicos que entramos a visitarlo a esta hora. El lugar es muy grande, son muchos metros cuadrados de ruinas y espacio que te llevan a la antigua Grecia. Olimpia es sin duda una visita imprescindible del Peloponeso. Es habitual que la gente se haga la foto corriendo sobre lo que un día, hace más de 2000 años fue un estadio olímpico. Al finalizar la visita, en aproximadamente 1 hora, vamos al centro del pueblo a comer unos gyros y una ensalada griega. Desde Olimpia continuamos camino hasta la ciudad de Patras, justo la última antes de abandonar el Peloponeso. Aquí dormimos esta noche, pero lo que resta de tarde la pasamos en la playa de piedras de Paralia Proastiou, donde nosotros y mucha gente más, se queda a ver la bonita puesta de sol y una vista privilegiada del puente de Río Antirio. Ya hoy no nos sorprende ver gente bañarse en el mar tras la puesta de sol, pero hoy de nuevo la hay. Cenamos en un chiringuito junto a la playa, el Rattan Seaside, y nos volvemos a Patras a dormir. Patras, por cierto, una ciudad fea, decadente y destartalada, se nota que no nos ha gustado nada...lástima que ya no podíamos cambiar el alojamiento hoy, pero hubiéramos dormido mejor en Lepanto, pasado ya el puente. 

DIA 5: 

El día de visitas es largo y los horarios ajustados así que nos levantamos muy pronto hoy, a las 7:20 ya estábamos dejando atrás Patras, para cruzar el puente de Río Antirio y pasar de nuevo a la Grecia continental. Primera parada en el pueblo costero de Lepanto o en griego Nafpakto, y sí, es el pueblo en el que se libró la famosa batalla de Lepanto en la que participó Cervantes y perdió o dejó inutilizada (no lo tenemos muy claro) su mano. De hecho, allí, en el pequeño pero bonito puerto del pueblo, tiene una estatua. Aprovechamos para desayunar en una cafetería frente a las vistas del mar y los varios veleros que fondean frente al pueblo. Apenas han abierto las tiendas, pero ya hay gente bañándose en las playas. Continuamos camino hasta Delfos bordeando la costa por una bonita carretera desde donde no se pierde de vista el mar. Pocos kms antes de llegar a Delfos, dejamos atrás las vistas del mar para dar paso a un paisaje de miles de olivos. Aparcamos en el pueblo de Delfos y caminamos apenas 5 minutos para llegar a los sitios arqueológicos de Delfos. Son las 10:00, pero el calor ya aprieta. Dentro de Delfos, destaca el teatro y el Templo de Apolo. 2,5 horas nos separan de Meteora, con carretera de montaña primero y autovía los últimos 100km. Directos a visitar los monasterios porque por ejemplo el primero que visitamos, El Monasterio del Gran Meteoro, cierra a las 15:00 y hemos llegado a las 14:20. Casi 200 escalones de subida y ciertamente un paisaje y un lugar diferente a otros antes vistos, con vistas desde este monasterio a otros, y una iglesia ortodoxa muy antigua, con frescos, a la vez muy cuidados. Desde este monasterio nos vamos al siguiente más cercano, el Monasterio de Varlaam, con escalones hasta llegar a su entrada, pero más fácilmente accesibles. Es cierto que por dentro nos han parecido muy similares, y ciertamente días posteriores, ya ni recordaremos cuál de los dos tenía qué, pues son realmente muy parecidos. El monasterio que más tarde cerraba era a las 17:00 así que vistos dos por dentro, ya no hemos pasado a ninguno más. Las vistas y el lugar también merecen bien la pena verlas. Cerrados los monasterios, con el calor y el madrugón de hoy, nos hemos ido a descansar al hotel que lo tenemos en el pueblo de Kastraki. Después de una siesta, nos hemos ido a uno de los miradores a ver la puesta de sol con cientos de turistas más, aunque ciertamente diría que me gustó mucho más la de ayer en la playa de Patras. De ahí, a cenar comida griega en el pueblo de Kalambaka

DIA 6: 

Recorremos el trayecto de Meteora hasta Argumenitsa, donde tomamos un desayuno en este pueblo, que tiene mucho movimiento de gente y muy animado y desde el que cogemos el ferry hasta la isla de Corfú. Nuestra idea inicial no era visitar Corfú, pero lo cierto es que es la única forma que hemos encontrado de pasar a Albania para luego poder alquilar allí un coche. El caso es que alquilar un coche en Albania y pasarlo y dejarlo en Grecia sí es posible, caro, pero posible, pero al revés, imposible, ni una sola compañía nos dejó y los billetes de avión ya los teníamos sacados con la ida a Atenas y la vuelta desde Tirana, lo que nos obligaba en cierto modo a pasar a Albania. Buscamos opciones por bus, por taxi privado y ésta de Corfú fue, digamos, la menos mala. Así que tomamos el Ferry Argumenitsa-Corfú (Keekira) a las 12:15 con llegada a las 13:45. Como en Argumenitsa tampoco nos era posible dejar el coche, lo pasamos a Corfú y allí devolvemos nuestro coche griego. Nos vamos en bus al centro de Kerkira y comemos. Ciudad con mucho tráfico, gente, motos, todo revuelto que me ha recordado a alguna ciudad del sur de Italia. Después de comer nos vamos a pasar la tarde a la playa de Farilaki, en el centro de la ciudad, junto a la fortaleza, y encontramos de casualidad una calita casi para nosotros solos. Nos tomamos un café antes de ir hasta el puerto de nuevo para coger un ferry a las 20:30 de Kerkira a Sarandë y pasar a Albania. De nuevo hora española. Ahora vienen las tareas a hacer, comprar una tarjeta SIM para tener internet y recoger el coche de alquiler. La ciudad está de fiestas y es un auténtico caos de coches, gentes, y a eso le añadimos que nuestro alojamiento está innacesible...en fin, una desesperación conducir y llegar por fin a dormir. 

DIA 7: 

Amanece muy temprano en Sarandë, y nos ponemos en pie también muy temprano nosotros. Después del día de hoy, hemos entendido por qué los griegos no dejan pasar sus coches a Albania. Un auténtico caos conducir en este país. Estrés continuo, con carreteras llenas de curvas, de un sólo carril y por supuesto con coches adelantando en línea continua constantemente. Definitivamente, si no te gusta conducir o te estresa, incluso si tu no eres el conductor, este país no es para ti. Por cierto, les deben encantar los Mercedes porque hay muchos. Nuestra primera parada del día, el Blue Eye. Dejamos el coche en el parking habilitado y vamos caminando unos 2km hasta el Syri Kalter, que es donde mana el agua de color azul transparente. Con este calor ya tan temprano, dan ganas de bañarse. Seguimos camino de Gjirokastër, con un centro empedrado y en cuesta muy bonito, pero aparcar se nos complica y después de meternos en pleno centro sin querer con el coche, con calles empedradas en cuesta, estrechas y coches que suben y bajan, acabamos agotados y decidimos continuar camino hasta Berat, la ciudad de las ventanas. Allí comemos, casi diría que en una casa particular ensalada albanesa (igual que la griega) y queso frito, y desde el puente del rio observamos su bonito centro histórico del barrio de Mangalem. Continuamos carretera, con el mismo desorden de tráfico, pero además más intenso a medida que nos acercamos a Tirana. Llegamos a la capital sobre las 18:30. Nos hemos cogido un hotel con piscina y spa en Tirana, pues la verdad es que están muy baratos y hoy diría que nos viene perfecto haber pasado una hora en la piscina-spa, para relajarnos del estrés de conducir todo el día por Albania. Al final de la tarde, nos cogemos un taxi (ya no queremos conducir más y menos por el caos del centro) hasta el centro de la ciudad, la plaza Sheshi Skënderberj. Muy ambientada por la noche, damos un corto paseo y cenamos en uno de sus muchos restaurantes. Eso sí, menos mal que hemos mirado la cuenta y hemos preguntado qué era cada cosa porque nos habían colado 10 € de más. 

DIA 8: 

Último día de viaje y de visitas por Albania, concretamente en Tirana. Después del desayuno, vamos en taxi al centro, a la plaza, de estilo muy comunista y construyendo edificios nuevos aunque sin ningún orden. Entramos a visitar el BunkArt 2, búnker de la era comunista de Albania, y después de ir hasta el castillo, convertido su interior en tiendas y restaurantes, entramos en la mezquita de la plaza. Antes de volver al hotel a por el coche, comemos junto al castillo. Tirana, no da para mucho más. Vuelta al aeropuerto, dejamos el coche de alquiler, y avión a las 17:10, con llegada a Madrid a las 20:00. 

domingo, 8 de octubre de 2023

ISLANDIA EN 8 DÍAS


DÍA 1


Salimos de Barajas en el vuelo de la compañía islandesa Play a las 21:35 desde la T1. 4,5 horas de vuelo para llegar al aeropuerto de Keflavik, el más importante de Islandia. Llegamos a las 3:00 am que son las 1:00 am en Islandia. En la salida nos espera una furgoneta que nos lleva a la oficina de la compañía Fair con la que hemos alquilado el coche. Y después de 45 minutos de conducir hasta Reikyavik llegamos por fin a nuestro destino de Airbnb para poder dormir. 

DÍA 2

Nos levantamos en nuestro apartamento de Reikyavik, sin horario aún cogido, pues si bien anoche entre unas cosas y otras nos fuimos a dormir a las 3:00 am hora islandesa, eran ya las 5:00 am hora española. Así que a las 8:30 am en Islandia, nos ponemos en pie para ir en primer lugar al centro de Reikyavik, desayunamos en una cafetería de su calle principal, Laugavegur y la paseamos, subiendo posteriormente hasta la iglesia Hallgrímskirkja que es sin duda el edificio más representativo de la capital islandesa. La ciudad se ve rápido, por no decir rapidísimo y es que fuera de su calle principal, poco más hay que ver. Si acaso, y hace buen día como hoy, es decir, soleado, el paseo junto al mar y la escultura simulando escamas de pez que llaman "Viajero del sol". Cogemos el coche y de camino hacia el P.N. de Pingvellir paramos a hacer la compra en el famoso supermercado islandés llamado Bonus característico por tener de símbolo un cerdito rosa. En Pingvellir visitamos y andamos entre varios de sus puntos que recorren la placa tectónica que divide América de Europa. Tal vez es el lugar más popular para los turistas y probablemente más visitado de Islandia. Aprovechamos además para comer nuestros primeros bocatas en el campo, junto a uno de loa parkings del P.N. A media tarde ponemos rumbo, admirando los paisajes islandeses de inmensos campos y lagos, a la península de Scalfalness y de ahí vuelta a Borganess y rumbo a nuestro destino donde dormir hoy, el pueblo, por llamarlo de alguna manera, de Bifröst.

DÍA 3


Después de dormir y desayunar en el Hotel Bifröst, ponemos rumbo a escasos metros en nuestra primera parada del día, que es el volcán de Grobrok. Junto al parking salen unas escaleras, con unos 600 escalones por los que se accede al cráter del volcán de Grobrok. Interesante visita que te permite acceder al cráter y bordearlo por completo, además de unas bonitas vistas desde arriba. Dejamos poco a poco el este de Islandia para ir adentrándonos camino al norte del país, sin dejar la carretera 1. Si bien, nuestra siguiente parada del día sí nos saca de ella y cogiendo nuestro primer camino de tierra, llegamos a Hvítserkur, que es un enorme roca negra con abundante cantidad de pájaros. Junto a ella una playa de piedras y arena negra a la que se puede acceder para caminar. Hemos continuado de vuelta a la carretera 1 y parado a comer de nuevo en la carretera sobre un fondo de montañas y verdes largas llanuras. Hemos hecho parada en Glaumbaer que es donde están las casas típicas de Islandia con los tejados cubiertos de césped y también en Víðimýrarkirkja, donde está la iglesia del mismo estilo, con su tejado de césped. 1 hora más de camino hasta la ciudad de Akureyri, la segunda más grande del país, que no llega a los 20.000 habitantes y desde allí hemos visto primero desde el puerto partir a un transatlántico camino de Escocia y luego ya caminando por la ciudad, con una calle y plaza principal que se recorre si acaso en 1 hora. Desde allí a nuestro alojamiento, hoy en una granja de caballos, tan típicos del paisaje islandés, Brunir Horse, una casa sólo para nosotros con vistas al valle de Akureyri, rodeados de caballos y con los dueños de la granja que ni nos han pedido la documentación ni nada sobre quiénes éramos, simplemente nos han indicado nuestra vivienda. 

DÍA 4


Comenzamos el día visitando la cascada de Gotifoss, que puedes ver por ambos lados. El acceso además es fácil y desde el mismo aparcamiento ya la oyes, ves el vapor de agua que sale de la caída y casi andando apenas cinco minutos, ya ves su caída. Desde Gotifoss hemos subido hasta el pueblo de Husavik, famoso por tener la mayoría de las excursiones para el avistamiento de ballenas. Sin embargo, no nos atraía mucho pues ya en otras ocasiones y lugares nos ha parecido decepcionante y hemos preferido dar un pequeño paseo por el puerto y ver si iglesia. Husavik en parte recuerda a los pueblos noruegos. Desde Husavik hemos bajado por la carretera 87 hasta los Natural Bath of Mývatn. Allí, nada más aparcar hemos visto las plagas de moscas-mosquitos (no sé muy bien qué son, pero sí que son muy molestas pero no pican) que nos han perseguido casi durante todo el resto del día.  Los tickets los habíamos comprado previamente, pero en cualquier caso no había demasiada gente y se podían comprar allí. Hemos estado realmente a gusto y tranquilos dándonos unos baños en las aguas grises azuladas de Myvant durante 2 horas con sauna también incluida. Si bien es cierto que hoy el frío no era excesivo, sí que daba gusto meterse en estas aguas de unos 35°-37°. Después del baño, sauna y ducha posterior, cogemos el coche rumbo a pocos km al volcán de Hverfjall, que desde el parking se accede con un empinada pero llevadera subida hasta en su parte superior a 463 m y ver la inmensidad del crater. Continuando la carretera las siguientes paradas que hacemos son casi continuas, cercanas y muy atractivas todas ellas. Primero paramos en Hverir, un paisaje lunar de calderas de lodo y respiraderos fumantes. Subimos después a Krafla donde hay más respiraderos, cráteres de brillantes colores y lagos cristalinos en Leirhnjúkur. Ya a media tarde Dejamos atrás la zona de Myvatn y ponemos rumbo a ver la cascas de Ditifoss. Desde el parking, aproximadamente 1km andando hasta llegar a las vistas, pero ya desde lejos se ve el vapor y se oye el impresionante ruido. Las vistas, simplemente espectaculares, si Godafoss esta mañana fui bonita, ésta es mucho más, mayor caída, mayor anchura y mayor caudal. Además, poca gente visitándola ya a estas horas de la tarde por lo que aún la hacen más mágica! De vuelta al parking, pasamos andando a ver a su hermana menor, la cascada de Selfoss a apenas 400 m del parking que ya de por sí es bonita pero  que viendo Detifoss...pues se queda muy desmerecida. Desde ahí a nuestro alojamiento de hoy, en Grimmstadir. Bueno, en realidad en un lugar recóndito donde no hay absolutamente nada alrededor ni que se vea a lo lejos. Es literalmente dormir en mitad de la nada, perfecto para pasar una noche en un lugar en el que ya no quedan muchas ocasiones poder pasar. Eso sí, la carretera hasta llegar hasta ella, son 7 km de camino de piedras y baches. 

DÍA 5


Nuestra idea era haber desayunado hoy en nuestra cabaña antes de salir en camino pero a la hora de coger la leche, hemos visto que anoche nos la dejamos en el suelo, que además es radiante, y hoy pues estaba mala... Así que nos hemos tenido que despedir de nuestra cabaña en mitad de la nada, sin poder desayunar. Carretera durante kms sin casas, pueblos, ni siquiera ovejas ni nada, paisaje lunar, sin nada, absolutamente nada, carretera 1 que siendo la principal del país, por no tener, no tiene casi ni coches. En mitad del camino encontramos una casa solitaria donde se puede echar gasolina, desayunar, que es lo que hacemos, y comprar snacks. Estamos a 60 km de Myvtn y a 100 de Egilsstadir. Nuestro día de hoy consiste en hacer paradas a lo largo de la carretera y eso es exactamente lo que hemos hecho. Para empezar, la cascada de Rjúkandafoss, preciosa con acceso de unos 10 minutos caminando desde donde se deja el coche y con una alta caída del agua. Después la cascada Fardagafoss, cerca de un pueblo más grande, incluso con un pequeño aeropuerto, Egilsstadir, donde paramos en el supermercado Bonus a reponer compra. A partir de ahí, en uno de los muchos áreas de descanso que hay en mitad de la nada, pero siempre junto a un río, paramos a comer, y continuamos por esta bonita carretera disfrutando de sus paisajes y adentrándonos en los fiordos del este a través de Faskrudsjördur hasta Djupivogur, un bonito pueblo pesquero con un bonito puerto, donde hemos tomado en la antigua casa museo Langabud Café, un café con dulce casero en mitad de una tarde que se ha vuelto nublada y con mucha niebla. Poco a poco la carretera 1 nos va ofreciendo vistas por el lado izquierdo del mar, con amplias playas negras, y el derecho inmensas montañas donde cada dos por tres vemos una cascada. Llegamos al final de la tarde al pueblo de Höfn donde dormimos en un apartamento en una granja.

DÍA 6


Tras alrededor de 1h de camino desde Höfn, en un día de lluvia, frío y niebla, hacemos nuestra primera parada en Jökulsárlón, que nos deja con la boca abierta ver allí mismo, a pocos metros del parking (éste de pago aunque luego te das cuenta que podríamos haber parado en otros que no lo son y ves lo mismo) un inmenso mar de bloques de icebergs, incluso hemos podido ver focas marinas bajo el puente de la carretera 1. Es momento de continuar el camino aunque en realidad a apenas 500 m está la Diamond Beach, llamada así (aunque en islandés tiene otro nombre) porque a pie de playa está lleno de bolques de hielo que se juntan con el mar. Seguimos por la carretera 1 y nos damos cuenta que estamos en una postal constante, y que en cualquier momento de la carretera,  no olvidemos que principal del país, te puedes encontrar con algo que merece y mucho la pena ver. Hacemos parada entre otros en Fjallsárlón, con más icebergs, Háalda, etc. donde puedes ir viendo continuamente lenguas del glaciar del P. N. Vatnajökull que es el P.N. más extenso de Europa y su principal cualidad es su gran variedad de paisajes donde se combinan ríos, glaciares y volcanes, de especial mención es la parada en Oraefajökull, y así hasta llegar a Skaftafell que ya de por sí sólo ofrece tantas cosas, como la cueva de hielo, la cascada de Svartifoss, el glaciar, etc. Que necesitas sólo un día para explorarlo. Así que como no tenemos tiempo para todo ello, continuamos nuestra ruta por la 1. Nuestra siguiente parada, en Fjardarargljufur, nada tiene que ver con lo visto hasta el momento durante todo el día de hoy, pues se trata de un cañón de gran altura, con un paisaje de praderas verdes infinitas. Sus vistas, simplemente impresionantes. Dejamos atrás el cañón y siguiendo por la 1, atravesamos kms y kms de campos de musgo blanco sobre piedras volcánicas, paisaje totalmente nuevo y así casi hasta llegar al pueblo de Vik, donde paramos primero en la Black Sand Beach donde el viento es muy fuerte y cuesta hasta cerrar la puerta del coche. Aquí vemos volar frailecillos. Después, pasamos al otro lado de la misma playa, en su lado que llaman Reynisfjara, y aquí el viento es incluso más fuerte. Con todo y eso los turistas no desistimos en visitar las piedras y la playa, e incluso aquellos que han pasado caminando a la zona de las tres rocas, les pilla una ola inmensa que se las ven mal para pasar. El día ha sido un non stop de ver cosas a cuál más impresionante...tan variada, natural y con tanta libertad para visitarla que ya pocos sitios quedan así en el mundo. 

DÍA 7


La primera visita del día nos hace retroceder 30 km desde Hella, pero anoche ya era muy tarde para poderla visitar con tranquilidad y por eso era mejor dejarlo para hoy. Se trata, primero de la Cascada de Seljalandsfoss, que es muy característica no sólo por su altura sino también porque se puede pasar por detrás de ella y según la dirección del viento, te puedes acabar calando. Ciertamente este ha sido el lugar más concurrido de turistas que hemos visto en Islandia, y en cierto modo esto también le hace perder su encanto. Incluso aquí ya no sólo hay que pagar el parking sino que hay vigilancia de pago del mismo y gente dirigiendo dónde aparcar. Después de hacer la pasada por detrás vamos caminando unos 500 m hasta la otra cascada, la de Gljúfrabúi, que a mi incluso diría que me ha gustado más, porque está metida en una cueva, la caída también es muy alta y el ruido del agua es ensordecedor. Muy curioso el sitio donde está metida. Aquí sí nos hemos terminado de mojar. De nuevo volvemos a la carretera 1 y ponemos rumbo dirección Reikyavik desviándonos en la carretera 30 donde paramos a comer los perritos calientes de Islandia en una gasolinera y que nos lleva hasta la catarata de Gullfoss, con dos caídas de agua y un gran caudal y caída. El sol, ayuda a ver también un bonito arco iris sobre ella. Desde Gullfoss nos vamos hasta Geyser, donde vemos más de las zonas volcánicas que expulsan agua ardiendo y de las que sale "humo". Aquí destaca la de Strokkur, que cada 5 minutos aproximadamente expulsa el agua unos 30 m hacia arriba. Y no nos cansamos de mirarla unas cuantas veces. Seguimos camino hasta lo que llaman The Cave People que está apartado un poco de la carretera principal y realmente no merece la pena pues se trata de una vivienda sobre una cueva de cómo vivían a principios de s. XX. De hecho cuando llegamos ya está cerrada y sólo la podemos ver desde la ventana. Terminamos este recorrido en la ciudad de Sellfoss que la atraviesa un enorme río y que está todo el mundo en las terrazas tomando algo aprovechando el día de solazo que nos ha hecho hoy. Cuando creíamos que íbamos a poner ya fin del día de nuevo en Reikyavik, nos encontramos en mitad de la carretera otra zona de géiseres a los que se accede libremente y sin mucho anuncio de ellos, así que paramos y hay ciertamente algunos tramos de los que sale tan fuerte el vapor que decidimos dar la vuelta y no completar el camino. Ya en Reikyavik, es sábado noche y de buen tiempo y hay mucho ambiente en las calles, gentes, música, etc. Además con una bonita puesta de sol..

DÍA 8


Nos levantamos en Reikyavik, nos da tiempo a dar un paseo por la mañana por la  calle principal y su iglesia y coger el coche para poner rumbo al aeropuerto de Keflavik desde donde sale nuestro vuelo a las 15:00. 4 horas de vuelo hasta llegar a Madrid. 

domingo, 16 de julio de 2023

BARCELONA EN UN FIN DE SEMANA

 DÍA 1

Cogemos el AVE de la compañía Iryo que hace relativamente poco ha abierto su operación entre Madrid y Barcelona. El horario, a las 9:15. 2:45 min de viaje hasta Barcelona con parada intermedia en Zaragoza. A la llegada a la estación, hacemos el check in del apartamento junto a la propia estación de Sants, aunque nuestro apartamento no está situado aquí, sino en el centro, pero hasta las 15:00 no podemos recoger las llaves. Aprovechamos para ya sin maletas irnos al centro a comer en La Fonda, en el Barrio Gótico y desde ahí, tras salir de comer, nos vamos caminando hasta la Plaza de Colón y el Puerto. Tras un paseo por el mismo, acabamos cogiendo el metro en La Barceloneta para ir hasta La Sagrada Familia donde tenemos entradas reservadas a las 17:00h. Vamos Visitamos la Basílica. Al salir de La Sagrada Familia nos vamos caminando de vuelta al apartamento en el Eixample. Tras descansar un rato salimos andando hacia el Paseo de Gracia a unos 15 minutos andando desde el apartamento. Allí vemos la Casa Batlló y paseamos hasta la Plaza Cataluña y vuelta andando la Gran Vía. 

DÍA 2

Nos levantamos temprano y tras las duchas mañaneras bajamos a desayunar a una cafetería junto al apartamento. Se levanta algo lluvioso el día, si bien, luego va levantando algo. Desde allí nos cogemos un taxi para llevar las maletas a donde hay que hacer el check out junto a la estación de tren y luego directamente hasta el Parque Güell. Allí paseamos el parque durante casi toda la mañana con sus preciosas vistas de la ciudad. Bajamos de nuevo al centro en un taxi  y aprovechamos a comer a las 13:00 en La Dolza Herminia. A la salida paseamos por La Catedral y el Barrio Gótico en general hasta la Plaza de Colón donde cogemos un taxi que nos lleva hasta Montjuic, en concreto el Estadio Olímpico, que visitamos (es gratuita su entrada) pero que particularmente veo muy deteriorado, o al menos lo recuerdo como mucho más impresionante la última vez que lo vi, cuando sólo habían pasado 4 años desde Barcelona 92. Bajamos andando todo Montjuic con sus vistas hasta llegar a La Plaza de España. Desde allí directamente ya nos vamos a la estación de Sants, recogemos las maletas y cogemos el AVE de las 19:00 con llegada a Atocha a las 21:50.

ERMITA DE Nª SEÑORA DE LOS DESAMPARADOS - RÍO GUADIELA

Nos marchamos de excursión de todo el día a la zona del embalse de Entrepeñas y Buendía. Allí dejamos el coche en la zona alta de la carretera, donde está la presa y empezamos la caminata de 5,5 km ida junto al río Guadiela hasta la Ermita de Nª Señora de los Desamparados, construida bajo una roca y en un paraje precioso. Allí, tan desconocido a 1,5 horas de Madrid que apenas había gente. Sólo unas 10 personas que habían ido a hacer actividades de canoa. Hemos comido unos bocatas y refrescos que hemos portado en una nevera-mochila, en las mesas de picnic que hay junto a la ermita y que están muy amplias y bien preparadas, y por supuesto nos hemos dado un estupendo baño en el río. En esta zona ya mucho más ancho, con el agua muy limpia pero fresquita. Después de comer y del baño, vuelta de otros 5,5 km hasta el coche. El camino por el que transita el río hasta llegar a la Ermita, no tiene acceso permitido y si bien es cierto que hay una valla en el km 1, ciertamente ya hay un cartel en la parte superior donde se indica que no se pueden bajar lo coches más abajo porque no está permitido excepto para los que sean miembros de la Asociación de la Ermita. Antes de volver a casa, de camino, hemos parado en la Central Hidráulica de Bolarque en un paraje precioso.