sábado, 31 de marzo de 2018

DINAMARCA EN 5 DIAS

DÍA 1

Salida del aeropuerto de Adolfo Suarez Madrid - Barajas con Iberia Express desde la T4 a las 11:30 de la mañana y con sol espléndido en Madrid. 3 horas después aterrizamos en el aeropuerto de Copenague con intensas nubes y llovizna. Desde el aeropuerto cogemos el tren hasta la estación central, cerca de la cual ya se encuentra nuestro hotel al que llegamos caminando. Nos alojamos, dejamos las maletas y tras un breve descanso, damos nuestros primeros pasos por la capital danesa visitando la isla de Christianshaven, más concretamente su famoso freestadt donde rigen sus propias leyes muy alejadas del concepto danés. Venta de droga, grafitis y hippies representan por lo que es famoso este lugar. Comienza a nevar suave y atravesando por el centro decidimos volver hacia el hotel para cenar con música en directo resguardados del intenso frío de la calle.



DÍA 2

Amanecen los coches cubiertos de nieve. No por ello dejamos de unirnos tras el desayuno al grupo de free tour en español que sale a las 11:00 desde el ayuntamiento. Durante 2 horas y media y con un intenso frío recorremos los puntos principales del centro de Copenague. Esto incluye: el ayuntamiento, jardines de Tívoli, Palacio Real de Amalienborg, Iglesia de Mármol, Puerto de Nyhavn, Nikolas Kirke, Kongens Nytorv, etc. Tras la visita qie acaba en la Plaza de la Residencia de Invierno de la Reina y los Príncipes, nos vamos a comer cerca unos sandwiches de salmón a un sitio original adornado con artilugios antiguos que se llama Mormons Coffee. Estiramos bastante la hora de la comida con la finalidad de coger calor en el cuerpo y a la salida nos dirigimos andando hasta la famosa sirenita, quizás el símbolo de la ciudad. Terminamos la tarde en la calle peatonal comercial Stroget donde entramos en tres tiendas que merecen su visita: Lego, Illums Bolighus que es de decoración escandinava y la Royal Copenhagen Flagship Store sobre piezas de porcelana. Volvemos al hotel antes de salir a cenar.


          

DÍA 3

Comenzamos el día recogiendo nuestro coche de alquiler en la oficina central de Europcar en Copenague. De nuevo con débil caída de copos de nieve y apenas 1° ponemos rumbo hacia el norte, hacia el pueblo de Helsingor en el que se encuentra el Castillo de Kronborg. Al fondo se ve ya Suecia. Visitamos este castillo durante la mañana y después nos vamos a comer al pueblo de Hillerød donde se encuentra el precioso e inesperado Castillo de Frederiksborg Slot. Lo primero que hacemos ya que es un pelín tarde para los daneses es comer junto a la entrada al castillo. Digo inesperado porque nos encontramos con un precioso e inmenso castillo de ladrillo y techado verde con una alta torre del reloj y por dentro inmensidad de muebles, cuadros y estancias adornadas. Recorrerlo entero te lleva 2 horas. Lo que evitamos por el frío es salir a pasear sus jardines que desde los ventanales también parecen muy bonitos. Dejamos atrás este castillo pero ya no nos da tiempo a ir hasta el tercero que teníamos planeado para el día de hoy porque cierran pronto, el de Fredensborg. Vuelta a   nuestro alojamiento en Copenague. Salimos a cenar a la zona de Meat Packing que es el antiguo matadero de la ciudad reconvertido hoy en zona de bares y redtaurantes de moda.



DÍA 4

Dejamos atrás la ciudad de Copenague y con ella también la isla de Sjealland para pasar a la isla de Fyn y continuar hasta la parte ya danesa de continente europeo hasta llegar a unos 260 km al pueblo de Billund. Este pueblo es famoso por albergar el parque de atracciones de Legoland. En cuanto al parque en sí, y teniendo en cuenta lo lejos que está y el alto precio de su entrada, bajo mi opinión diría que a menos que seas un fanático de Lego o que vayas con niños menores de 10 años, no merece la pena entrar. El parque consiste en cientos de figuras Lego y de ciudades reconstruidas a base de Legos, muy bonita su decoración, pero las atracciones en sí dejan bastante que desear por su escasez y su simpleza ya no sólo para adultos sino también para niños diría que mayores de 10 años. El parque cierra en esta época del año, abril, a las 18:00 h, hora a la que cogemos de nuevo nuestro coche para volver a la isla de Fyn, concretamente a la ciudad de Odense cruzando de nuevo a través del puente Gran Belt por cuyo trayecto en una sola dirección al cambio, son algo más de 30 €. Nos alojamos en Odense y salimos a cenar a un restaurante con música en directo que se llama Klosterkroen.



DÍA 5

Tras desayunar en el hotel, dejamos nuestro coche aparcado y salimos a pasear con mucho frío la ciudad de Odense. Primero su catedral, y después su centro histórico con algunas casas y callejuelas típicas. Se trata de una ciudad que base gran parte de su atractivo turístico en su vecino más ilustre, el escritor H.C. Andersen. Cogemos el coche y nos vamos ya de vuelta a Copenague a la ciudad de Roskilde, la que un día fuera capital de Dinamarca, apenas con gente hoy en la calle. Lo primero que hacemos es comer y después dar una vuelta por el centro histórico. Nos acercamos hasta el museo de los barcos vikingos aunque no entramos, están en el exterior y hace demasiado frío y desde ahí cogemos el coche y nos dirigimos ya de amino al aeropuerto pero como vamos bien de tiempo, hasta el pueblecito de Dragor, no porque creamos que el pueblo es interesante en sí, aunque una vez pasado por él, puedo decir que lo es, sino porque desde él se obtienen una de las mejores vistas del famoso puente de Oresund que uno a través de 16 km los países de Dinamarca y Suecia. Desde allí, vuelta al aeropuerto y regreso a casa.



domingo, 11 de febrero de 2018

RUTA DEL QUIJOTE EN UN FIN DE SEMANA

SÁBADO


Salimos de Madrid a las 9:00 de la mañana del sábado para hacer nuestra primera parada en la fábrica de quesos el Hidalgo en el pueblo de Manzanares. Se trata de una fábrica pequeña pero donde puedes y aprender el proceso completo de la elaboración del queso a base del proceso ya industrializado. La visita dura aproximadamente 2 horas y nos explican también la denominación de origen del famoso queso manchego. Queso que se hace en La Mancha con ovejas de La Mancha. La visita termina con una degustación de quesos variados acompañados de vino. Después de la visita vamos a comer al restaurante del hotel … que está justo en frente de la fábrica de quesos y tras la comida nos dirigimos al pueblo de Consuegra en la provincia de Toledo para caminar por sus molinos y castillo, donde pega fuerte el viento, por algo están ahí situados los molinos y visitamos el único que está accesible “molino Rocio”. En su interior en la parte superior una breve explicación sobre la historia, maquinaria y funcionamiento de estos molinos. La puesta de sol también es especialmente bonita desde aquí. Nuestro alojamiento lo tenemos en el pueblo de El Toboso y hasta allí nos vamos después de nuestra visita a los molinos de Consuegra.


DOMINGO


Nos levantamos tras una noche de intensa nevada en La Mancha, lo que hace que el paisaje sea poco habitual y por tanto más interesante. Todos los viñedos y campos están completamente cubiertos de nieve. Desayunamos en el hotel El Torreón y después vamos a visitar la bodega “Finca Antigua” a unos 20 minutos de El Toboso. Allí visitamos los viñedos, la fábrica, explicación de la recogida y elaboración del vino y terminamos la visita con una cata de sus vino con maridaje de queso manchego. Desde la bodega nos dirigimos a Campo de Criptana para pasear entre los molinos cubiertos de nieve y una estampa poco habitual que nos deja ver desde ellos todos los tejados del pueblo nevados. El frío es intenso, apenas sube de los 2 grados. Comemos bajo reserva previa en el restaurante “Las Musas” junto a los molinos desde cuyas ventanas de la planta de arriba se visualizan los molinos. Comida típica manchega, donde no puede además faltar el acompañamiento de queso manchego y vino de los viñedos de la tierra. Tras la comida volvemos a Madrid sin extender más nuestro fin de semana por miedo a las condiciones climatológicas y los avisos de las carreteras nevadas.  



lunes, 11 de diciembre de 2017

NORDRHEIN-WESTFALEN (ALEMANIA) MERCADILLOS DE NAVIDAD EN 4 DÍAS

DÍA 1: ZONS - BONN - COLONIA

Comenzamos el día recogiendo nuestro coche de alquiler en el centro de Düsseldorf con la compañía Hertz y es que nuestro avión llegó ayer por la noche ya tarde y desde el aeropuerto de Düsseldorf tomamos el S-Bahn para ir hasta la Hauptbahnhof y desde ahí a nuestro hotel que se encontraba a apenas 5 minutos andando. Nuestra primera intención era movernos en tren de una a otra ciudad de este Land alemán pero lo cierto que ayer mismo por la noche decidimos alquilar un coche que nos diera más libertad de movimiento, también al ver que los precios de los trenes entre todas las ciudades que queremos visitar no eran especialmente baratos. Antes de recoger el coche hemos desayunado en la estación de tren y una vez ya en movimiento nuestro primer destino ha sido el pueblecito de Zons en la carretera entre Düsseldorf y Colonia donde se respira tranquilidad y vida de pueblo antiguo rodeado por una muralla y un molino entre varias ciudades grandes e industriales. Desde aquí nos hemos marchado hasta Bonn. Mercadillo de navidad de Bonn donde hemos aprovechado también para comer un salmón muy rico que estaban asando en uno de los puestos, paseado entre los puestos y recorrido el centro de lo que un día fue la capital de la República Federal de Alemania y famosa también por ser el lugar de nacimiento de Beethoven. Todo el mercadillo gira alrededor de la Münsterplatz y la Catedral de Bonn con un claustro muy bonito. También destaca el Altes Rathaus (ayuntamiento viejo) situado en la plaza del mercado. Justo después de comer y anocheciendo en esta época del año a las 16:00 h nos hemos dirigido a Köln (Colonia) en donde teníamos intención de unirnos al Free Tour de las 15:00 h en inglés que partía de Rudolf Plazt según decía la web, pero el cual nunca hemos llegado a encontrar. Así que hemos tratado de hacer el mismo recorrido que hubiera hecho el free tour pero por nuestra cuenta. Así hemos pasado por el ayuntamiento, y por supuesto por la grandiosa catedral de Colonia de entrada gratuita y el Hohenzollern Bridge, puente sobre el Rin de dos arcos con estructura de hierro, y famoso también por ser lugar donde miles de parejas se declaran su amor eterno colocando un candado. Hemos recorrido el mercadillo navideño de la catedral pero sin duda este no es el mejor, sí siéndolo otros que nos hemos ido encontrando por el centro también. Hemos aprovechado para cenar en el Hard Rock de Colonia.

 




DÍA 2: KÖLN

En el día de hoy nos hemos propuesto por segundo día consecutivo unirnos al free tour en español que esta vez salía junto a la Catedral a las 11:00. Después de volver a entrar de nuevo en la catedral, hemos empezado el tour de aproximadamente 2,5 horas donde recorres los puntos interesantes de la ciudad, algunos de los cuales ya habíamos recorrido ayer pero que además destacaría en este tour haber aprendido de dónde viene el nombre de agua de colonia así como algunas anécdotas y curiosidades. Como el free tour acaba junto a la ribera del Rin, hemos aprovechado para comer en uno de sus restaurantes. Por la tarde hemos cruzado de nuevo el famoso Hohenzollern Bridge para llegar hasta el Köln Triangle, que se trata de una torre de 29  pisos enfrente de la catedral al otro lado del río desde donde se pueden ver todos los monumentos de la ciudad y una visión panorámica impresionante por tan sólo 3 €. A la bajada damos un paseo por el mercadillo navideño del Hafen antes de acabar cenando en el Früh Brauhaus. 



DÍA 3: LIEJA - AACHEN (AQUISGRÁN) - DÜSSELDORF

En nuestro camino a la ciudad belga de Lieja hemos parado a desayunar en una gasolinera de la carretera. Por supuesto el paso de la frontera entre Alemania y Bélgica ni nos hemos enterado y hemos llegado a la ciudad belga con algo de atasco en la entrada. Al otro lado del río, el centro histórico de Lieja nos espera con su mercadillo navideño por supuesto, muy parecido a los alemanes y sus edificios de House of Science, Jardín Botánico de la Universidad, el ayuntamiento y sin duda uno de sus lugares más característicos como es la Montaña de Bueren con 374 escalones que te acceden hasta lo alto de un parque desde donde se divisa toda la ciudad de Lieja. Después de comer una raclette en un puesto del mercadillo navideño hemos cogido el coche de nuevo y nos hemos ido de camino de vuelta parando en la ciudad de Aquisgrán o Aachen en alemán donde hemos pasado la tarde visitando su famosa catedral que da el aspecto de ortodoxa aunque no lo es y su mercadillo navideño que nos ha llevado por todo el centro muy abarrotado de gente y con concierto de villancicos tocando el acordeón incluido. Por supuesto hemos tomado el famoso Glühwein (vino caliente) obligado en todo paso por mercadillo navideño alemán que se precie y regresado a Düsseldorf. A nuestra llegada a la ciudad han empezado a caer los primeros copos de nieve y "autoctonizándonos", es deicr, sin inmutarnos por el frío, nieve, etc que pudiera hacer en la calle hemos paseado por el centro lleno de gente, mercadillos navideños, luces, decoración y mucho ambiente en la calle, restaurantes y bares. Hemos bajado hasta la orilla del Rin, con la Rheinturm de fondo y ante la inmensidad del Rin. Así hemos terminado el día cenando un Schnitzel en un restaurante del centro mientras la nevada iba acrecentándose y nos dábamos cuenta que éramos los únicos del restaurante que hacíamos fotos de la nieve y nos emocionábamos de ver cómo poco a poco iba cuajando en el suelo. Después de cenar hemos ido a recoger nuestro coche, aparcado en la Heinrich Heine Allee para volver al hotel mientras el camino al coche hemos disfrutado con un montón de fotos al estilo guiri con la nieve ante la mirada de los alemanes.




  

DÍA 4: MÜNSTER - DORTMUND - DÜSSELDORF

Nos levantamos con un manto de nieve blanca que cubre todo lo visible desde la ventana del hotel. Aún así pensamos que eso no es motivo en Alemania para seguir haciendo nuestro plan de viaje y por eso cogemos el coche primero hasta la ciudad de Münster. Durante todo el trayecto no para de nevar y además los coches conducen con mucha precaución. Las vistas desde el coche a las cunetas y los árboles no nos dejan lugar a dudas de que estamos en Alemania y en diciembre. Llegamos a media mañana a Münster. De esta ciudad destaca por supuesto su mercadillo navideño que inunda todo el centro de la ciudad, pero además turísticamente hablando sin duda es famosa la catedral de St. Paulus, el ayuntamiento, la St. Lambert´s Church y el Schloss Garten en la Universidad. Tras recorrer el centro y comer en uno de los puestos del mercadillo navideño, nos vamos a la ciudad de Dortmund, ciudad que vive por y para el fútbol, con el Borussia Dortmund como el equipo de la ciudad. Lo que es la ciudad no la hemos visitado, sólo hemos paseado por los mercadillos navideños que ocupan todo el centro de la ciudad considerándose uno de los mejores de Alemania. Volvemos a Düsseldorf para terminar cenando por supuesto salchichas con mostaza y glühwein en un puesto del mercado de navidad del centro junto a la pista de patinaje. 

                                      

                                    

domingo, 20 de agosto de 2017

RUMANÍA EN 10 DÍAS

DÍA 1 y 2

El viaje comienza con nuestra quedada en la T1 del aeropuerto de Madrid a las 20:00 h para facturar y pasar el control de pasaportes. Antes de embarcar, cenamos y ya después despegamos rumbo a Bucarest según la hora prevista de las 22:15 con la aerolínea rumana Tarom. El viaje durante la noche, lo realizamos en un Boing bastante nuevo y en el que tratamos de dormir algo pero apenas lo conseguimos. A Bucarest llegamos a las 2:30 h de la mañana hora local (en Rumanía es 1 hora más que en España) y recogemos las maletas. Allí, a la salida del control de pasaportes, hemos quedado con el señor de la agencia Klass Wagen con la que hemos alquilado el coche, pero decidimos no recogerlo y pasar el resto de la noche en el aeropuerto entre algún que otro café, coca cola, juego y esperar hasta que amanezca. Para hoy no habíamos reservado hotel ya que pensábamos que íbamos a llegar más tarde y además entre recogida de maletas y coche se nos iba a haber hecho casi de día. Recogemos nuestro coche de alquiler y la primera en la frente, ya que nos convencen de añadir un seguro adicional al que ya teníamos de a todo riesgo para una mayor seguridad y cobertura. Ponemos rumbo al centro de Bucarest donde está nuestro hotel, el Volo Hotel, y aunque no nos dejan hacer el check in a estas horas, dejamos las maletas en consigna y dormimos un rato en el sofá del hall. Sobre las 8 de la mañana vamos hacia el Old Town de Bucarest y desayunamos en el Hotel The Mansion. A las 10:30 h nos unimos al free tour en inglés en la Plaza Unirii y durante 2,5 hors recorremos: la Biserica Curtea Veche,  la Hanul Manuc, la Iglesia de Stravo-poleos, calle Lipscani, Iglesia de San Nicolás, Caja de Ahorros, etc. Nada más terminar el free tour nos vamos andando hasta el Parlamento, el más grande del mundo comenzado en 1983 y que aún hoy está sin concluir. La visita la hacemos en inglés en grupo numeroso con guía y las lujosas salas que visitamos durante 1,5 horas sólo representan el 5% del total del edificio. Nuestra entrada incluía además la visita al sótano. Tras la bajada al sótano, no encontramos demasiada explicación a por qué incluyen esta estancia en la visita. Desde el Parlamento, con calor en la calle, cogemos un taxi que nos lleva hasta Caru Cu Bere, uno de los restaurantes más típicos de Bucarest. Después de comer nos vamos al hotel a darnos una ducha y descansar un rato antes de volver a la calle, coger el coche e ir hasta el parque Parcul Herastrau a pasear y terminar allí la tarde hasta volver al hotel a cenar. 




  

DÍA 3


Tras desayunar en el hotel, cogemos el coche por la carretera A1 dirección norte, aunque ésta deja de ser doble pronto para convertirse en una carretera, la 7C, de un carril en la que comenzamos a ver parte de la pobreza y caos rumano en casas, carretera, gentes, etc. Nos paramos en uno de los tantos puestos de peras de la carretera para comprar unas pocas y comérnoslas allí mismo. Nuestra primera parada la hacemos para visitar el Castillo de Poienari dejando el coche aparcado en el camping que hay abajo y subiendo 1480 escalones hasta llegar a la entrada del castillo. Del castillo, que está derruido, destacan más las vistas del inicio de los Cárpatos, que el propio castillo en sí. Continuamos viaje pasando, pero sin pararnos, por la Presa de Vidrau y seguimos camino por una carretera llena de coches parados en la cuneta, y familias haciendo barbacoas y picnics con un infinito atasco. Las vistas de la carretera de Transfagaran son realmente bonitas pero impresiona y agota el atasco tan grande que hay y la gran cantidad de suciedad de las cunetas. Como el tiempo se nos echa encima, nos comemos los bocatas que habíamos comprado por la mañana en una gasolinera, en el propio coche y llegar hasta el Lago Balea a unos 50 km, nos lleva más de 4 h. Un caos de tráfico y carretera con peleas y hasta concierto de claxons incluidos. Al otro lado del túnel, una intensa niebla, muchos puestos de mazorcas y souvenirs y un aparcamiento abarrotado. El Lago Balea aparece con la niebla de fondo muy bonito el reflejo y hacemos una pequeña caminata para ver la carretera desde arriba con lluvia incluida. Cogemos de nuevo el coche y una fuerte tormenta nos cae sobre toda la carretera de bajada. Pero si creíamos que ya lo habíamos visto todo con respecto a los atascos, nos quedaba aún lo peor. Las fuertes lluvias han desbordado el río y tirado árboles en la carretera que llega a Sibiu y eso ha hecho que la carretera se haya cortado. Tenemos 2 horas de retención, gentes bajadas del coche y nosotros intentando preguntar qué soluciones pueden darnos los lugareños para llegar por otra carretera a Sibiu. Llegamos incluso a bajarnos a cenar a un restaurante (Castel 2000) pero éste nos da un poco de asco y decidimos marcharnos. Llegamos por fin a nuestro alojamiento a Sibiu a las 23:30, y tras hacer el check in nos vamos a cenar al mc donalds 24h que es lo único que queda ya abierto. 




 

DÍA 4


Hemos quedado hoy con una guía privada que traíamos ya contratada, a las 9:00h. Durante 1 hora nos explica y recorremos con ella los principales puntos del centro de Sibiu. Es ésta una ciudad cuyo centro histórico bien podríamos situar en cualquier país centro europeo. Mucha influencia también germánica en sus calles y edificios. Al finalizar la visita guiada, hemos entrado a la catedral ortodoxa, a la luterana y a la católica y subido a la torre de la luterana desde donde se aprecian unas bonitas vistas de la ciudad. Hemos recogido nuestro coche y puesto rumbo a la ciudad fortificada de Alba Iulia también con un centro histórico cuidado y bonito con iglesia ortodoxa y católica. Comemos en una de las terrazas de su calle principal unos típicos panes con crema y queso llamados langos y el dulce típico de kurtoskalacs (las chimeneas para nosotros) de masa con azúcar y frutos secos. Desde aquí nos hemos ido hasta las Minas de Sal de Turda. Para visitarlas hemos descendido y ascendido cientos de escalones, pues la opción de usar el ascensor requería tener que esperar mucha cola. El interior de la mina, sin duda curioso, aunque lo han convertido casi en una feria, con noria, mesas de ping pong, mini golf, etc que poco pegan en el lugar y hasta le quitan encanto. Cogemos el coche y nos marchamos hasta la ciudad de Cluj-Napoca, la segunda más grande del país y la cual visitamos paseando por el centro hasta la hora de cenar en el restaurante Boema. Después nos queda 1 hora de viaje hasta nuestro hotel en Dej camino ya de nuestro destino de mañana. Pero faltaba la anécdota del día y a la llegada al hotel, nos encontramos con la puerta cerrada. Son más de las 23:00, hora en la que cierra, y el teléfono que han dejado de contacto no nos lo coge nadie. Llamamos a booking y tampoco nos dan una solución y en Dej no hay más alojamientos disponibles. Por fin, y tras más de media hora, sale una señora y acogemos el alojamiento con la emoción de tener donde dormir hoy.




DÍA 5


Amanecemos nada pronto hoy. De hecho, hasta el desayuno lo hemos hecho fuera de horario pues era hasta las 9:30 y hemos bajado a la 10:00. Yo diría que la señora del hotel con tal de que nos fuéramos ya, nos ha dejado desayunar. Nos introducimos hoy en la Rumanía más profunda, haciendo una primera parada en el lidl de la ciudad de Targus Lapus para comprar comida, cena y desayuno por si la civilización nos abandona en las próximas 24 horas. Nos dirigimos al norte, próximos a la frontera con Ucrania en la región de Maramures para hacer la ruta de las puertas e iglesias greco-católicas de madera. La carretera bastante auténtica, con un paisaje lleno de heno secándose al sol en montones que parecen cabañas, carros de burros, y señoras con los pañuelos en la cabeza. Nuestra primera parada la hacemos en Roguz, cuya iglesia está cerrada porque es festivo y el teléfono de contacto que han dejado para que les llames y te habrán, no lo cogen. Continuamos hasta la siguiente, la iglesia de San Nicolás en Budesti-Susani, no sólo antigua y bonita la iglesia, sino también el hombre que estaba a su cuidado que nos ha recibido con el sombrero típico de la zona. Por dentro frescos con representaciones religiosas, madera, cuadros y alfombras, además de un frescor muy agradable. Nuestra siguiente parada en Budesti - Josani, en la iglesia también llamada de de San Nicolás. Aquí, además de visitar la iglesia también aprovechamos para comer en mitad del pueblo nuestros bocatas y pasar a un bar lleno sólo de hombres, muy rural y auténticamente local para comprar bebidas. Seguimos nuestra ruta hasta el complejo del monasterio de Barsana, con monjas, más turistas que en las otras pero muy cuidado con flores, césped y senderitos. Continuamos hasta Rozavlea, también del mismo estilo y con el cementerio que se atraviesa hasta llegar a la entrada. De ahí a Ieud, a la Basilica de Deal Ieud, a la que ya hemos llegado pasadas las 6 de la tarde, hora a la que la cierran, pero había otra en Ieud, la de Ses que sí estaba abierta y que había incluso monjas rezando en su interior que ha sido curioso ver sobre todo por sus hábitos. Además, las vistas del campo desde ésta son muy bonitas. Para cerrar el día visitamos la basílica de San Nicolas en Bogdan Vida antes de ir hasta nuestro alojamiento en casa Simon en mitad de la nada.



                    

DÍA 6


Abandonamos Casa Simon para dirigirnos a la zona de Bucovina, donde se encuentran los monasterios que vamos a visitar hoy. La distancia hasta el primero de ellos, el Monasterio Moldovita, es de 150 km, sin embargo, toda la carretera está en obras y el trayecto nos lleva más de 4 horas de coche por una carretera prácticamente intransitable y llena de semáforos que sólo dejan pasar a los coches en una dirección. Además, durante el camino hemos encontrado varios asentamientos de familias gitanas nómadas y pocos pueblos. Llegamos sobre las 13:00 h al Monasterio Moldovita, característico, al igual que los otros que visitamos hoy, por las pinturas de sus paredes externas. En el interior, representaciones del Nuevo Testamento y como en todas las iglesias, con estilo horror vacui, es decir, miedo a los espacios vacíos. Tenía la muralla con los edificios adosados bonitos con las dependencias monásticas adheridas y en la pared de la muralla tiene el museo. A la entrada nos tenemos que poner una falda larga verde que nos dan por llevar pantalón corto tanto hombres como mujeres. A la salida paramos en un supermercado a comprar pero cae una fuerte tormenta y se va la luz del mismo justo a la hora de ir a pagar, así que no le queda otra a la señora que apuntar toda nuestra compra con códigos de barras incluidos a mano. Desde aquí nos vamos hasta el Monasterio de Voronet, famoso por su color azul "Voronet". Con exonarthex cerrado y el juicio final y las 4 etnias representado. La cara sur conserva mejor las pinturas y este color azul característico, pero la cara norte apenas tiene rastro por los fuertes vientos y lluvias que sufre en invierno. También aquí nos toca ponernos falda larga. En el exterior del monasterio, hay muchos puestos de souvenirs en los que sobre todo venden la ropa típica y huevos pintados por todos lados que no hemos conseguido conocer su significado. Nos alojamos en nuestro hotel Voronet Residence y nos vamos a visitar el tercero de los monasterios del día, a unos 20 minutos en coche, el Monasterio Humorului, quizás el más estropeado de los tres por fuera pero por dentro igual de bonito con las mismas representaciones y en el exterior una torre. A la salida nos vamos a cenar a Hidel y volvemos al hotel. Mientras estamos un rato en la terraza del hotel cae una fortísima tormenta. 


          


DÍA 7


Tras el desayuno en el hotel, cogemos camino ya hoy hacia el sur destino a la ciudad de Sighisoara. En nuestro trayecto nos encontramos hoy con bastantes carros tirados por caballos. Hacemos la primera parada en el supermercado lidl de un pueblo grande para abastecernos de la comida de hoy. Y ya turísticamente hablando, nos paramos en el Desfiladero de Bicaz, llamado en rumano Cheile Bicazului. Dejamos el coche en la cuneta, lo habitual en Rumania, y la visita al desfiladero se hace andando por la carretera entre gentes, coches, puestos de souvenirs y bastante suciedad en el cauce el río. Nuestra siguiente parada del día es en el Lago rojo o en rumano Lac Rosu, dentro del Parcul National Cheile Bicazului - Hasmas con gran frondosidad de árboles y un pequeño sendero bordeando el lago que recorremos un rato hasta pararnos en un banco a comer y continuar caminando unos 20 minutos para ver algo más del lago. Nada más aparcar en el primer parking, hemos escogido la orilla derecha, mucho más tranquila que la otra, pues desde nuestro lado, bien podíamos ver la gran cantidad de gente que había en la otra orilla, además de las barcas del lago y juegos para niños. Centrándonos en el lago, de color rojo/rosa ningún síntoma, más bien color verde fuerte, agua clara, patos y altos árboles. Nos marchamos del lago sobre las 16:00 y pasamos del paisaje frondoso de árboles al de viñedos. Llegamos a Sighisoara sobre las 19:00 h. A nuestra llegada tenemos que dejar el coche en la parte de abajo de la ciudadela pues se está celebrando dentro de la misma un festival de danza internacional y no dejan subir coches. Hacemos el check in en Casa krauss y recorremos todo el interior de la ciudadela, destacando la casa donde vivió el padre de Drácula y las escaleras de madera de 1642 que dan acceso a la antigua escuela. Su centro, declarado patrimonio cultural de la Unesco, está perfectamente cuidado y conservado. Cenamos en un restaurante del centro. 

     


     

DÍA 8


Después de desayunar en el hotel de Sighisoara nos vamos hasta Bran, para lo que tardamos 2,5 horas en llegar. Allí se visitamos su castillo tras esperar previamente una cola de unos 30 minutos hasta poder entrar. Ya dentro la visita ha sido un agobio con cientos de visitantes por estancias y pasillos estrechos. A la salida hemos aprovechado para comer en un puesto y ya después marcharnos hasta el castillo de Rasnov, tal vez no tan conocido pero que nos ha parecido más bonito, en lo alto de una colina y desde él con unas vistas verdes preciosas, además de mucha menos gente y más tranquila su visita. Para subir hemos utilizado el trenecito tirado por un tractor y ya la bajada la hemos hecho andando. Cogemos el coche y nos dirigimos a Brasov para hacer primeramente el check in en el hotel y luego unirnos al free tour a las 18:00 para recorrer durante 2,5 h los principales puntos del casco histórico incluida la que dicen es la primera escuela de Rumanía, aunque eso, después de unos días ya en este país, sabemos que es siempre con cierta incertidumbre. Al final del free tour bailamos incluso el grupo un paso de un baile regional. Para cenar, vamos al restaurante Festival 39, situado en la calle peatonal principal que está llena de ambiente y de terrazas.






DÍA 9


Nos levantamos hoy muy pronto para intentar evitar por al menos un día de nuestro viaje por Rumanía el atasco habitual, más aún siendo hoy sábado. Y a las 9:00 ya estábamos en nuestro primer destino del día, Sinaia, en concreto en el telecabina que abría además a esa hora y prácticamente estábamos los primeros. El primero te sube hasta la Cota 1400 y el segundo hasta la Cota 2000. Una pena que no tuviéramos tiempo para hacer una ruta de montaña, pero sólo por las vistas y respirar tranquilidad sin apenas gente arriba, ha merecido la pena. A la bajada, vamos directamente al Palacio de Peles, o también conocido como el palacio de verano de Drácula, otra incertidumbre más, pues parece que Drácula es el personaje con más tirón del país, y todos los castillos y palacios tratan de asociarlos con él, aunque luego descubres que ésto es más bien falso. Desde donde se aparca el coche, las vistas del mismo son muy bonitas para una buena foto del palacio completo y se ve bastante nuevo y cuidado. Para comprar la entrada y para entrar, cómo no, cola de espera. Una vez dentro, hemos ido pasando sala por sala viendo los estilos renacentistas germánicos, con estancias realmente chulas. Eso sí, una vez más, en la organización en espacios comunes, queda demostrado que aún tienen mucho margen de mejora en Rumanía. A la salida, comemos en una terraza allí mismo y después ponemos ya rumbo a nuestro último destino. Antes de llegar al hotel cercano ya al aeropuerto de Bucarest, pasamos por el Monasterio de Dealu en la ciudad de Targoviste que para nada merece la pena visitar y que además hemos visto de esta ciudad al pasar con el coche, un lugar bastante pobre y con rastro de su pasado comunista. Desde aquí hemos parado en Snagov. Para llegar al monasterio, hemos dejado aparcado el coche junto a unas casas de bastante lujo, pero que hasta llegar a ellas, las calles eran el mismo caos rumano que durante todo el viaje, con perros sueltos cruzando por mitad, niños y mayores andando tranquilamente por las cunetas inexistentes, carros tirados por caballos, coches adelantando en línea continua y en curva, etc. Una vez aparcado el coche hemos cruzado a pie la pasarela que une a la isla donde está el monasterio y a la entrada nos han pedido 15 LEI, nos ha parecido caro y nos hemos ido. Sobre la pasarela hemos visto también la riqueza rumana con casas enormes con embarcadero y actividades acuáticas como motos acuáticas. Nos hemos alojado en el hotel y encargado la cena para allí mismo despedirnos de nuestra estancia por Rumanía. 



DÍA 10


Madrugamos y mucho para ir temprano al aeropuerto. Echamos gasolina, dejamos nuestro coche de alquiler y nos llevan hasta la terminal. Si creíamos que ya nos habíamos despedido de las colas en Rumanía nos equivocábamos. Laaarga cola para el control de pasaportes. Embarque a las 8:00 y vuelo de 4 horas con Tarom hasta llegar a la T1 de Madrid sobre las 11:30 h.