sábado, 1 de septiembre de 2018

SRI LANKA EN 14 DÍAS

Día 1 y 2. 10.08.18 y 11.09.18 (Madrid - Estambul - Male - Colombo - Mihintale)

Comenzamos el viaje en la T1 del aeropuerto de Madrid a las 16:00. Facturamos nuestras maletas hasta Sri Lanka y a las 18:15 h despegamos en el A330 de la Turkish Airlines rumbo a Estambul a donde llegamos a las 23:30 hora local (1 más que en España) al aeropuerto de Ataturk. Cambio de avión, otro A330 y poco más de 2 horas para nuestro siguiente despegue esta vez en un vuelo de más de 7 horas hasta Male, en las Islas Maldivas. Atravesamos Turquía, Irán y la península arábica para dejar paso al Océano Índico hasta ya de día ver desde el aire las aguas azules de las islas Maldivas. Como parada técnica, aterrizamos en Male, abandonan el avión todos los que se quedan en las islas, que son la gran mayoría, y el resto despegamos a las 14:00 hora local (3 horas más que en España) rumbo a nuestro destino final en Sri Lanka, su capital Colombo (3,5 horas de diferencia horaria respecto a Madrid). Por si habíamos tenido poco viaje, a la llegada al aeropuerto de Colombo a las 15:30 y tras rellenar el visado, pasar la aduana, y conocer a nuestro conductor y acompañante de viaje Rohan, partimos en nuestra súper van hacia nuestro primer destino para alojarnos, Mihintale. 5 horas de viaje con paradas varias, una para comprar la tarjeta sim, otra para comprar "los hoppers", panes de arroz y otra para visitar al "hermano, tío, primos", (no nos queda muy claro) de Rohan que nos invitan a té con pastas y hoppers. Llegamos por fin a nuestro alojamiento en Mihintale y a la llegada nos reciben con muchísima amabilidad con toallitas mojadas. Ducha y a dormir con mosquitera!

Día 3. 12.08.18 (Anuradhapura - Mihintale)


Desayuno en el alojamiento a base de tostadas, panes de arroz, tortillas, todo al estilo ceilandés, fruta, y té. Después de echarnos relec y crema solar, ya estamos listos para empezar nuestro verdadero viaje por Sri Lanka. A apenas 15 km, nos espera la ciudad sagrada y la que un día fue capital de Ceilán, Anuradhapura. Tickets por 25 $/pex para visitar durante la mañana los distintos templos que conforman la ciudad. Empezamos por el museo y la Dagoba de Jethawanaramaya, después el resto, Mirisawetiya, Sri Maha Bodhiya, con el árbol de 2.000 años de antigüedad y con gran cantidad de lugareños hoy rezando en el lugar debido a la festividad celebrada durante este fin de semana y que gracias a ello lo hemos podido ver en su máximo esplendor, muy adornado y florido. De ahí al Ruwanweliseya Dagoba, Lowamahapaya, Twin Pond, Thuparamaya,  Moonstone, Lankaramaya, Samadhi Buddha Statue, Abayagiriya y terminando Isurumuniya desde el cual se obtienen unas vistas magníficas de gran parte del lugar visitado durante toda la mañana, todo ello por supuesto descanzándonos en cada entrada a lugar sagrado y moviéndonos de uno a otro sitio con nuestra van y siempre acompañados también de los monos que abundan en el lugar. Desde ahí a comer ya tarde a las 15:30 un buffet en un hotel al que nos lleva Rohan, donde a decir verdad no es que hayamos comido mucho, pues la comida no nos inspiraba demasiada confianza, y después de comer, por la tarde vamos a Mihintale para subir los escalones, sólo los últimos pues el conductor nos ha subido en coche el primer tramo. Desde lo alto del templo, esperamos a la puesta de sol que debido a las nubes no nos es posible disfrutar en toda su esencia. Terminamos el día cenando a base de pollo y verdura en gran variedad al estilo ceilandés en nuestro alojamiento Rich Resort de Mihintale muy recomendable y con gran amabilidad del anfitrión. 






Día 4. 13.08.18 (Mihintale - Avukana - Polonnaruwa - Dambulla)


Amanecemos a las 7:00 y tras el magnífico desayuno en el Rich Resort ponemos rumbo a Avukana Ancient Rock Temple, que alberga el Buda más grande de pie. Desde aquí nos dirigimos al conjunto histórico patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Polonnaruwa, que durante los siglos X al XII fue también capital de Ceilán. En mitad del camino, paramos para ver un caimán. A la llegada compramos los tickets, de nuevo 25$/pex, y comenzamos nuestra visita que nos lleva todo el día. Primero visitamos el museo donde nos hacemos una idea de lo que fue en su época de esplendor, su posterior abandono donde quedaron todos los templos cubiertos de vegetación y su reconstrucción final tal y como lo vemos hoy día. Recorremos todos los lugares a visitar yendo de uno a otro en nuestra van, aunque también vemos que hay turistas que lo hacen en bici, sin embargo con el calor y sol que hace hoy, no nos parece en este caso la mejor idea. Después del museo, vamos al Island Park con la figura del león. Seguimos por Palacio Real, Kumara Pokuna que es la piscina con bocas de cocodrilo y la Ciudadela. Avanzamos en nuestra visita por el Cuadrángulo hasta llegar a la Dagoba Ran Kot Vemara. En esta Dagoba hemos visto además de un accidente entre moto y coche, también cómo funciona la seguridad en el trabajo de Sri Lanka. Varios hombres rezando a pie de Dagoba antes de subir hasta lo más alto, por supuesto sin arnés o sujeción alguna, por unas escaleras de bambú construidas manualmente apoyada una pata a una piedra y la otra sobre el suelo. Todo ello para adornar con iluminación la Dagoba para su cercana festividad. En el tramo al último templo de la visita, vemos dos bambis y por supuesto cientos de monos nos han rodeado durante todo el día. Terminamos con Gal Vimara con 4 Budas grandes en su explanada, el Nelum Pokuna y el Tivanka Image House, templo con paredes pintadas que a pesar de estar ya cerrado cuando llegamos, nos lo abren amablemente para su visita. Tanto nos ha dado de sí la visita a Ponnolaruwa que no nos ha dado tiempo a comer apenas unos crepes que encima nos ha comprado nuestro conductor y unos cocos junto a la Dagoba. A media tarde ponemos rumbo a nuestro próximo destino. De camino al hotel en Dambulla se nos cruza de repente un elefante en mitad de la carretera! Paramos a cenar en Sigiriya comida asiática en el restaurante Anna y continuamos camino hasta Dambulla. En esta parte del trayecto, nuestro conductor decide coger un atajo y damos con una carretera muy estrecha y con unas obras que hacen que ésta esté cortada en un tramo que tenemos que atravesar con gran dificultad patinando las ruedas traseras sobre un barrizal. Llegamos a nuestro alojamiento ya para dormir. 





Día 5. 14.08.18 (Sigiriya - Pidurangala - Dambulla)


Nos levantamos y tras un desayuno en la casa normalito, y es que ya nos habíamos acostumbrado mal en el Rich Resort, retrocedemos hasta Sirigiya donde está la piedra que es uno de los símbolos de Sri Lanka y Patrimonio de la Humanidad. Siguiendo el precio medio de las entradas para extranjeros aquí, la de Sirigiya asciende a 30 €. La cantidad de turistas parece que se ha multiplicado considerablemente así que tras hacer una larga cola para comprar los tickets, y atravesar los Water Gardens iniciamos el ascenso pasando por el Mirror Wall y el Lion's Paw hasta un total de 1.230 escalones después, llegar a la cima y divisar desde arriba unas maravillosas vistas verdes con las montañas de fondo. Pero si verdaderamente se quieren ver unas buenas vistas, incluida la de la propia roca se debe ir a Pidurangala Cave and Rock Temple. Así hemos hecho nosotros. Se trata de una roca más pequeña pero también con muchísimos menos turistas y una subida con algo más de dificultad pero desde donde la contemplación de las vistas merece realmente la pena. Bajamos ya tarde, y vamos a comer a las 15:30 a un restaurante-disco que nos lleva nuestro conductor y que está cerrado pero lo abren para nosotros. A pesar de que pedimos platos variados, a todos nos traen el mismo condimento un poco picante de arroz o noodles. Por la tarde nos vamos hasta el Rock Temple de Dambulla que conforman las 5 cuevas en la roca con los templos budistas. Bajamos por el hortera Golden Buda comprando unos mangos troceados. Para cenar vamos al Heritage resort que tenía pinta de ser de la antigua colonia británica pero al que no acude ningún cliente más y acabamos estando solos. 





Día 6. 15.08.18 (Dambulla - Kandy)


Amanece lloviendo en Dambulla y así sigue todo nuestro viaje hasta Kandy. En el camino paramos en una casa cuya familia se dedica a trabajar la escultura de madera y acabamos comprándoles algunas figuras. A la llegada a Kandy subimos primero al Templo Budista Bahirawakanda donde a pesar de no entrar, pues parece que no merece demasiado la pena, se ven unas bonitas vistas de la ciudad. A la bajada, Rohan nos deja junto al Templo del Diente de Buda, llamado Sri Dalada Maligawa, y justo tras comprar las entradas, cubrirnos y quitarnos los zapatos, empieza a caer el diluvio. Lo bueno es que nos coge visitando el templo, y extendemos la visita recorriendo la planta de abajo, la de arriba, donde están rezando junto a la reliquia del diente, y el museo, hasta que amaina la lluvia. A la salida vamos a comer y tomar el té al Hotel Queens, justo en el centro de la ciudad, donde se alojó la reina de Inglaterra en su paso por la isla, aunque nos da la sensación que también venido ya bastante a menos. A las 16:30 vamos a ver el espectáculo de bailarines típicos al Kandyan Art Association & Cultural Centre. Ya desde la calle son varias las personas que intentan captarte y acompañarte hasta la entrada para llevarse su respectiva comisión. Llegamos con media hora de antelación porque se llena de turistas y la elección del sitio es en función de la llegada. 1 hora de bailes tradicionales que culminan con el público en el escenario viendo andar sobre fuego y haciéndose fotos con los artistas. A la salida damos una vuelta por la calle principal, vemos el templo y el lago iluminado e incluso un elefante al que están dando de comer. Tienen ya preparada la ciudad para dar comienzo mañana a su festividad más importante, el Perahara. La ciudad parece un poco caos más acrecentado aún con lluvia como hoy, así que no nos importa nada que nuestro hotel esté a las afueras y podamos descansar más tranquilamente. El hotel es el del hermano de nuestro conductor, de ahí que lo hubiéramos escogido y está casi recién estrenado junto al río. Aprovechamos para cenar en él antes de irnos a dormir. 





Día 7. 16.08.18 (Kandy - Nuwara Eliya)


Amanece lloviendo y con nuestra habitación junto al río vemos también algunas aves. Tras desayunar en el hotel ponemos rumbo a Nuwara Eliya. Aunque habíamos pensado hacer este trayecto también en tren, finalmente desistimos porque nos parecen demasiadas horas y diluvia. De camino a Nuwara Eliya paramos primero en un mirador a ver el paisaje de campos de té, los lagos y las cascadas. Apenas unos km delante hacemos la siguiente parada en la Ramboda Fall a la que se accede bajando una empinada cuesta, pasando por la entrada del hotel y cogiendo su ascensor para bajar y, tras pasar por el comedor del mismo en unos 300 metros en los que nos ha caído el diluvio, llegar al lado de la cascada. Después continuamos camino viendo a través de él a las mujeres portadoras de la recolección del tren bajo el diluvio y nuestra segunda parada es en el Blue Fields Tee. Aquí nos hacen una visita guiada de unos 15 minutos a través de la fábrica explicándonos el proceso de producción y los diferentes tipos de té. Al final de la visita, nos invitan a probar el té y por supuesto acabamos comprando en su tienda. Desde aquí directamente a Nuwara Eliya a comer en el restaurante indio Indiansummer, comida la cual alargamos porque sigue diluviando. Después de comer vamos hasta el Bale Bazar, donde debido al frio que hace acabamos comprándonos ropa de montaña de imitación y algunas telas. Compramos también la cena en un supermercado y tras alojarnos, cenamos en la habitación. 






Día 8. 17.08.18 (Nuwara Eliya - Ella)


Amanece lloviendo igual que lo ha hecho durante toda la noche. Madrugamos desayunando a las 6:30 con la intención de llegar pronto a la estación de tren de Nanuoya y poder comprar los mejores asientos, aunque habiendo leído ya algunos foros y habiendo intentado sin éxito reservarlos previamente por internet, no teníamos demasiadas esperanzas de encontrar sitio en la 1° clase. Nuestro conductor nos acerca hasta la estación de Nanuoya, a unos 15 min de Nuwara Eliya, donde se coge el tren a Ella, y a nuestra llegada sólo hay una pareja mayor de australianos esperando a que abran las taquillas. Parece que el tren pasará a las 9:18. Las taquillas las abren a las 8:30 y efectivamente sólo quedan billetes de 3°clase cuyo ticket por cierto nadie nos llega a pedir en ningún momento. Poco a poco se va llenando de turistas la estación y es entonces cuando somos conscientes que no ha servido de mucho madrugar, pues cuando el tren llega más o menos puntual a la estación, prevalece la ley del más rápido o avispado para meterse en cualquier vagón y coger sitio. La mayoría vienen ya ocupados por gente local así que los turistas nos quedamos de pie en los pasillos y viajamos literalmente como sardinas en lata. Durante el trayecto algunos lugareños se bajan del tren en paradas intermedias y es el momento de ir cogiendo asiento hasta Ella. También nos vamos enterando que nuestro tren es el rojo, que es el corto al parecer y es el azul el que va más despejado al ser más largo. Igualmente también es reseñable el precio del tren, 60 rupias. Llegamos a las 13:15 a la estación de Ella, ahí a la salida sí nos piden el ticket, y tras alojarnos en nuestro hotel, vamos directamente a comer a la calle principal. Ella parece haberse en un pueblo pequeño cada vez más lleno de turistas e internacionalizado. Después de comer en el restaurante Chill subimos al Little Adam's Peak. Unas 2 horas entre subida y bajada con buenas vistas en la parte de arriba pero también muca gente en el camino. A la bajada, paseamos un poco por su calle principal y las tiendas de souvenirs y tras una ducha en el hotel vamos a cenar de nuevo a la calle principal esta vez al restaurante Dreams y tomar un cóctel en la planta de arriba de nuevo en el Chill, en el que hay que descalzarse al entrar. Estando tomándonos el cóctel una vez más se nos va la luz varias veces, algo habitual en este país por lo que ya hemos venido viendo en los días previos que llevamos de viaje. Da la sensación que el pueblo de Ella avanza a pasos agigantados hacia el gusto musical y de vida de ocio del mundo desarrollado.







Día 9. 18.08.18 (Ella - Udawalawe)


Dejamos el hotel haciendo el check out pero no así el pueblo de Ella. Dedicamos la mañana a hacer la ruta de Ella Rock. Sendero que transcurre durante dos km sobre las vías del tren, también campos de té y una pendiente elevada en su parte final hasta un total de 300 m de desnivel. Apenas dos horas de subida y en la cima un zumo de lima y demasiada gente para lo que esperábamos, pero las vistas también muy interesantes. Tampoco podían faltar en la cima los 4 ó 5 perros de rigor todos del mismo aspecto que parece que nos vienen acompañando desde el inicio del viaje. A la bajada tenemos la suerte de ver pasar el tren justo cuando llegamos a la zona de las vías. Comemos en el restaurante Heritage, junto a nuestro hotel. No nos queremos ir de Ella dejando algo de lo imprescindible sin ver, así que después de comer nos acercamos hasta el Nine Arch Bridge, a unos 30 min caminando, aunque por supuesto siempre se puede hacer también en tuc tuc, y tal vez la imagen más famosa de Ella con el puente de los arcos sosteniendo las vías del tren. Como el tren nunca se sabe a qué hora puede pasar, aunque la previsión es que lo haga a las 16:30, y para ello sólo queda media hora, no esperamos a su paso, pues hemos quedado con nuestro conductor y tenemos que poner rumbo a nuestro siguiente destino en Udawalawe. Unas 2 horas de viaje, llegada a media tarde a Udawalawe, check in, ducha y cena casera y ceilandesa en el hotel de esta noche el Private Organic House que son cabañas. 



Día 10. 19.08.18 (Udawalawe - Tangalle)


Suena el despertador muy temprano pues hemos quedado para el inicio del safari en el Parque Nacional de Udawalawe a las 05:30. La excursión la hemos contratado directamente con el alojamiento ya que, aunque desconocemos si es o no más barato, más largo, más garantizado ver más o menos animales, desde luego lo que sí es, es más cómodo. Aún de noche salimos ya con nuestro jeep de safari hasta la entrada al parque que está a unos 15 minutos. Esperamos dentro del jeep a que nuestro conductor compre los tickets y avancemos en la cola de entrada. Una vez dentro ya cada jeep se mueve libremente por los caminos y se van informando entre conductores a la que se encuentran, si han visto o no y dónde animales. Al principio apenas vemos pavos reales, diferentes pájaros de colores, bambis y una manada pequeña de elefantes, pero tras la parada a desayunar, llegamos a un lago donde hay cocodrilos, pelícanos y de pronto llega una gran manada de elefantes también. Terminamos el safari a las 11:00 y tras llegar al alojamiento y recoger las maletas, ponemos rumbo a nuestra siguiente parada, la playa de Sri Lanka. Paramos en el camino a comprarnos para comer unas mazorcas y llegamos sobre las tres al hotel a las afueras de Tangalle, en la Playa de Morakatiyara. La tarde la pasamos en el hotel con acceso directo a la playa que en cuanto salimos a dar un paseo vemos que es prácticamente sola para nosotros. Playa de fuerte oleaje, con barcas de pescadores y preciosas vistas de arena y palmeras. Cenamos en el hotel también.




Día 11. 20.08.18 (Tangalle)


No suena nuestro despertador a ninguna hora en el día de hoy, ¡qué gusto! Y es que tenemos todo lo que buscamos a apenas 100 m de nuestra habitación; una playa, la de Morakatiyara, llena de palmeras, agua de perfecta temperatura, sol y todo ello prácticamente sólo para nosotros. El hotel, confirmado está abierto sólo para nosotros también. Tras haber dormido teniendo de ruido de fondo las olas del mar y desayunar en la terraza, nuestro plan de la mañana se resume en disfrutar de lo que tenemos delante, entre paseo, baño, hamaca y aperitivo de cerveza Lion antes de comer, no se puede pedir mucho más. Comemos también en el hotel, todo a nuestra disposición y seguimos el mismo ritmo de relajación absoluta por la tarde. Para cenar sí salimos hoy a Tangalle. Encontramos en internet una buena recomendación del restaurante Mango Shade que, aunque no es de los que está en primera línea de playa, sí ofrece un buen pescado a la brasa. Después sí nos tomamos una copa en uno de loa chiringuitos a pie de playa.

Día 12. 21.08.18 (Tangalle - Mirisa)


Nos despedimos después del desayuno de nuestro hotel Isana Beach Resort. Lo de "nuestro" nunca mejor dicho pues lo hemos tenido para nosotros solos con todo el personal a nuestra disposición. Último vistazo a la playa y rumbo a la siguiente, la de Weligama. Llegamos a nuestro super hotel de lujo, el Weligama Bay Resort, una buena despedida a nuestro paso por Sri Lanka. De nuevo en el día de hoy tenemos todo lo que necesitamos a nuestra mano. Una habitación de lujo, una piscina con vistas al mar, hamacas, comida y cena con vistas al mar, y acceso directo a la playa. Ahí pasamos también toda la tarde-noche cenando también en el hotel con las olas del mar de fondo.

Día 13. 22.08.18 (Weligama - Galle - Colombo)


Tras desayunar y a pesar de hacer el check out a las 12:00 pasamos toda la mañana comida incluida y hasta las 16:00 en la playa y piscina del hotel. A esa hora nos recoge Rohan y vamos a apenas 5 minutos en coche hasta el centro del pueblo de Weligama, allí compramos algunos Sarongs que son las faldas de telas de colores que llevan los hombres pero que compramos más con la intención de manteles o lo que se nos ocurra. De camino a Galle, paramos también en la playa de Unawatuna, sólo para ver una de las playas más famosas de Sri Lanka, aunque sin duda se ve que ésta es mucho más guiri y explotada. Continuamos hasta la ciudad de Galle. Allí, dentro de su zona fortificada, vemos cientos de personas con muchas cometas, y es que se celebra hoy el año nuevo musulmán y es en esta ciudad donde de concentran una de las mayores comunidades musulmanas del país. Vemos desde la fortaleza el atardecer y a un chico hacer saltos al mar desde lo alto de la misma. Paseamos y cenamos en Galle antes de poner rumbo al aeropuerto de Colombo a unas 2 horas. Cuando llegamos ya son la 1 de la mañana y nos esperan largas colas para hacer el check in, y pasar el control antes de coger el avión con destino Doha a las 4:00 h. 

Día 14. 23.08.18 (Colombo - Doha - Madrid)


5 horas de vuelo desde Colombo hasta Doha con la compañía Qatar Airways en un Boing B777. 2 horas de tránsito en el moderno aeropuerto de Qatar y a las 9:00 hora local (1h más que en España), rumbo a Madrid a donde llegamos puntuales a las 15:15 h tras 7 horas y media de vuelo. 

viernes, 31 de agosto de 2018

MILAN Y ALREDEDORES EN 5 DÍAS

Día 1

Volamos desde la T1 de Barajas puntuales a las 09:45 con Ryanair y aterrizamos en el aeropuerto de Bérgamo a las 12:00. Tras la recogida de nuestro coche de alquiler, con la primera novatada del viaje, nos dirigimos en primer lugar al centro de la ciudad de Bérgamo. Digo novatada porque en la agencia del alquiler del coche nos preguntan si vamos a pasar a Suiza, les contestamos la verdad que sí, de hecho vamos a pasar sólo unas horas, y nos dice que entonces tenemos que pagar 60 € más de alquiler...Dejamos el coche a los pies de la ciudad vieja de Bérgamo, aunque también se puede dejar abajo y subir en funicular. Apenas 5 min andando desde donde hemos dejado el coche y nos encontramos en la zona alta y antigua con estilo veneciano de la ciudad de Bérgamo. Comemos en su calle principal y entramos a la Catedral, la Capilla Colleoni y a la Iglesia de Sta María la Mayor. Todo ello detrás de la Piazza Vecchia donde está el Canmpanone. Con un calor húmedo que nos hace sudar como pocas veces haciendo turismo, cogemos el coche y nos dirigimos a Lecco, en el extremo sur del lago de Como. Paseo corto junto al lago y seguimos camino por la ladera izquierda del lago parando en la playa de Onno. Se trata de playas de piedras, con el agua no excesivamente fría y las vistas preciosas del lago con sus barcos y  los pueblos de la otra ladera. Para terminar el día llegamos hasta Bellagio, uno de los pueblos más atractivos del Lago Como y tras alojarnos, vamos al centro donde aprovechamos para cenar y dar una vuelta por el pueblo con unas vistas preciosas del lago.




Dia 2

Amanecemos y nos dirigimos en coche hacia el centro de Bellagio. Antes de llegar a la zona de pago de aparcamiento azul, dejamos nuestro coche en zona blanca a apenas 5 min andando del centro pues ya no sólo por no pagar el aparcamiento que también, sino por despreocuparnos de la hora. Y es que hoy, tras desayunar en Bellagio, compramos en las taquillas el ticket del blue pass con el que por 15 €/persona puedes subir y bajar de cada ferry en cualquiera de los pueblos de ambos lados del lago que están en la zona incluida en el blue pass todos a un máximo de 15 min por trayecto. Hemos ido primero a Lenno, desde aquí a Tremezzo, y desde aquí andando hasta Villa Carlota. Entre medias el imponente hotel de 5 estrellas de lujo al que todo el mundo se queda mirando. En realidad lo bonito en sí no son los pueblos si no las vistas de los mismos desde el ferry. Una vez en Villa Carlota nuestra intención era ir en ferry hasta Varenna pero como los horarios que marcan ni se entienden ni los cumplen, al ir al embarcadero nos damos cuenta de que hacen parada de mediodía y el próximo que nos cruza hasta allí no será hasta dentro de media hora, lo cual, hace que retrocedamos a Tremezzo andando y aprovechemos a comer en una de sus terrazas. Una vez el ferry ha tenido a bien venir, hemos cruzado hasta Varenne, seguramente el más bonito de todos ellos. Paseo andando junto al lago y las playitas hasta el centro con una bonita iglesia del mismo estilo arquitectónico que todas por aquí y de nuevo hoy un calor espantoso. A la vuelta al embarcadero, pues de nuevo a esperar a que venga el ferry que nos lleve hasta Bellagio pues no vale la pena mirar a que hora. Menos mal que dejamos el coche esta mañana en zona blanca sin hora, porque nuestra idea era estar de regreso en Bellagio a las 16:00 , hubiéramos puesto el ticket hasta esa hora, y hemos llegado a las 17:15 finalmente con una tormenta fugaz que no sólo no ha refrescado sino que ha dejado el ambiente más húmedo y caluroso. Bellagio y Varenne sin duda los más bonitos. Recogemos nuestro coche en Bellagio, y ponemos rumbo carretera estrecha sin perder de vista en ningún momento el lago a la ciudad que da nombre al mismo, Como. Sin duda la más grande pero quizás por eso ha perdido el encanto de pueblos más pequeños. Tras dar una vuelta, nos dirigimos hasta el funicular que nos sube hasta el pueblo de Brunate. 7 minutos de subida y llegamos arriba, pero desde aquí no es que podamos decir que las vistas de Como son maravillosas porque lo cierto es que apenas hay buenas vistas entre otras cosas por la abundante vegetación. Está bien para hacer algunas caminatas pero si es para vistas realmente merece más la pena contemplarlas durante el trayecto de subida o bajada. Desde Como nos vamos hasta Varesse para alojarnos en un hotel a las afueras. 





Día 3


Tras desayunar en el hotel vamos hasta el pueblo de Orta San Giulio en el Lago di Orta. En este pueblo es Patrimonio Mundial de la Humanidad el Sacromonte, al cual nos dirigimos en primer lugar. En mi opinión, un conjunto de capillas sin más , pues hasta diría que no está si quiera demasiado cuidado. Lo que sí merece la pena es el propio pueblo de Orta al cual se accede andando tras dejar el coche en el parking de arriba. Lleno de callejuelas estrechas y estilo veneciano, al llegar a la plaza central está también el embarcadero. Aquí son muchos los "marinos" que te intentan captar para que cojas su barco que te transporte hasta la isla, pero es realmente más económico ir directamente allí mismo al embarcadero púbico de transporte nacional para hacer el mismo recorrido a menor precio. 5 minutos de trayecto, una pequeña vuelta rápida por el islote y vuelta a Orta. Recogemos el coche y nos vamos hasta Stresa, principal ciudad del Lago Maggiore, donde lo primero que hemos hecho ha sido comer. La llegada a Stresa te recibe con hoteles de lujos preciosos frente al lago. Después de comer hemos comprado los tickets para ir hasta la Isla de los Pescadores, una de las 3 islas Borromeos dentro del lago, dejando de lado La Bella y la Madre. Hay pases para las tres, para 1 ó par 2. Aquí, en la Isla de los Pescadores, también llamada Superior, nos hemos dado un baño en el lago y hemos vuelto a Stresa para coger el coche y poner rumbo a Suiza. Suiza nos recibe lloviendo nada más cruzar la frontera, cambio al paisaje alpino y llegada a Breiten, junto a la ciudad de Brig donde dormimos.



Día 4


Amanecemos en plena montaña, más altos difícil añadido a lo mucho que nos costó anoche encontrar nuestro alojamiento y es que ayer cuando llegamos era ya de noche y apenas podíamos ver los paisajes que nos rodeaban. Ponemos rumbo a Zermatt, aunque en realidad es más bien rumbo a Täsch ya que a Zermatt no se puede acceder en coche. En Täsch hemos aparcado el coche en el parking de la estación y hemos cogido el tren que en 15 minutos te lleva hasta Zermatt. Allí nos recibe con vista de fondo el inmeso Matterhorn o Cervino, según se diga en alemán o italiano respectivamente. Sin intención de hacer ruta de montaña, hemos ido hasta el funicular de Sunnegga, comprado los tickets para subir y admirar desde arriba la inmensidad de Los Alpes con el sin duda protagonista Matterhorn. A apenas 5 minutos desde la bajada del funicular andando, estamos a los pies del último de los lagos que conforman la ruta de los 5 lagos, el Stellisee. Allí nos mojamos los pies y nos quedamos un buen rato echados en el césped simplemente disfrutando del lugar, de las vistas y respirando aire puro. Bajamos a comer a Zermatt, y paseamos por su entretenida y ambientada calle principal. Vemos hasta una boda, un rebaño de ovejas pasando por pleno centro, un concierto de acordeones y por supuesto las casas de madera tan repletas de flores. Decenas de montañeros aparecen como de la nada a eso de las 5 de la tarde, vienen de sus respectivas rutas y es el momento en el que nosotros cogemos el tren de vuelta a Täsch, allí recogemos nuestro coche y ponemos rumbo a Italia de nuevo a través de la carretera de montaña Simplon Pass hasta Domodossola. El hecho de escoger esta carretera y no la autovía era principalmente por dos motivos; primero porque así evitábamos coger autovía en Suiza pues por apenas unos km en cuanto entras en autovía en suiza necesitas haber comprado la pegatina del impuesto anual y otra razón porque la carretera en sí si no tienes prisa como era nuestro caso pues es de montaña bonita, pasando un puerto. Llegamos a Domodossola, donde nos alejamos en el centro. No hemos elegido esta ciudad porque tuviera nada especial sino porque nos pillaba de paso para bajar a Milán mañana. Con todo y eso tiene un pequeño centro histórico pequeño donde está el hotel y hemos salido a cenar.



Día 5


Nos levantamos en Domodossola y tras un buenísimo desayuno en el hotel salimos destino a Milán a donde llegamos y comprobamos de primeras que los precios aquí son bastante más elevados. El centro restringido al tráfico no residencial,  aparcar en la calle hasta 4 €/h cuanto más arrimados a la zona restringida y meterlo en un parking prácticamente lo mismo. Dejamos el coche en un parking subterráneo cercano al parque del Castello y caminamos por sus jardines hasta el centro y la entrada del mismo. Vuelta al calor intenso y pegajoso hoy. De ahí a la Plaza del Duomo desde cuya entrada ya se divisa la majestuosa Catedral de Milán, donde hemos ido a las taquillas a comprar los tickets para entrar sólo al Duomo. Algo de cola a la entrada, obligación de cubrirse hombros y piernas, aquí diría que lo lógico es que esto fuera para todos, pero lo cierto es que no llevan un criterio más o menos coordinado sino que más bien es a quien dentro de estos estándares les viene en gana. El Duomo por dentro una maravilla, grandioso y digno de admirar durante un buen rato. A la salida hemos ido a comer, y depués a la Galería de Enmanuelle II, y al final de la misma, La Scalla de la Ópera de Milán. Dejamos para la próxima visita a Milán sacar entradas con antelación para ir a cer La Última Cena de Leonardo da Vinci sacanfo entradas con mucha antelación, pues como hemos comprobado hoy, es la única manera de poder verlo. Desde ahí vuelta al coche, y viaje hasta e aeropuerto de Bérgamo para coger el vuelo de vuelta a Madrid con retraso.

                                        


sábado, 5 de mayo de 2018

LA PALMA EN 5 DÍAS

DIA 1


Comenzamos nuestro viaje a la isla de La Palma muy temprano, volando con Air Europa desde la T2 del aeropuerto de Madrid a las 07:10 de la mañana al de Los rodeos en Tenerife Norte. Aquí llegamos a las 9:15 hora local (1 hora menos que en la península) y aprovechamos no sólo para desayunar en el aeropuerto, sino también para cambiarnos de ropa y ponernos la de trekking de modo que a nuestra llegada a La Palma podamos enlazar directamente con nuestra primera ruta de senderismo. Nuestro avión de hélices también de Air Europa aterriza en apenas 20 minutos en Santa Cruz de la Palma, sobre las 12:30. Tras recoger el coche de alquiler con Avis, nos dirigimos a nuestro primer destino en la isla, La Ruta de Los Tilos y Los Nacientes de Marcos y Corderos.Subimos en coche y lo dejamos aparcado en la Oficina de interpretación. Son ya las 13:30 y cuando desde aquí solicitamos un taxi para que nos suba los 14 km que nos separa del inicio de la ruta en la llamada Casa del Monte, nos dicen que ya es tardísimo. No por ello desistimos en hacer la ruta propuesta y tomamos el taxi. Mientras le esperamos aprovechamos para comer nuestro bocata que hemos comprado tras salir del aeropuerto en una gasolinera. 60 € de taxi, 14 km en furgoneta por un terreno pedregoso y con muchas curvas y 50 minutos después, comenzamos la ruta. Lo original de esta ruta es que se atraviesan 13 túneles en los que siempre te acompaña un reguero y es bueno llevar linterna en muchas de ellas. Al pasar el túnel 12 se encuentra el naciente de Marcos, que es el más espectacular de los dos. Para llegar hasta el naciente de Cordero, hay que subir unos metros algo más duros y pasar el túnel número 13. Al pasar el túnel número 12 hemos tenido un percance, pues al dejar una de nuestras mochilas un momento apoyada en una piedra, ésta ha caído ladera abajo sin posibilidad de acceso para recogerla con documentación y abrigo dentro. Desde este punto, todo el camino es de bajada por el barranco. Unas 4 horas de caminata. Al final de la ruta nos acaba incluso cayendo una fuerte e intensa lluvia y cuando terminamos y llegamos a recoger nuestro coche al Centro de Interpretación, apenas ya queda otro más y nadie local para avisar de la pérdida de nuestra mochila. Desde aquí nos vamos a Santa Cruz de la Palma, nos alojamos, nos damos una ducha y salimos a cenar a Casa Osmunda en Breña Alta.

                                

DIA 2


Desayunamos y nos dirigimos al sur de la isla. Las carreteras son lentas y con bastantes curvas en casi toda la isla, de ahí que para trayectos no demasiado largos debamos calcular tardar bastante más de lo normal. Aprovechamos el camino para llamar al Centro de Interpretación de Los Tilos y avisar de la pérdida de nuestra mochila para ver si nos pueden ayudar y para ellos pudiera ser accesible recogerla. Llegamos hasta el pueblo de Los Canarios donde está el Centro de Interpretación del Volcán de San Antonio. El acceso, 5 €, te introduce en el mundo de los volcanes, la formación de la isla de La Palma y a un bello y fácil paseo bordeando el enorme cráter del volcán de San Antonio hasta llegar a su punto más alto, desde cuya cima, se contempla una de las panorámicas volcánicas más bellas de la isla con la vista del inmenso Volcán de Teneguía y el faro de Fuensalina bajo un entorno lunar. El viento hoy era bastante intenso y había que andar con bastante cuidado el camino. Una vez visitado, decidimos bajar al faro y las salinas en coche. La carretera de bajada realmente te hace creer que estás en territorio lunar. Desde aquí subimos hasta Puerto Naos a tomarnos un aperitivo en su playa y terminar comiendo en el Puerto de Tazacorte en el restaurante Casa del Mar, con comida canaria y con gente local. Por la tarde nos dirigimos hasta el aparcamiento del Mirador de La Cumbrecita, ya dentro del PN de la Caldera de Taburiente, y hacemos la ruta circular sencilla de poco más de 3 km por el Mirador de los Roques. Terminamos la tarde paseando por la capital de la isla, Santa Cruz de La Palma que aunque apenas tiene una calle de centro histórico y el paseo junto a la playa de arena negra, tiene su encanto de ciudad colonial. Compramos cena y nos la llevamos a nuestro apartamento, pues lo cierto es que apenas hay sitios abiertos y los que hay cierran pronto. 




DIA 3


El día de hoy lo dedicamos al P.N. de la Caldera de Taburiente en el centro de la isla. Vamos en coche hasta el aparcamiento de Las Hoyas a los pies de El Barranco de Las Angustias. Allí, una guía nos indica dónde dejar el coche y el orden para coger uno de los taxis que por 51 € te suben hasta el Mirador de Los Brecitos desde comienzas la ruta a pie de unos 16 km que te adentra por el P.N. de la Caldera de Taburiente evitándote así, de la ruta circular la parte de carretera y cuesta arriba. Son las 11:30 de la mañana y comenzamos un sendero sencillo, muy bien indicado y de bajada en su mayoría. En la zona de acampada aprovechamos para comer nuestros bocatas y continuar camino abajo hasta la Cascada de los Colores para la que hay que desviarse unos 500 m y donde el río va cambiando de tonalidades de color marrón-rojizo. A partir de aquí seguimos el sendero por el cauce del río desde donde las vistas de las montañas que dejamos a ambos lados son más impresionantes y acabamos la ruta sobre las 18:30 de la tarde. Nos llaman además a mitad del día del Centro de interpretación de los Tilos para informarnos que han podido recuperar nuestra mochila y que podemos ir a por ella. Desde aquí, nos vamos a ver El charco Azul en el pueblo de San Andrés. Apenas una vuelta rápida antes de volver a nuestro apartamento de Sta Cruz para ducharnos y salir a cenar a uno de los pocos lugares que encontramos abiertos en lunes, el Chipi Chipi, de comida local y donde no hay carta, simplemente comes lo que te recomiendan. 



                                       

DIA 4


Ya desde el momento en el que decidimos venir a la isla de La Palma, cogimos la reserva para visitar en el día de hoy el observatorio de El Roque de los Muchachos. Salimos pronto de Sta Cruz dado que tenemos que echar gasolina, y conducir los apenas 45 km que nos separan pero que la carretera tiene muchas curvas, es lenta y además tiene varios miradores para poder detenerte a ver incluso una preciosa vista de El Teide en Tenerife y alguna otra isla si el tiempo lo permite. Antes de comenzar la visita guiada reservada, subimos al mirador, y a las 11:30 empezamos la visita con una explicación general de todos los telescopios que hay en Los Muchachos y después nos lleva hasta el telescopio de espejos más grande del mundo, al menos a fecha de hoy, El Gran Telescopio Canarias (GTC). 1,5 horas de explicación y unas vistas realmente impresionantes. Nos encontramos a unos 2.400 m y se nota el frío, pero aún es mayor dentro del propio telescopio donde la temperatura debe siempre mantenerse a unos 12-15 grados para los instrumentos. Desde aquí nos vamos de nuevo al Centro de interpretación de Los Tilos a recuperar nuestra mochila y aprovechamos para ver La Cascada de los Tilos que el otro día por fuerte lluvia y porque ya era tarde, no pudimos llegar a ir y es sin duda una de las más conocidas imágenes de la isla. Así que no hay mal que por bien no venga. Añadido a esto además que la carretera del norte por la que hemos ido tiene un paisaje muy bonito, con vegetación distinta al del resto de la isla, y con muy poca circulación aunque eso sí, llena de curvas. Desde ahí a comer a Los Sauces. Por la tarde recorremos el norte de la isla hasta Sto. Domingo, donde bajamos hasta las calas de Bujarén por un terreno pedregoso pero unas vistas y una puesta de sol muy bonita. Seguimos bajando hasta Porís de Candelaria con las casas colgadas y terminar en Tijarafe para cena antes de volver ya de noche a Sta Cruz. 




DIA 5


A menos que hagas vuelo directo, y éstos suelen ser basante caros, empleas 1 día para volver de la isla a Madrid. Primero a media mañana vuelo de 30 min de La Palma a Tenerife norte. Comida en el mismo aeropuerto y salida hacia Madrid a las 15:00 para llegar a la T2 del aeropuerto de Adolfo Suarez Madrid - Barajas a las 18:30h. 




sábado, 31 de marzo de 2018

DINAMARCA EN 5 DIAS

DÍA 1

Salida del aeropuerto de Adolfo Suarez Madrid - Barajas con Iberia Express desde la T4 a las 11:30 de la mañana y con sol espléndido en Madrid. 3 horas después aterrizamos en el aeropuerto de Copenague con intensas nubes y llovizna. Desde el aeropuerto cogemos el tren hasta la estación central, cerca de la cual ya se encuentra nuestro hotel al que llegamos caminando. Nos alojamos, dejamos las maletas y tras un breve descanso, damos nuestros primeros pasos por la capital danesa visitando la isla de Christianshaven, más concretamente su famoso freestadt donde rigen sus propias leyes muy alejadas del concepto danés. Venta de droga, grafitis y hippies representan por lo que es famoso este lugar. Comienza a nevar suave y atravesando por el centro decidimos volver hacia el hotel para cenar con música en directo resguardados del intenso frío de la calle.



DÍA 2

Amanecen los coches cubiertos de nieve. No por ello dejamos de unirnos tras el desayuno al grupo de free tour en español que sale a las 11:00 desde el ayuntamiento. Durante 2 horas y media y con un intenso frío recorremos los puntos principales del centro de Copenague. Esto incluye: el ayuntamiento, jardines de Tívoli, Palacio Real de Amalienborg, Iglesia de Mármol, Puerto de Nyhavn, Nikolas Kirke, Kongens Nytorv, etc. Tras la visita qie acaba en la Plaza de la Residencia de Invierno de la Reina y los Príncipes, nos vamos a comer cerca unos sandwiches de salmón a un sitio original adornado con artilugios antiguos que se llama Mormons Coffee. Estiramos bastante la hora de la comida con la finalidad de coger calor en el cuerpo y a la salida nos dirigimos andando hasta la famosa sirenita, quizás el símbolo de la ciudad. Terminamos la tarde en la calle peatonal comercial Stroget donde entramos en tres tiendas que merecen su visita: Lego, Illums Bolighus que es de decoración escandinava y la Royal Copenhagen Flagship Store sobre piezas de porcelana. Volvemos al hotel antes de salir a cenar.


          

DÍA 3

Comenzamos el día recogiendo nuestro coche de alquiler en la oficina central de Europcar en Copenague. De nuevo con débil caída de copos de nieve y apenas 1° ponemos rumbo hacia el norte, hacia el pueblo de Helsingor en el que se encuentra el Castillo de Kronborg. Al fondo se ve ya Suecia. Visitamos este castillo durante la mañana y después nos vamos a comer al pueblo de Hillerød donde se encuentra el precioso e inesperado Castillo de Frederiksborg Slot. Lo primero que hacemos ya que es un pelín tarde para los daneses es comer junto a la entrada al castillo. Digo inesperado porque nos encontramos con un precioso e inmenso castillo de ladrillo y techado verde con una alta torre del reloj y por dentro inmensidad de muebles, cuadros y estancias adornadas. Recorrerlo entero te lleva 2 horas. Lo que evitamos por el frío es salir a pasear sus jardines que desde los ventanales también parecen muy bonitos. Dejamos atrás este castillo pero ya no nos da tiempo a ir hasta el tercero que teníamos planeado para el día de hoy porque cierran pronto, el de Fredensborg. Vuelta a   nuestro alojamiento en Copenague. Salimos a cenar a la zona de Meat Packing que es el antiguo matadero de la ciudad reconvertido hoy en zona de bares y redtaurantes de moda.



DÍA 4

Dejamos atrás la ciudad de Copenague y con ella también la isla de Sjealland para pasar a la isla de Fyn y continuar hasta la parte ya danesa de continente europeo hasta llegar a unos 260 km al pueblo de Billund. Este pueblo es famoso por albergar el parque de atracciones de Legoland. En cuanto al parque en sí, y teniendo en cuenta lo lejos que está y el alto precio de su entrada, bajo mi opinión diría que a menos que seas un fanático de Lego o que vayas con niños menores de 10 años, no merece la pena entrar. El parque consiste en cientos de figuras Lego y de ciudades reconstruidas a base de Legos, muy bonita su decoración, pero las atracciones en sí dejan bastante que desear por su escasez y su simpleza ya no sólo para adultos sino también para niños diría que mayores de 10 años. El parque cierra en esta época del año, abril, a las 18:00 h, hora a la que cogemos de nuevo nuestro coche para volver a la isla de Fyn, concretamente a la ciudad de Odense cruzando de nuevo a través del puente Gran Belt por cuyo trayecto en una sola dirección al cambio, son algo más de 30 €. Nos alojamos en Odense y salimos a cenar a un restaurante con música en directo que se llama Klosterkroen.



DÍA 5

Tras desayunar en el hotel, dejamos nuestro coche aparcado y salimos a pasear con mucho frío la ciudad de Odense. Primero su catedral, y después su centro histórico con algunas casas y callejuelas típicas. Se trata de una ciudad que base gran parte de su atractivo turístico en su vecino más ilustre, el escritor H.C. Andersen. Cogemos el coche y nos vamos ya de vuelta a Copenague a la ciudad de Roskilde, la que un día fuera capital de Dinamarca, apenas con gente hoy en la calle. Lo primero que hacemos es comer y después dar una vuelta por el centro histórico. Nos acercamos hasta el museo de los barcos vikingos aunque no entramos, están en el exterior y hace demasiado frío y desde ahí cogemos el coche y nos dirigimos ya de amino al aeropuerto pero como vamos bien de tiempo, hasta el pueblecito de Dragor, no porque creamos que el pueblo es interesante en sí, aunque una vez pasado por él, puedo decir que lo es, sino porque desde él se obtienen una de las mejores vistas del famoso puente de Oresund que uno a través de 16 km los países de Dinamarca y Suecia. Desde allí, vuelta al aeropuerto y regreso a casa.



domingo, 11 de febrero de 2018

RUTA DEL QUIJOTE EN UN FIN DE SEMANA

SÁBADO


Salimos de Madrid a las 9:00 de la mañana del sábado para hacer nuestra primera parada en la fábrica de quesos el Hidalgo en el pueblo de Manzanares. Se trata de una fábrica pequeña pero donde puedes y aprender el proceso completo de la elaboración del queso a base del proceso ya industrializado. La visita dura aproximadamente 2 horas y nos explican también la denominación de origen del famoso queso manchego. Queso que se hace en La Mancha con ovejas de La Mancha. La visita termina con una degustación de quesos variados acompañados de vino. Después de la visita vamos a comer al restaurante del hotel … que está justo en frente de la fábrica de quesos y tras la comida nos dirigimos al pueblo de Consuegra en la provincia de Toledo para caminar por sus molinos y castillo, donde pega fuerte el viento, por algo están ahí situados los molinos y visitamos el único que está accesible “molino Rocio”. En su interior en la parte superior una breve explicación sobre la historia, maquinaria y funcionamiento de estos molinos. La puesta de sol también es especialmente bonita desde aquí. Nuestro alojamiento lo tenemos en el pueblo de El Toboso y hasta allí nos vamos después de nuestra visita a los molinos de Consuegra.


DOMINGO


Nos levantamos tras una noche de intensa nevada en La Mancha, lo que hace que el paisaje sea poco habitual y por tanto más interesante. Todos los viñedos y campos están completamente cubiertos de nieve. Desayunamos en el hotel El Torreón y después vamos a visitar la bodega “Finca Antigua” a unos 20 minutos de El Toboso. Allí visitamos los viñedos, la fábrica, explicación de la recogida y elaboración del vino y terminamos la visita con una cata de sus vino con maridaje de queso manchego. Desde la bodega nos dirigimos a Campo de Criptana para pasear entre los molinos cubiertos de nieve y una estampa poco habitual que nos deja ver desde ellos todos los tejados del pueblo nevados. El frío es intenso, apenas sube de los 2 grados. Comemos bajo reserva previa en el restaurante “Las Musas” junto a los molinos desde cuyas ventanas de la planta de arriba se visualizan los molinos. Comida típica manchega, donde no puede además faltar el acompañamiento de queso manchego y vino de los viñedos de la tierra. Tras la comida volvemos a Madrid sin extender más nuestro fin de semana por miedo a las condiciones climatológicas y los avisos de las carreteras nevadas.