sábado, 15 de julio de 2023

IRLANDA E IRLANDA DEL NORTE EN 1 SEMANA

DÍA 1

Cogemos el vuelo de Iberia en la T4S a las 7:45 y con llegada a Dublín a las 9:15 hora local (1hora menos que en España). Dublín nos recibe con nubes con sol y temperatura muy agradable.  Lo primero que hacemos es recoger el coche de alquiler y poner dirección sur hacia Cork. Nuestra primera parada es en una gasolinera para desayunar y después Glendalough, parque natural precioso donde dejamos el coche aparcado en el último parking junto al lago grande y caminamos unos 10 minutos hasta Poulanass waterfall, con una bonita cascada y bajada de río. Tal es el buen día que hace que, además, al ser domingo, el lago y los grandes espacios verdes están llenos de gente bañándose, y jugando o tomando el sol. Lo mismo hacemos nosotros, incluida la comida tipo picnic y siesta incluida. Da hasta pereza irse, pero hay que continuar camino. Nuestra siguiente parada es el pueblo y Castillo de Kilkenny. Pueblo medieval, muy ambientado, y con bonitos jardines para pasear junto al castillo. La última parada antes de llegar a Cork la hacemos en Rock of Cashel, imponente castillo medieval en una colina que, si no vas a entrar, es mejor verlo desde lejos. Terminamos el día ya en la ciudad de Cork, la segunda más grande del país, aunque ha empezado a llover, es tarde y ya sólo nos da tiempo para hacer el check in. 

 DÍA 2

Tras desayunar en Cork y ver casi desde el coche la ciudad, ya que no hemos visto que merezca mucho la pena y tenemos muchas cosas que ver por delante, nos vamos al Castillo de Blarney, a apenas 15 minutos. Desde ahí seguimos la carretera hacia el Castillo de Bunratty, que lo vemos también desde fuera y con una parada corta. El plato fuerte del día y sin duda una de las mayores atracciones turísticas de Irlanda son los Acantilados de Moher que visitamos sin lluvia y con una temperatura agradable, pero con el viento típico de estar en unos acantilados. Magnífica vista y precios paisaje. Una vez visitados los acantilados desde un lado y otro, seguimos la carretera de la costa, Burren, hasta llegar a la ciudad de Galway. Ciudad principalmente con una calle peatonal muy ambientada de pubs y música en la calle. Llegamos hasta el Spanish Arch y cenamos a media tarde, para que no se nos haga tarde como ayer, en Mcdonaghs, típico lugar para comer fish and chips en Galway. De cara a mañana visitar la zona del parque de Connemara, todo un acierto dormir en Ryan's river Lodge B&B en el pueblo de Cong. 

DÍA 3

Haber llegado a dormir anoche al pueblo de Cong no nos permitió ver de pleno su belleza, pero hoy, tras el desayuno, hemos paseado por el pueblo y dado un paseo junto al río, con un agua transparente envidiable y un entorno precioso que bien merece la pena visitar, aunque sea sin haberse quedado a dormir en él. Además, tiene ruinas celtas gratuitas de visitar y en este pueblo además se grabó la película de El Hombre Tranquilo con John Wayne y Maureen O'Hara y parte de las casas y lugares del pueblo hacen mención a la misma. Cuenta también el pueblo de Cong con el Castillo de Ashford, que por fotos hemos visto que debe ser precioso, sin embargo, se trata de uno de los hoteles más lujosos del mundo y su visita no está permitida ni a los jardines a menos que te alojes en él. Nuestra primera parada del día una vez abandonado Cong es la Abadía de Kylemore, complejo de vistas magníficas de monjas benedictinas junto al lago Pollacapall Lought, donde además de la abadía se visita la iglesia y el mausoleo andando unos 10 minutos desde la abadía y después andando o en bus lanzadera del propio complejo te acercan hasta el Victorian Walled Garden, un bonito jardín muy cuidado de gran variedad de flores. Una vez abandonada la abadía, que nos ocupa toda la mañana, nos adentramos en el Parque Nacional de Connemara, con inmensas montañas verdes, siempre con el fiordo Killary a vista. Paramos a comer de picnic a orilla del fiordo y después a tomar café con tarta de zanahoria en Leenaun. Seguimos la preciosa carretera que bordea el fiordo pasando por las cataratas de Aasleagh, que, o vas atento o no las ves hasta Louisburgh para llegar a la playa de Corrowmore Beach donde sopla fuerte el viento y a pesar de ser una playa de precioso entorno y bien grande, apenas hay un par de socorristas, no sé muy bien para socorrer a quién pues no hay nadie en la playa con el frío que hace como para bañarse y algunos niños jugando a la pelota. Desde la playa seguimos recorriendo la zona haciendo varias paradas panorámicas en la propia carretera hasta llegar al pueblo de Westport, bonito adornado con flores, el río y casas de colores. Vuelta a nuestro pueblo de Cong a donde llegamos a las 20:15 pero ya lo cierto es que no encontramos a estas horas quien nos quiera dar de cenar, si bien tras un segundo intento acabamos pudiendo cenar unas hamburguesas en un pub, acompañadas de una pinta de guinness. 

DÍA 4

Nos despedimos de Cong y su belleza en un día muy soleado para emprender la ruta este hacia Dublín. En nuestro camino a la capital irlandesa, hacemos parada en Clonmacnoise, donde hay unas bonitas ruinas celtas con un complejo de lo que fueron siete iglesias y sin duda ayuda también el panorama de vistas con praderas verdes, vacas, y el río Sahannon con barcas. Lo visitamos y seguimos camino por la M6 dirección a Dublín con parada en Belvedere House Garden & Park, que son más ruinas celtas. Para comer nos desviamos del centro de Dublín y tomamos rumbo sur hacia el Johnnie Fox's pub un auténtico lugar irlandés para comer, antigua granja enorme a la que han acudido importantes representaciones mundiales y que, aunque está un poco retirados del centro, bien merece la pena ir a comer. Nos ha encantado el plato de pato que hemos pedido, acompañado de una Guinness. De precio unos 30 € por persona. Desde aquí, nos vamos al centro de Dublín, hacemos el check in en el hotel que hemos cogido en el centro y tras descansar un rato, salimos a pasear a la zona del río y Temple bar para ver el ambiente. Realmente lo hay. Mucho ajetreo de gente, de música en la calle, en los pubs y mucha vida en la ciudad.  

DÍA 5

Día para visitar la capital de Irlanda, Dublín. Ciertamente todo lo que es visitable es de pago y todo es por cierto bastante elevado de precio. Así que nos dedicamos a patear la ciudad más que a entrar a visitar sitios. De hecho, sólo entramos a la Catedral de San Patricio y después recorremos el resto de puntos interesantes de la ciudad como La Catedral de Cristo, la zona de Temple bar, el Tfinity College, los puentes sobre el Río Liffey, etc. Decidimos irnos a descansar un rato al hotel y después cogemos el coche para ir hasta el pueblo costero de Howth, también más bien un bonito barrio residencial de Dublín a unos 30 minutos con un bonito puerto y vistas. Como ayer, dormimos en Maldron Hotel Kevin Street, bastante bien situado y bien de calidad-precio para lo que encontrábamos en Dublín para estas fechas. 

DÍA 6

Comenzamos el día tras un desayuno en el hotel algo más temprano que otros días y es que nos marchamos hoy hacia el norte para adentrarnos en Irlanda del Norte. Descartamos ir hasta Derry como teníamos pensado en un primer momento pues la distancia es larga, y el día se nos va a quedar corto para tantas cosas que nos ofrece la costa norte de Irlanda del Norte. Tras 3 horas de viaje desde Dublín, nuestra primera parada es la playa de Benone desde donde se ven unas preciosas vistas no sólo de una playa enorme sino también del Mussenden Temple junto a la playa de Castlerock. Continuar la carretera de la Causeway Coastal Route es nuestro objetivo del día, más en un día como hoy en el que el sol brilla en un cielo azul con pocas nubes y eso que el día empezó lloviendo. La carretera nos lleva hasta nuestra siguiente parada, el Dunluce Castle, ruinas de un castillo en un entorno verde con el mar de fondo simplemente precioso. Con la suerte de estar disfrutando de un día de sol maravilloso en Irlanda, llegamos a la Calzada de los Gigantes, la guinda del pastel de toda visita a Irlanda del Norte. El haber leído foros en internet previamente nos permite saber que hay la posibilidad de visitarlos sin pagar ni una sola libra y a por ello vamos. Dejamos el coche aparcado, pero no en el parking oficial del National Trust Giant's Causeway sino, en un parking previo que hay unos 200 metros antes en la carretera con un cartel a mano que anuncia 5 £ o 6 € y que es una señora la que se baja directamente de su coche para cobrarte a la entrada, en lo que no es más que un prado convertido en parking. Desde allí mismo los carteles te anuncias tickets por todos lados para que pagues pero lo cierto es que pasando por encima o por debajo del edificio de taquillas no es necesario pagar para acceder al mismo sitio y realmente no estás haciendo algo ilegal ni colándote, porque al fin y al cabo la Calzada del Gigante es libre y de la naturaleza y sólo han inventado unas taquilla y un centro de interpretación y visitantes para poder tener la excusa de cobrar una entrada y ponerte a tu disposición un bus para recorrerte lo que a pie puedes también hacer en un paseo cómodo y viendo el paisaje y el precioso entorno. Visitamos La Calzada del Gigante con calma y disfrutando de las vistas, eso sí, lleno de gente que ha aprovechado un día tan magnífico como el de hoy, llegando hasta las curiosas piedras, y viendo cómo rompen las olas sobre ellas. Vista La Calzada del Gigante seguimos la carretera de la costa parando en el mirador de Dunseverick Castle hasta llegar a Carrick A Rede Rope Bridge, puente colgante sobre el mar, que bien es cierto que llegamos algo tarde para recorrer el camino y el parking oficial está ya cerrado, pero igual que en la Calzada del Gigante, también aquí hay un parking no oficial esta vez gratuito algo más adelante en la carretera y la entrada no es necesaria pagarla. Viendo que el camino a recorrer andando hasta el puente no es corto y no es precisamente ya pronto para lo que nos queda de tarde, vemos las vistas de la costa y seguimos camino hasta el mirador de Portaneevy desde donde se ve perfectamente el puente colgante y además las vistas de la costa merecen la pena. Nuestra última parada del día la hacemos en The Dark Hedges también sin coste de entrada ni de parking. Estos son unos árboles en ambos laterales de un camino que la naturaleza ha hecho que sus raíces y ramas queden unidas de una forma original y sorprendente. Para dormir hemos cogido un B&B en Larne, a las afueras de Belfast. Eso sí, cuando llegamos a las 20:00 ya todas las tiendas y restaurantes del pueblo están cerrados, parece un pueblo desierto. 

DÍA 7

Amanece el día con mucha lluvia. En nuestro camino de vuelta a Dublín para coger el avión, damos una vuelta por la ciudad de Belfast. Nada que ver con la vida y el ambiente de Dublín. Primera parada en el museo del Titanic. Después el centro para ver el ayuntamiento, la catedral de Santa Ana y las 2 o 3 calles peatonales del centro. Cogemos el coche y antes de coger carretera al aeropuerto de Dublín a dos horas aproximadamente, vamos a ver el Muro que divide a los barrios pro británicos y pro irlandeses del Conflicto de Irlanda del Norte y algunos murales. Cogemos el avión de vuelta de Iberia a las 18:10, aunque realmente despegamos más de 1 hora después desde el aeropuerto de Dublín que nos parece caótico en gestión del control, de congestión de gente, etc. que no sabemos si es puntual o habitual pero hoy desde luego, muy mal. Nos despide Dublín con lluvia. 

AUSTRIA EN 1 SEMANA

DÍA 1

Nuestro viaje comienza en el aeropuerto Barajas T2, a las 5:30 ya que nuestro avión con Air Europa sale a las 7:00 con destino a Múnich. Llegamos al aeropuerto de Múnich a las 9:30 y con nuestro coche de alquiler nos vamos hasta el centro. Hacemos check in en nuestro hotel y salimos a pasear por el centro de Múnich. Primera parada en la MarienPlatz para ver el carrillón que marca las 12 de la mañana. Desde ahí paseos por el centro de la ciudad y comida en el HB con salchicha, y cerveza. A las 15:00 nos unimos por 3 horas al free tour de la ciudad que nos recorre los principales puntos del centro incluido el paso por la catedral y la huella del diablo en su interior. Lo cierto es que nos hemos levantado tan temprano que en la parte final del free tour ya nos cuesta atender y decidimos pasar por el hotel para descansar un rato antes de salir a cenar por la ladera del río.

DÍA 2

Abandonamos Munich, desayunando antes en la cafetería frente al hotel. Después de 1,5 horas llegamos al pueblo alemán de ski por excelencia, Garmisch Paterkirchen. Allí cogemos el telesilla de Bergstation Alpspitzbahn. Sol abajo y ya arriba algo de niebla, pero un día estupendo para hacer senderismo. Hacemos la ruta de Genuss-Erlebnisweg de 4,2 km que nos lleva de bajada hasta la Bergstation Kreuzeckbahn. Sendero fácil y de bajada con mini parada para tomar un bretzel. Desde aquí nos vamos hasta el pueblo de Mittenwald, que es precioso en estilo de casas y en cuidado de su centro histórico peatonal. Allí comemos unas salchichas y seguimos camino hasta el siguiente pueblo, Seefeld in Tirol, sin duda pueblo de esquí en invierno y de senderistas en temporada estival desde donde salen decenas de rutas y vistas preciosas de las altas montañas de su alrededor. La tarde la pasamos en la ciudad de Innsbruck, donde destaca sin duda la vista de casas de colores junto a la ladera del río Eno, y un paseo por el Altstadt donde se encuentra El Tejadillo de Oro. Antes de abandonar Innsbruck pasamos a ver las vistas de la ciudad desde arriba junto al Bergisel, desde donde son famosos los saltos de esquí del 1 de enero. Para dormir abandonamos Innsbruck y nos vamos hasta el pueblo de Pills, a unos 20 minutos camino ya de Salzburg, nuestra próxima parada mañana y dormimos en una casa típica del Tirol.

 DÍA 3

Amanece otro día de sol en Austria. Tras el desayuno en el hotel, cogemos el coche y nos dirigimos dirección Salzburgo, aunque antes de llegar a la ciudad paramos en Almbachklamm para hacer una ruta de 5km por el desfiladero del río Almbach hasta la Sulzer Wasserfall, la cual es tan fina que, a pesar de ser bien alta, nos la saltamos a la ida y tras caminar 20 min de más, volvemos y ya sí la vemos. Al final de la ruta comemos en mesas de picnic unas ensaladas que habíamos comprado previamente en Aldi. Cogemos el coche y vamos hasta Salzburg. Nos alojamos y salimos andando hacia el centro histórico de la ciudad, donde cada paso que das es un edificio típico austriaco, el parque de Meribell con las famosas escaleras de la película de Sonrisas y Lágrimas y una ciudad llena de iglesias y edificios históricos. Sin duda la película de Sonrisas y Lágrimas está muy presente en toda la ciudad, así como también Mozart. Subimos en el funicular Festungsbahn que nos lleva hasta el castillo desde donde las vistas de la ciudad bien merecen la pena. Tomamos arriba en la terraza una cerveza Stiegl y un Salzburg nockers, que es un postre dulce a base de merengue y ¡por el que nos cobran 20 €!  A la bajada seguimos paseando por el centro hasta la hora de cenar en el Gässe Biergarten un Schnitzel. 

 DÍA 4

Dejamos atrás Salzburgo no sin antes pasar a visitar los jardines del palacio de Hellbrunn. Preciosos jardines verdes que en un día soleado y caluroso como hoy, más resplandece. Desde Salzburg, nos dirigimos al pueblecito de Sankt Gilgen junto al lago Wolfgangsee y después de casi 2 horas más de viaje en dirección a Viena paramos antes en Melk, donde destacan sin duda su abadía en lo alto y el paso del Danubio a sus pies. Desde Melk, 1 hora más de camino hasta la llegada a Viena, ya con mucho más tráfico y movimiento, lo que marca que nos encontramos en la capital de Austria y en definitiva en una gran ciudad de casi 2 millones de habitantes. Nos alojamos y rápido nos cambiamos de ropa para irnos hasta el Musikverein, mítico lugar donde tiene lugar el famoso concierto de año nuevo. Asistimos a un concierto de Mozart, claramente para turistas, pues todos somos guiris y los propios músicos van vestidos de Mozart, pero sólo por el hecho de poder contemplar el lugar y apreciar la acústica, bien merece la pena asistir.  A la salida, no encontramos ya sitios para cenar y nos vamos al hotel a cenar la fruta que nos sobró ayer del supermercado. 

 DÍA 5

Nos levantamos en Viena y tras desayunar en una cafetería en el centro de la ciudad nos unimos al voluminoso grupo de free tour que sale del monumento contra la guerra y el fascismo a las 10:45. El tour, con gran enfoque histórico de la época de Francisco José y Sisi Emperatriz, recorre la famosa U del centro de Viena que se centra principalmente en el complejo del Palacio de Hofburg. Al final del freetour continuamos por nuestra cuenta paseando por la Catedral, el Ayuntamiento, la Ópera, el hotel Sacher, el Musikverein, etc. Para comer, un Wiener schnitzel más, nos vamos hasta Glacis Beisl. Después de comer en la terraza del Biergarten, nos vamos a tomar café y tarta Sacher a su famoso Hotel Sacher, no sin antes haber tenido que esperar la cola pertinente para acceder a una mesa. De ahí andando al Palacio Belvedere para terminar la tarde paseando por el Stadtpark que alberga la famosa figura de bronce dorada de Johann Strauss. Tras pasar por el hotel, nos vamos a cenar con el coche a las afueras, a la zona de los viñedos de Viena, al Weinhoff Zimmermann-Neustift am Walde. En este lugar, la bebida se pide en la propia mesa, lógicamente, vino, y la comida la tienes que ir a pedir dentro de la casa a modo carnicería. Pasamos una estupenda cena, al fresco, junto a los viñedos y sin turistas alrededor, sólo vieneses locales. Nos ocurre una anécdota al final de la cena, y es que cuando ya terminada la cena decidimos irnos, pensábamos que ya habíamos pagado todo porque la comida era comprarla en la carnicería y la habíamos dejado pagada, pero en realidad, el vino y el agua no estaban pagados, y nos vamos tranquilamente sin darnos cuenta, y cuando ya estábamos a punto de coger el coche que se deja en una zona para aparcar a unos metros cuesta abajo, vemos que el camarero, con su traje tradicional tirolés que lleva puesto, baja corriendo y llamándonos para que paguemos. En ese momento nos damos cuenta y pagamos y pedimos disculpas, pero bien él no nos cree, piensa que hemos intentado irnos sin pagar y de malas formas nos pide que nos vayamos inmediatamente de allí. 

 DÍA 6

Abandonamos el centro de Viena, pero antes de dejar la ciudad vamos por la mañana a ver el Palacio de Schönbrunn. Aparcar se convierte en toda una odisea en Viena, pues si bien no hay carteles que digan que hay que pagar y cómo, tampoco hay identificaciones de líneas azul, roja, verde, etc.…a base de preguntar, descubrimos que sí, que es necesario pagar parquímetro. Pero ¿cómo? Pues o bien descargando la app de aparcar en la ciudad, o bien comprando en una gasolinera unas tarjetas por el tiempo que vayas a aparcar. Optamos por esta segunda opción en una gasolinera cercana y ya aprovechamos para desayunar en ella. Por fin ya con el coche aparcado, visitamos los jardines del palacio de Schönbrunn y la ciudad de Viena a lo lejos. Al mediodía cogemos de nuevo el coche para recorrer las 3 horas de viaje que nos separan hasta la entrada del teleférico de Dachstein con un cambio de paisaje de nuevo a las altas montañas de los Aples y las praderas verdes y casas llenas de flores. Hacemos parada en mitad del camino a comer en un pueblo de la carrerera. Lo cierto es que a la llegada a Dachstein son las 18:00 y ya es algo tarde para iniciar la ruta del Hoher Dachstein, así que aprovechamos para hacernos unas fotos frente a la imponente montaña de fondo y continuamos camino al que muchos catalogan como el pueblo más bonito de Europa, Hallstadt. Si es el más bonito o no es muy subjetivo, pero lo cierto es que es realmente precioso, bien cuidado y en un enclave fantástico a los pies del lago Hallstätter See. Abandonamos Hallstadt a las 21:30 pero por delante nos queda aún 1 hora de viaje hasta Salzburg dinde de nuevo pasamos la noche. 

 DÍA 7

Nuestro último día de viaje abandonamos Salzburg dirección de nuevo a Alemania. Antes de comer paramos en el lago Chiemsee pero es sábado y día soleado y parece que mucha gente ha escogido este lugar para pasar el día. Lago enorme, lleno de veleros y lanchas. Intentamos alquilar una barca pero está todo completo. Así que damos un paseo jjnto al lago y nos vamos camino de Rosenheim. Pueblo típico bávaro donde aprovechamos para comer y dar un paseo antes de ciger el coche rumbo al aeropuerto de Múnich, y coger el avión con destino a Madrid a las 19:30. 

domingo, 9 de julio de 2023

CINQUE TERRE (ITALIA) EN 5 DÍAS

DÍA 1

Cogemos el vuelo de Iberia de las 21:30 que nos lleva hasta la ciudad de Bolonia. Vuelo tranquilo y ya a la hora de llegada cogemos un taxi que nos lleva directamente al hotel que hemos cogido junto al aeropuerto para mañana tenerlo cerca de cara a recoger el coche de alquiler ya que esta noche por las horas a priori ya estaba cerrado. 

 DÍA 2

Temprano y después de desayunar en el hotel, cogemos un taxi que nos lleva de nuevo al aeropuerto de Bolonia para recoger nuestro coche de alquiler. La recogida del coche es un poco caótica por el tiempo que tardan y por la mala organización de la compañía de alquiler. Nos dirigimos al centro de la ciudad de Bolonia que visitamos durante la mañana y del que destaco, además de su gran plaza con una de las más grandes catedrales del mundo y su escultura de Neptuno al que la tradición dice que hay que darle dos vueltas, la Basílica de Santo Stefano de Bolonia, o también conocida como La Iglesia de las 7 Iglesias. Muy curioso ver dentro de un mismo complejo la variedad de estilos y altares con claustro incluido de no sé si 7, pero sí varias iglesias juntas. Nos chispea algo durante la visita, así que decidimos aprovechar para comer sobre las 12:30 en lo que yo llamaría una charcutería-restaurante típico del centro, el Villa Maglia. Después de comer, hacemos el viaje hasta la ciudad de Lucca, unas 2 horas. Precioso pueblo típico amurallado, plaza ovalada y subida a la Torre de la Hora con menos gente que la otra y con una vista que bien merece la pena. Me ha gustado la ciudad. Desde Lucca viajamos finalmente hasta La Spezia (1 hora) y hacemos el check in en el céntrico apartamento y salimos a cenar a la Pizzeria Masianello. 

DÍA 3 

Temprano arriba para desayunar y después de dejar las maletas en el maletero del coche y coger sólo lo básico para llevarlo encima durante los dos próximos días, nos dirigimos andando a la estación de tren de la ciudad de La Spezia. Cogemos el 5 Terre Card ticket de día completo para recorrer los 5 pueblos de las 5 Terre en tren. Primer pueblo Riomaggiore tal vez el más grande y representativo por fotos e imágenes que representan las 5 Terre. Desde la estación, tras pasar por un túnel andando, acabamos llegando al pueblo. Paseo bordeando el mar y primeras vistas de las casas de colores sobre las rocas. Desde Riomaggiore, otra vez en apenas 5 min y llegamos a Manarola, que destaca por sus cuestas y también porque recorrer sus viñedos te permite ir teniendo unas vistas fantásticas del pueblo. Se empieza a llenar de gente el pueblo por eso de ser hora punta. Aprovechamos para comer en La Scogliera y después de un helado volvemos a la estación a coger de nuevo el tren hasta Corniglia. A la llegada hay la opción de caminar en cuestas y escaleras unos 20 min o bien esperar un bus a la salida de la estación de tren. Optamos por esta segunda teniendo que esperar pasar 3 buses, pero por la cantidad de gente terminamos subiendo los escalones hasta llegar al pueblo. Tal vez el que menos me ha gustado del día de hoy no porque sea feo, sino porque los otros son mucho más bonitos. De hecho, se notaba que en este pueblo había menos gente que en los anteriores. 

DÍA 4 

Por la mañana, tras desayunar en Vernazza, en el único bar abierto, El Pirata, cogemos el tren para visitar el último de los 5 pueblos de las 5Terre, Monterosso, el único de los 5 que tiene playa y que destaca por su escultura de Neptuno sobre la roca del final de la playa y al otro lado del túnel que se llega caminando, el pueblo, con sus calles típicas y sus dos iglesias. Desde aquí, tren de vuelta a La Spezia, en unos 25 minutos, recogida del coche y carretera en marcha hacia Génova. Antes de comer hacemos un primer intento de llegar en coche al pueblo de Portofino, pero la policía ya está deteniendo el tráfico en el pueblo de Santa Margherita Ligure, pues el parking de Portofino está lleno, así que decidimos aparcar, dar un paseo por el pueblo y aprovechar para comer. Mientras la comida llueve, con la suerte de que sale el sol justo cuando terminamos. Hacemos un segundo intento por llegar a Portofino y esta vez sí lo conseguimos, y a la llegada podemos conseguir entrar al parking, aunque nos alegramos de no haber venido a comer pues los precios aquí son otro nivel, 1 helado de 1 bola, 6,5 € y 1hora de parking 8 €. Nos encontramos con un pueblo precioso, encajonado sobre una punta y con decenas de barcos fondeados frente a su costa y dos mega yates que hasta nos quitan parte de las bonitas vistas del pueblo. Como dato curioso entrando a visitar la iglesia nos encontramos con una misa romana-católica-ortodoxa, en definitiva, muy rara, con las mujeres con velo, los curas con barbas largas y dando la misa de espaldas. Desde Portofino nos vamos hasta la ciudad de Génova, a donde llegamos en aproximadamente 1,5 horas. Aparcamos en la calle junto al centro, donde además está nuestro apartamento. La ciudad de Génova es por sí misma decadente y desorganizada. No tiene demasiadas cosas especiales que ver, pero merece la pena ver en sí la ciudad, cómo está distribuida ladera arriba desde el mar y su majestuoso puerto, que, por lluvia, sólo vemos desde el coche. Paseamos desde el apartamento calle arriba hasta la plaza central, Piazza Raffaele de Ferrari, su catedral, y algunas de sus callejuelas estrechas típicas hasta sentarnos en una de ellas en una terraza al famoso aperitivo de tarde italiano en el que por cada copa que nos pedimos nos ponen la bandeja de embutidos. Para cenar nos cuesta un poco encontrar sitio pues está casi todo cerrado, aunque acabamos dando con la Trattoria Archivolto Mongiardino que nos ofrece un rico pesto y tiramisú. 

DÍA 5 

Nos levantamos en nuestro apartamento de decoración motorista en pleno centro de Génova en un día bastante lluvioso. Desayunamos en una cafetería enfrente de nuestro apartamento y desde ahí recogimos el coche que habíamos dejado aparcado ayer por la tarde y nos dirigimos hasta la ciudad de Turín a unas 2,5 horas de viaje y nuestro último destino del viaje. En Turín aparcamos en la calle en el centro y empezamos nuestro recorrido a pie. Primero por las 3 plazas Piazza Carlo Felice, Piazza San Carlo y Piazza Castello enlazando con la Piazza Reale hasta llegar a la catedral y los jardines reales. Comemos en una pizzería y continuamos después caminando con helado en mano de la heladería Alberto Marchetti por el Castello del Valentino, varias iglesias, una de ellas redonda y paseo por la ladera del río Po. A media tarde, recogida del coche y trayecto hasta el aeropuerto de Turín desde donde cogemos el vuelo de vuelta a Madrid con llegada a las 23:00 horas. 

domingo, 13 de marzo de 2022

FLORENCIA EN 3 DÍAS

 DÍA 1: 

Cogemos el vuelo desde Barajas de las 17:30 de Iberia con destino a Florencia a donde llegamos 2:30 después pero como nos han facturado las maletas porque el avión iba lleno pues hemos tenido que esperar a su recogida y después ya hemos ido hasta la parada de taxis para coger uno que nos llevara hasta el centro de Florencia donde estaba nuestro alojamiento. A la llegada y tras la espera para que nos trajeran las llaves, salimos a cenar pasta a Yelow Bar. La verdad es que no hemos podido coger un alojamiento más céntrico, justo a la Plaza de la Signoria.

DÍA 2:

nos levantamos temprano porque hemos cogido entradas para la visita de la Galeria de los Uffizi a las 8:45. Antes desayunamos en una cafetería de la Plaza de la Signoria con vistas al Palazzo Vecchio, actual ayuntamiento de la ciudad y la Loggia de Lanzi y de camino a la entrada a la Galería vemos cómo ya están montando los puestos del Mercato Nuovo. Dedicamos algo más de dos horas a la visita de la Galería de los Uffizi, y es que, si bien tiene obra que bien merecen la pena ver, ya sólo por el pasillo central y el techo del mismo, su visita es un must de Florencia. A la salida, paseamos junto al río y el famoso Puente Vecchio, echando un vistazo por sus joyerías. Desde aquí nos vamos a ver la que se considera la farmacia más antigua del mundo, que tal y como dicen sus carteles lleva abierta desde 1221. Se trata de la Farmacia Santa María de Novella, pasando por la Plaza que lleva el mismo nombre. Comemos de nuevo pasta, hoy con pesto y a las 15:30 tenemos los tickets para entrar a la Galeria de la Accademia que tiene como foco casi exclusivo la posibilidad de ver en directo una de las más impresionantes obras de Miguel Angel, el David, impresionante. A la salida vamos paseado sobre la otra ladera del río, nos tomamos un Aperol a media tarde y en nuestro paseo acabamos de nuevo en la Plaza de la Signoria y pasando por el apartamento antes de salir a cenar en un sitio que habíamos reservado, Osteria Cinghiale Bianco donde cenamos los riquísimos Pappardelle Al Ragú Di Cinghiale.




DÍA 3:

Nos levantamos y vamos a desayunar en un bar del centro, pero de no turistas, justo detrás de la Galería de los Uffizi, y mientras el desayuno, decidimos casi sobre la marcha, alquilar un coche por un día e ir a pasar el día fuera de Florencia. Primero nos vamos hasta la ciudad de Siena a poco más de 1 hora en coche. Siena es una ciudad preciosa, típica de la Toscana, con la catedral también de la misma piedra de la zona y sin duda una plaza que bien merece la pena una visita. Cierto es que, si bien pasear por el centro de la ciudad es muy agradable, pues es relativamente pequeño, así que dejando el coche aparcado en un parking de dentro de la muralla como hemos hecho, éste, el centro, se recorre rápido. Hay una competición de bicis que termina justo en la plaza, con lo que hace que la ciudad esté aparentemente más llena de lo que puede ser lo habitual. Comemos en un restaurante del centro, y después cogemos de nuevo el coche y de camino de vuelta hacia Florencia paramos en el pueblo de San Gimignano. Pueblo perfectamente conservado, con un entorno de viñedos y de construcciones de La Toscana. A la llegada, nos tomamos un helado italiano, más por el hecho de estar en Italia que por que la temperatura lo requiera. Más bien al contrario, la tarde de hoy, aunque soleada, se ha quedado bastante fresca. A última hora de la tarde, volvemos a Florencia, dejamos el coche de alquiler y tras paso por el alojamiento salimos a cenar a una pizzería junto a él.

 

DÍA 4:

Último día en Florencia, pero con todo el día por delante. De nuevo nos amanece sin lluvia, pero con frío. Desayunamos en el mismo sitio de ayer, pero de camino entre el alojamiento y el bar, aprovechando que pasamos por el Palazzo Vecchio entremos a verlo sólo a la parte de la entrada que es como un patio. Después de desayunar nos vamos directamente a hacer cola para entrar a ver la catedral. Ciertamente, aunque la cola es muy larga, va bastante rápida y en unos 30 minutos ya estamos dentro. Sin desmerecer el interior, tal vez, si por algo es famosa esta catedral es más bien por su exterior y su cúpula, al igual que el Baptisterio, sin embargo, y más sin ser de pago, merece la pena también entrar en su interior. Desde aquí nos vamos a la Iglesia de Santa Croce, situada en una plaza, como dirían los italianos, bellissima. Visitamos su interior, con dos bonitos claustros, la tumba de Marconi, el inventor de la radio, y la de Galileo entre otros. A la salida de la visita, aprovechando el sol y la hora del aperitivo, nos tomamos en la misma plaza un Aperol. Aprovechamos después para comer unos paninis de pan “sciocco”, típico de Florencia antes de subir a uno de los miradores más famosos de la ciudad, visitando primero la iglesia de San Miniato al Monte. La iglesia es muy bonita, de visita gratis y casi sin turismo y tiene una especie de terraza delante y otra escalinata desde donde hay unas vistas aún más panorámicas de la ciudad que desde el propio mirador de la Piazzale Michelangelo al que después bajamos. Tras disfrutar de unas magníficas vistas de la ciudad, con la cúpula de la catedral presente en todo momento, volvemos caminando al centro, pasando de nuevo por el Ponte Vecchio, Piazza de la Signoria, etc hasta el alojamiento donde recogemos nuestras maletas, cogemos un taxi y nos vamos al aeropuerto. Salida del vuelo de Iberia a las 20:30 con llegada a Madrid a las 23:00 tras haber aprovechado 3 estupendos días en La Toscana.


lunes, 13 de septiembre de 2021

MENORCA EN 7 DÍAS

DÍA 1:

Tenemos el vuelo a las 15:40 desde Barajas T4 con Iberia hasta el aeropuerto de Menorca al que llegamos en poco más de 1 hora. Tras nuestra primera peripecia en la recogida del coche de alquiler con Goldcar y un largo rato de discusiones nos vamos unos 50 minutos de conducción hasta nuestro alojamiento en Cala en Forcat, a unos 4 km de Ciudadella. Cena en Ciutadella, en el restaurante Aquarium, a destacar su tarta de queso.

 


DÍA 2:

Después de un relajado desayuno en la terraza de nuestro apartamento, para nuestro primer baño en Menorca, escogemos la Platja Cavalleria junto al Faro Cavalleria. Allí pasamos unas 4 horas de playa, baño, sol, lectura y mucha temperatura hoy. ¡Nos marchamos de la playa sobre las 17:00 pero al no haber comido, vamos hasta el pueblo de Fornells y allí comemos unos nachos y mucha agua! Estamos sedientas. Cenamos de nuevo en Ciudatdella, hoy en el restaurante Molí des Comte Asador. 


 

DÍA 3:

otro día de desayuno relajante en nuestro apartamento. Con exhibicionista incluido junto a los setos de nuestra casa. Antes de la playa vamos hasta Mercadona para comprar sobre todo agua y ensaladas para comer. Hoy escogemos la Playa Macarella, pero para llegar a ella aparcamos en Platja Galdana con varios hoteles feos de grandes cadenas hoteleras y desde ahí unos 30 min andando por un sendero fácil y de bonita naturaleza hasta Cala Macarella. Mucha gente, y es que se trata de una de las calas más típicas y conocidas de Menorca, no por eso la mejor, y conseguimos entender nuestras toallas debajo de un pino con sombra, aunque el día se vuelve nublado, pero con mucho bochorno.  Comida de ensaladas del mercadona y nos quedamos en la Playa hasta las 19:00. Vuelta por el mismo camino y regreso al apartamento donde cenamos a base de quesos, patés y vino.



DÍA 4:

desayuno en nuestra estupenda terraza. De playa hoy escogemos la Cala d'Algariens. Baños, sol, y comida de ensaladas en la playa donde nos quedamos hasta las 18:00. Después de la playa, vamos a Cala Morell sonde está Ivette Beach Club, uno de los restaurantes/pubs más) cerrado - vistas muy bonitas merece la pena - vuelta al apartamento - ducha - cena en Ciutadella- todo lleno - repetimos en Molí des Comte Asador. 





DÍA 5: 

Desayuno en la terraza. Con la tranquilidad propia que te encauza en la isla añadida a la ola de calor que acerca las temperaturas a los 40° con 70% de humedad, todo con calma mucho mejor. Paso previo por Mercadona para la compra de las ensaladas de la playa - Hoy visita a la cala de Pregonda. Aparcar en el parking de Binimela casi en la "puerta" de acceso con mucha suerte y debido a que llegamos a la hora que ya muchos se van - caminar 15 min por tierra rojiza y en lugar de llegar hasta la cala de Pregonda nos quedamos en la previa, Cala Pregonda - S'Alairó. 4 horitas de playa con un calor horrible hoy. Como detalle, había mojitos en la playa. ¡Vuelta al coche con cervezas en el Restaurant Binimel-lá y vuelta a casa con baño en la piscina y pizzas a domicilio que han tardado más de 1 hora en traerlas! 

 

DÍA 6:

Desayuno en la terraza y mañana de piscina en la casa hasta el mediodía. Después, viaje 1 h a Mahón con reserva a las 15:00 en el restaurante El Rais para comer paella. Paseo por el centro de Mahón después de comer y compra de menorquinas y helados. Vamos hasta el bonito pueblo de Binibeca Bell donde después de un paseo por sus cuidadas y típicas calles y casas, nos tomamos una copa y acabamos cenando en Sa Cuina & Mar Blau.  Vuelta 1h coche a Ciutadella. 





 DÍA 7: 

Desayuno y check out de la casa, aunque nos quedamos todas la mañana en la piscina de la casa. Nos vamos a comer en Ciudatdella al restaurante S' Amarador. Después damos un paseo, pero el calor es horrible y acabamos tomando un granizado de limón antes de coger el coche para ir hasta el aeropuerto de Mahón y coger el avión de vuelta. 


sábado, 28 de diciembre de 2019

MERCADILLOS DE NAVIDAD DE BAVIERA (Weihnachtsmarkt) EN 3 DÍAS

DÍA 1

Vuelo con destino a Frankfurt a las 15:00 h con Air Europa desde la T2. Previo comemos en el aeropuerto. Llegamos a Frankfurt a las 17:30 y recogemos nuestro coche de alquiler con Globo. Desde el aeropuerto, por supuesto ya noche cerrada y lloviendo, nos vamos hasta nuestro hotel, el Turm Hotel, y tras dejar el coche y hacer el check in, vamos al centro. Primera intención, ir andando, son unos 15 minutos, pero está lloviendo tanto que cogemos un taxi aunque el centro está cerrado al tráfico por seguridad y entonces tiene que dar casi toda la vuelta. Primer contacto con los mercadillos de Navidad alemanes  y primer Glühwein. Para cenar nos vamos hacia la zona del hotel, y acabamos en un restaurante italiano muy pequeño y acogedor con el dueño casi como si  conociera a sus clientes de toda la vida, sentándose a charlar. 



DÍA 2

Tras desayunar junto al hotel en una estupenda panadería llamada Zeit für Brot, cogemos el coche y nos dirigimos hasta Würzburg a donde llegamos en 1 hora. Entrada al palacio y paseo por el mercadillo navideño del centro. Antes de comer nos vamos hasta Rothenburg ob der Tauber, a  unos 40 min en coche. Aquí nos encontramos con un auténtico pueblo de navidad alemán, todo decorado, ambientazo en las calles y sin duda un mercadillo de navidad alemán digno de visitar. Bajo lluvia aunque no muy intensa, paseamos y comemos pan con salchicha y por supuesto Glühwein. Además también, entramos a su famosa tienda Käthe Wohlfahrt, con impresionante decoración navideña y cola en la entrada y a lo largo de la tienda pero que sin duda merece la pena. Desde Rothenburg de nuevo coche hasta Dinkelsbühl, pueblo más pequeño pero también con encanto y su mercadillo que igualmente paseamos y tomamos Glühwein antes de ir a cenar al restaurante Weib's Brauhaus. Desde allí coche hasta nuestro alojamiento a unos 10 minutos, en el pueblo de Feuchtwangen. 







DÍA 3


Después de desayunar, vamos hasta nuestra próxima parada por los mercadillos navideños, esta vez en la ciudad de Nürnberg, probablemente la más famosa en esta época del año por su grandioso mercadillo. Nos unimos al free tour en español a las 11:45 aunque a decir verdad, a las 2 horas lo abandonamos porque nos está resultando un poco aburrido, así que preferimos subir al castillo más tarde por nuestra cuenta y disfrutar el resto del día en los mercadillos aprovechando también para beber Glühwein y comer hasta que a media tarde alemana, cogemos el coche camino de  vuelta a Frankfurt en 2 horas y media. Cenamos en el restaurante Paulaner antes de irnos hasta el hotel al lado del aeropuerto. 




DÍA 4

Check out del hotel, devolución del coche en el aeropuerto, desayuno y vuelo con destino a Madrid a las 11:30 de la mañana.

domingo, 20 de octubre de 2019

JAPÓN EN 14 DÍAS

DIA 1: MADRID-TOKIO

Una vez más nuestro viaje comienza en el aeropuerto Adolfo Suarez Madrid Barajas. Esta vez, a las 11:00 de la mañana en la T4 para facturar nuestras maletas con Iberia y, tras pasar el control y tomar un café, cogemos el tren que nos lleva a la T4S desde donde puntual a las 13:05 sale nuestro vuelo Iberia 6801 en una A330 con destino a Tokio. 13 horas y media de vuelo directo (esto sin duda también ayudó a nuestra decisión de viajar a Japón y evitar así hacer escalas) en las que atravesamos principalmente Francia, los países escandinavos y la inmensa Rusia. En el avión, poco que contar, y es que como vamos ganando horas, pues ni siquiera se llega a hacer nunca de noche durante el viaje, lo cual hace que sea más difícil dormir. Nos entretenemos con alguna película, las comidas del avión, que algo siempre te entretienen, un poco de lectura, algún pequeño paseo por los pasillos y echar los últimos vistazos a la guía de Japón.

DIA 2: TOKIO-TAKAYAMA


Llegada al aeropuerto de Narita-Tokio a las 9:00 hora local (7 horas más que en Madrid). Tras recoger la maleta y pasar el control de pasaportes nos topamos con nuestros momentos iniciales en Japón, todo en japonés y gente que habla un inglés difícil de entender. Lo primero que hacemos es comprarnos la tarjeta wifi ilimitada para 15 días. Hay muchos stands donde hacerse con una y en muchos formatos diferentes. Tras una rápida comparativa entre alguno de ellos, nos decantamos por uno de ellos. El segundo paso, activar el JR Pass que ya habíamos comprado previamente en España. Es aquí donde vemos que, en uno de los países más tecnológicos del mundo, la tecnología no ha llegado aún a este proceso. 1 hora de cola para llegar a la ventanilla y una vez en ella, que si sellos por aquí, firma por acá, círculo con boli por aquí, grapa por allá,...,en fin todo muy manual, así se forma la cola que hemos tenido. Una vez activados, toca aclararse con las vías y trenes de nuestro destino de hoy. Primero hasta la Estación Central de Tokio, y desde ahí 2 transbordos más en Toyama e Inotani hasta llegar a nuestro destino final de hoy, Takayama, a donde llegamos a las 18:30. Buscamos el hotel, y a su llegada dejamos los zapatos en la puerta antes de entrar a hacer el check in. En nuestra habitación, nos esperan las camas tipo futón. Ya de noche, sobre las 19:00 anochece, salimos a dar una vuelta a la vez que buscamos para cenar, y acabamos cenando en el restaurante Kyoya que recomienda la Lonely Planet y que realmente también podemos decir que nos gusta. 

DIA 3: TAKAYAMA-SHIRAKAWAGO-OSAKA


El despertador suena hoy a las 7:00, pues de otra forma no nos hubiésemos despertado hasta las tantas, después del viaje de ayer. Y es que a las 7:50 cogemos el autobús, cuyos billetes ya habíamos comprado previamente en España, con destino a Shirakawago (Ogimachi) a donde llegamos una hora después. Allí nos encontramos con un pueblo típico de las montañas de Japón,  que hasta no hace mucho, aún debía ser mucho más auténtico de lo que es hoy día, pues ahora ya se nota la llegada de los turistas. Al bajarnos del autobús y no ver un sitio para desayunar "normal" hemos acabado comprándonos un helado de desayuno. Plantaciones de arroz se entremezclan con casas típicas de estilo Gassho Zukuri, que significa manos orantes, a lo largo de una sola calle que recorremos de arriba a abajo. Visitamos una de las casas, la Kanda, y subimos andando unos diez minutos a pie hasta el Observatorio desde donde las vistas de todo el pueblo y paisaje montañoso y verde de fondo son preciosas. El pueblo es bonito pero por dimensión, no da para más y regresamos a Takayama en el bus de las 11:15. Otra hora de vuelta y a la llegada directamente vamos a pasear ya hoy de día por las calles de Takayama, donde destacan las tres típicas (Sannomachi, Ninomachi y Ichinomachi). Aprovechamos también para comer ramen en un tatami antes de volver al hotel a por nuestras maletas e ir a la estación de tren para tomar destino a nuestra siguiente parada del viaje, Osaka. 4 horas aproximadamente de viaje con trasbordo en Noagoya. A la llegada a la estación de Osaka, vivimos el caos de una estación inmensa con miles de personas y carteles que indican una u otra dirección. Antes de coger el subway hasta la estación de Umeda donde tenemos nuestro hotel preguntamos por nuestro itinerario para ir mañana hasta Koyasán. Por fin conseguimos llegar a nuestro hotel, alojarnos, darnos una ducha y salir a cenar por los alrededores de la estación de Umeda. Hoy tocó gyozas y arroz. De vuelta al hotel paseando, pasamos por delante del Edificio Umeda Sky que tiene una panorámica de la ciudad desde arriba, aunque no subimos y también vemos el Gate Tower Building, que es la carretera que atraviesa un edificio. 

                




DIA 4: OSAKA-KOYASÁN


De nuevo arriba hoy pronto, a las 05:45. Dejamos las maletas en el hotel de Osaka y nos vamos sólo con una mochila y lo básico, camino de Koyasán. Primero andando hasta la estación de Umeda, y desde ahí línea JR hasta Wakayama (como curiosidad, la línea pasa por el aeropuerto de Osaka que está en una isla, y hasta esa parada el tren va llenísimo y a partir de ahí se vacía completamente) aunque previamente hay que hacer trasbordo en Hineno, cosa que no nos habíamos enterado y nos toca volver hacia atrás. Desde Wakayama, trasbordo hasta Hashimoto (1 hora de trayecto también incluido con el JR Pass) y una vez en Hashimoto, casi 1 hora más de trayecto hasta la estación donde se coge el tren cremallera que en 5 minutos te sube hasta Koyasán Station y desde ahí bus hasta nuestro alojamiento, el Templo Sekishoin. La conclusión, es que llegar hasta Koyasán al menos desde Osaka, no es para nada fácil. A la llegada a Sekishoin, dejamos los zapatos en la puerta y hacemos el check in, nos muestran el templo y nos alojamos en el tatami con futón donde pasaremos la noche. Lo primero, ir a comer, un poco pagando novatada hoy, pues queremos pedir una cosa y acabamos comiendo sin más, pollo frito. Después empieza nuestra visita a Koyasán, ciudad patrimonio de la Unesco, con varios templos que salen de la calle principal destacando Kongobu-ji, sin duda el Danjo Garan Sacred Temple, que es un complejo de templos budistas de entrada gratis, muy limpios y perfectamente conservados, y la Dai-mon Gate. Vuelta andando al hotel. Por fin nos sentimos en el verdadero Japón. Y es que, además, mientras comíamos hoy, hemos visto un cartel en el que se leía que esta noche había una celebración "del día de los muertos" de monjes y velas en el cementerio Okuno-in, que además teníamos pensado visitar hoy de noche. Pues bien, a las 19:00, ya de noche cerrada en Japón, acudimos a la entrada de Okuno-in que además está junto a nuestro alojamiento y allí nos encontramos con miles de personas, gente repartiendo velas y procesión por los caminos del milenario cementerio donde en los laterales la gente va depositando las velas. Sin duda, una suerte que sin saberlo, nos hayamos encontrado en un lugar como este con esta festividad. Recorrido de unos 10 km por el cementerio con los monjes rezando, todo alumbrado de velas pero como bien japoneses que son, decían que se terminaba a las 21:30 y efectivamnete a esa hora ya estaban recogiendo y dejando todo el recinto impoluto. Por la tarde, durante nuestro paseo, habíamos comprado algo de sushi en un supermercado, que tras volver de Okuno-in, cenamos en la habitación sobre nuestro tatami. 

            



DIA 5: KOYASÁN-OSAKA


Después de una noche de intensísima lluvia nos preparamos para a las 7:00 acompañar a los monjes de nuestro templo-alojamiento a la oración. Lo hacemos además con el Samue (traje naranja de los monjes budistas) que dejan a cada uno de los huéspedes en su habitación. 20 minutos de oración y directos al desayuno común con todos los huéspedes a las 07:30. Éste a base de algas, arroz, sopa miso, etc, muy japonés...Hacemos el check out y antes de dejar Koyasán visitamos de nuevo, esta vez de día, el cementerio de Okuno-in. Cae algo de llovizna y como nos gusta más el desayuno occidental, antes de coger el autobús de vuelta a Koyasán Station, desayunamos en un restaurante junto al cementerio. De nuevo camino de vuelta a Osaka, con el recorrido de ayer, esta vez sin equivocaciones: Tren Cremallera-Hashimoto-Wakayama-Osaka. Antes de volver a alojarnos en el mismo hotel que anteanoche, comemos en la estación y por la tarde aprovechamos que estamos en horario para usar el Onsen del hotel para probar uno de estos famosos baños japoneses. Nuestra sorpresa del día ha llegado cuando a la llegada a la estación de Osaka hemos ido a preguntar por los horarios de trenes para mañana para Hiroshima y nos han dicho que no hay trenes mañana porque se aproxima el tifón Krosa y toda la red ferroviaria para el sur queda suspendida...Así que cambio de planes sobre la marcha y tendremos que adelantar nuestro viaje a Kioto un día. Después del Onsen del hotel vamos a ver el barrio de Namba- Dotombori con ambiente típico japonés de luces, comida, tiendas, etc. Para cenar esperamos la cola de casi 1 hora del restaurante Ajinoya, famoso en Osaka por sus Okonomiyakis, que una vez probado el Ajinoya's Okonomiyaki, creo que ha merecido la pena esperar. 

                                       
                                       


DIA 6: OSAKA-KIOTO


Check out del hotel y transfer hasta la estación de Umeda para coger el JR hasta Kioto, nuestro próximo destino. A la llegada a Kioto en apenas 30 minutos desde Osaka, nos vamos en metro hasta la estación de Gion Shijo donde tenemos el hotel. Hacemos el check in y antes de que venga el temido tifón salimos a recorrer toda la zona de Sanjo, Gion-Shijo y Kiyomizu-Gojo, lo que sería la zona este de la ciudad. Empezamos yendo hasta Kiyomizu-dera Temple, paseamos por las callejuelas de Higashiyama, por las cuestas de Sannenzaka y Ninenzaka, dos de las calles sin dudas más típicas de Kioto, con muchas mujeres vestidas de geishas, casas típicas y cientos de tiendas variadas. Vamos hasta Gion Corner con la idea de comprar unas entradas para hoy por la tarde acudir a un espectáculo de danza de geishas pero por el tifón han decidido también cancelarlo. Continuamos hacia arriba por el santuario Yasaka-Jinja y el Parque Maruyama acabando el recorrido en Chionin Temple y entrando al Shorenin Temple. Como la hora a la que comienza el tifón es a las 18:00, aprovechamos antes para ir a comer tarde al mercado Nishiki-Ichiba, mercado tradicional por el que sin duda merece la pena dar un paseo y efectivamente de vuelta al hotel, a partir de la hora indicada, la intensidad de lluvia y viento va en aumento. Descansamos un rato y sólo salimos a cenar carne de kobe junto al hotel u en apenas 3 minutos de camino, nos empapamos de agua. 

                                        


DIA 7: KIOTO-NARA-KIOTO


Nos levantamos a las 6:30 ya sin lluvia, para llegar a nuestro primer destino del día antes de que lleguen todos los turistas, que no son precisamente pocos en Kioto, y podamos hacer la visita tranquilamente. Primera parada en Fushimi Inari Taisha que es el famoso templo budista del s. VIII situado en la zona sur de Kioto que contiene a lo largo de sus 4km de recorrido los 1.000 toriis. Sin duda uno de los lugares más característicos de todo viaje a Japón. Son apenas las 9:00 de la mañana cuando desde ahí, continuamos camino hacia más al sur, hasta la ciudad que un día fue incluso capital de Japón, Nara. Andando desde la estación de tren, nos adentramos en el Nara Park. Dos cosas son identificativas de Nara, los ciervos que se cruzan libremente entre la gente y a los que se les puede dar de comer, e incluso te venden en puestos sus galletas, y por supuesto sus templos. Visitamos el parque entrando por la Three Story Pagoda, Kohfukuji Temple con la pagoda de 5 plantas, nos dejamos perder un rato por los jardines, hasta llegar al Todaiji Temple y entramos para ver el interior del Daibutsuden con un enorme Budhha y la curiosidad de ver cómo los niños pasan por debajo de una madera que simula las dimensiones de este Budhha, representando que si pasan, serán iluminados en la siguiente vida. Seguimos por Nigatsudo y Sangatsudo Hall y terminamos en el Kasuga Taishs Shrine. Fuera del Nara Park nos fuimos a ver Gangoji Temple que es el templo más antiguo de Jap(n, del año 600.  Volvimos a la avenida principal de Nara y comimos. De vuelta de Nara a media tarde, vamos directamente en JR hasta el área de Arashiyama, donde está, sin duda, otro de los atractivos de Kioto, el Bosque de Bambú. Cientos de bambús hacen del paseo un lugar magnífico para pasear, con su altitud, no dejan pasar casi la luz del sol. Al final del camino, llegamos al Puente Arashiyamakoen sobre el río Hozu y aquí nos encontramos con miles de personas esperando sobre al puente y la ladera del río como si algún acontecimiento fuera a pasar próximamente. Así que preguntamos y efectivamnete es la fiesta del Obon que celebran formando un torii de velas en la montaña que se ve desde lejanos puntos así como encienden las lámparas-velas mientras aprovechamos para cenas unas brochetas de pollo, pero realmente, pasado un rato, no vemos que consista en grandes cosas esta festividad que hacen y nos volvemos al centro de Kioto.
            

                    



DIA 8: KIOTO-HIROSHIMA-MIYAJIMA-KIOTO


A pesar que las inclemencias del tiempo con el paso del tifón nos dejó sin poder ir a Hiroshima en ele día que teníamos planificado, no nos queríamos quedar sin ver esta ciudad. Así que cogemos el Shinkansen de Kioto a Hiroshima a las 08:30 y llegamos poco más de 2 horas después a la estación de Hiroshima. En la oficina de turismo de la propia estación nos atiende una señora amabilísima que nos explica los transportes. Incluido en nuestro JR Pass está el sightseeing bus que nos lleva hasta el The Peace Memorial Park, donde está el edificio de "The A- Bomb Dome", el más característico se la imagen que dejó la caída de la bomba atómica sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945. Varios otros monumentos del parque conmemoran también el hecho, como el Children's Peace Monument, Peace Bell, etc. Terminamos visitando el conmovedor Museo de la Paz que realmente te hace pensar y reflexionar a la salida. Volvemos en el tranvía 2 hasta la estación de tren, y comemos antes de coger el JR que nos lleva en 30 minutos hasta el Miyajimaguchi Pier para coger desde ahí el ferry de 10 minutos hasta el Miyajima Pier. Caminando por la orilla del mar (en lo que vendría a ser una playa con marea baja como hoy, pero en la que aquí no se baña nadie), llegamos hasta el famoso O-Torii que encontramos con andamios en reparación durante un año aunque eso no nos impide disfrutar del precioso lugar con el mar y sol de fondo desde el Santuario Itsukushima y el Santuario Hokoku. De vuelta al ferry vamos parando en algunas de las tiendas de souvenirs y cogemos puntual el ferry de las 5:55 para volver hasta Hiroshima y de nuevo JR hasta la estación central. Desde ahí, Shinkansen hasta Kioto de nuevo esta vez con parada intermedia en Osaka, aunque desde Osaka a Kioto en el Shinkansen son sólo 15 minutos. A la llegada a Kioto, cogemos el bus hasta la zona de Gion, y cenamos antes de volver al hotel. 






DIA 9: KIOTO


Día completo hoy en Kioto. Empezamos el día cogiendo el bus hasta el Pabellón Dorado "Kinkakuji" al que entramos para ver tanto el palacio como sus jardines. De nuevo a la salida tomamos el bus hasta el Palacio Imperial de entrada gratuita pero que realmente decepciona un poco para mi gusto. No hay ni jardines bonitos ni el palacio en sí es gran cosa. A la salida continuamos con nuestra ruta de bus, esta vez hasta el Palacio Plateado "Ginkaku-ji", y tras visitarlo, merecen bastante la pena sus jardines, bajamos andando todo el Paseo de los Filósofos hasta el Templo Eikando. El Paseo de los Filósofos supongo que debe ser precioso en época de floración de los cerezos, sin embargo, en estas fechas, no deja de ser un paseo bonito pero no tan espectacular como muestran las típicas fotos. Continuamos hacia el sur llegando al Templo Nanzen-ji y después comemos. Por la tarde vamos a Gion Corner a ver el espectáculo de danza de las geishas, pero en realidad nos encontramos con un espectáculo de varias tradiciones japonesas, y después de 1 h, es realmente decepcionante. Vuelta al hotel, ducha y salimos a cenar a la calle Pontocho junto a la orilla del río.



            


DIA 10: KIOTO-TOKIO


Cogemos el Shinkansen con destino a Tokio a las 08:32 desde la estación de Kioto con llegada a Tokio cerca de las 11:00 de la mañana. Nos vamos al hotel, en el barrio de Nippori, a hacer el check in y quitarnos de en medio las maletas. Desde ahí cogemos la tarjeta del metro de 3 horas en el propio hotel y vamos hasta el barrio de Ueno, donde aprovechamos para comprar variado de comida japonesa y comer en unos bancos del Parque Ueno junto al lago de nenúfares. Caminamos por la calle comercial de Ameyoko y desde ahí cogemos de nuevo el metro para ir hasta el barrio de Asakusa, donde está el templo Sensoji al que se entra a través de la Puerta del Truena (Kaminari-mon) y después paseamos por la calle comercial Nakawise. Sin duda es Tokio tal y como esperado una ciudad llena de gente, de ambiente, de comercio, etc. De nuevo metro hasta el barrio de Ginza donde están las tiendas de lujo, y de comercio electrónico. Volvemos al final de la tarde al hotel para darnos una ducha y salimos a cenar por el barrio de Akihabara. Cenamos junto a la estación en uno de los típicos restaurantes de "Sushi bar giratorio" o también llamados Kaiten Sushi. Después de cenar, no podíamos dejar pasar la oportunidad de probar uno de los tan famosos karaokes japoneses. 


              


DIA 11: TOKIO


Primer día que no ponemos el despertador para levantarnos! Y es que hoy no hay tren, ni templos ni amaneceres bonitos, etc. Salimos tranquilamente del hotel con todo el día por delante para recorrer un poquito más de la ciudad de Tokio. Comenzamos por el barrio de Chiyoda con el Foro Internacional de Tokio, y los jardines del Palacio Imperial que sólo se ve desde el exterior. Aquí, en este lugar, es donde en pocos metros cuadrados se puede encontrar uno de los grandes contrastes de lo que es Japón. Por una lado el histórico Palacio Imperial representando una época pasada, y por otro, el Tokio de grandes rascacielos de oficinas, trabajadores que salen y entran de las oficinas, en definitiva el turismo y tranquilidad, frente al ajetreo de la vida diaria de los habitantes de Tokio. Nos vamos a pasear por el mercado Tsukiji, que aunque a día de hoy ya no es el centro de lonja que fue en el pasado, sigue mereciendo la pena dar una vuelta por él para ver los diferentes puestos de comercio variado. Dejamos atrás el mercado y nos vamos a los jardines de pago Hama Rikyu, precioso gran jardín japonés junto al mar desde donde se ve también una estupenda panorámica del skyline de Tokio. Empieza a llover y nos metemos a comer en un sitio bastante auténtico de asientos individuales con los cocineros que hacen la comida delante tuya y con gente trabajadores locales a nuestro alrededor. Por la tarde nos vamos al barrio de Shibuya donde vamos al Parque Yoyogi, con el Santuario Meiji, paseamos por la calle Takeshita y acabamos en el más famoso cruce mundial de pasos de cebra en línea recta y en en diagonal. Aunque nuestra primera intención es ir a cenar al restaurante 35 steps que nos habían recomendado, éste está completo y lo terminamos cambiando por The Juicy Gyoza Manufacturing Shibuya. 





DIA 12: TOKIO-KAMAKURA-TOKIO


Descanso hasta las 9:30 que dejamos el hotel para coger el JR hasta la ciudad costera de Kamakura, a unos 50 minutos del centro de Tokio. A la llegada vamos caminando hasta el Templo Hasedera que alberga el Templo Kosokuji. Seguimos después hasta el budhha gigante Daibutsu en el Templo Kotokuin. Volvemos a la estación y comemos carne rebozada que hemos visto en varios puestos. Paseamos y hacemos algunas compras por la calle comercial Komachidori hasta llegar al Templo Tsurugaoka Hachimangu de libre entrada. De nuevo, vuelta por la calle comercial a la estación para coger el tren de regreso a Tokio. Bajamos en la estación de Shinjuku y allí vemos una de las cosas que más me han gustado de Tokio, sin duda, un "must". Se trata de subir al piso 45 de la Torre del Ayuntamiento, de entrada gratuita, desde donde se ve la inmensidad de Tokio, sus infinitas torres, sus calles, sus luces, el Parque del Templo Meiji, y en definitiva un horizonte sin final de ciudad. Realmente es el lugar desde donde te das definitivamente cuenta de la grandiosidad de la capital de Japón. Previamente a llegar al Ayuntamiento en JR hemos visto en primera persona otra de esas escenas tan características de Tokio. Hora punta de salida de trabajar, con largas colas para coger el tren, y cuando llega uno de ellos, no se cabe en el vagón y entran a empujones literalmente, desde fuera la gente metiendo el bolso e incluso los pies de la gente que se ha quedado justo en la puerta cuando ésta se cierra. Cenamos en el restaurante Izakaya en el barrio de Shibuya volviendo a pasar una vez más el más famoso de los cruces. 





DÍA 13: TOKIO-NIKKO-TOKIO


Cogemos el Shinkansen a las 8:20 desde Ueno hasta Utsunomiya y desde ahí el JR hasta la ciudad de Nikko en un recorrido de unas 2 horas aproximadamente. En Nikko nos espera otra de las ciudades históricas de Japón. Desde la estación de tren de Nikko vamos andando 1,5 km hasta el Puente Shinkyo Sacred Bridge donde empieza la ciudad de templos. Primero visitamos el Rinnoji Temple con el salón Sanbutsudo de los 3 Buddhas. Con la entrada combinada vamos a visitar el Templo Iemitsu Taiyuin, que es el mausoleo del nieto del 1° shogun. De ahí hemos visitado después el Futarasan Shrine, el más antiguo de los templos de Nikko y dejamos para el final la joya de la corona de Nikko, el Toshogu Shrine, que es el más impresionante, grande y decorado de todos, y es que para eso alberga el mausoleo del primer shogun Tokugawa Ieyasu, además de albergar también la talla de los 3 monos de la sabiduría. Ya por sí solo Nikko hubiera sido un lugar magnífico para visitar en nuestro paso por Tokio por el simple hecho de albergar los templos, y ver a relativamente pocos kms, el gran contraste de épocas, pero si a eso se une el paisaje y el lugar verde, con musgo, árboles, etc en los que está situado, lo convierten en un lugar simplemente magnífico. Sin embargo el día no acompaña hoy, ya que no ha parado de llover y eso ha hecho que tras comer ramen en un restaurante junto al puente, hayamos vuelto a la estación de tren y hayamos adelantado nuestra vuelta a Tokio a donde hemos llegado sobre las 18:30 a la estación de Ueno. Algunas compras, vuelta al hotel, ducha y salida a cenar por la zona de Nippori junto al hotel sushi en un sitio sólo local. 





DÍA 14: TOKIO-MADRID


Salida temprana del hotel de Tokio pues al aeropuerto se tarda casi una hora de tren y eso que desde nuestra misma estación se puede coger el skyliner que es el tren rápido directo al aeropuerto de Narita. Una vez allí, facturación, últimas compras y desayuno antes de embarcar a las 11:00 con 14 horas de vuelo más o menos tranquilo por delante y aterrizaje en Madrid a las 18:00 hora local.