viernes, 28 de octubre de 2016

PUERTO RICO EN 1 SEMANA

Día 1

Salimos del aeropuerto de Madrid a las 15:30 desde la T1 con vuelo Air Europa hasta el aeropuerto de Isla Verde en Puerto Rico a donde llegamos a las 18:10 hora local (6 horas menos que en España). Ya noche cerrada en Puerto Rico entre los controles de pasaportes, recogidas de maletas y del coche de alquiler, llegamos a Condado, donde nos alojamos, para dar poco más que una vuelta por los alrededores del hotel, muy ambientado, y cenar en un sitio que se llama Pannes y dormir.

Día 2

Amanece temprano en Puerto Rico más aún si se tiene jet lag. Nuestro primer día lo dedicamos a visitar la ciudad vieja de San Juan, capital del país, sus callejuelas, casas coloniales y sobre todo sus fuertes de época colonial (San Felipe de El Morro y San Cristóbal) cada uno en una punta de la ciudad y cuyo pase a uno de ellos incluye no sólo también el pase al otro si no además un trenecito que te lleva de uno a otro pero que no utilizamos porque la distancia no es larga y realmente merece la pena pasear por La Perla con las vistas al mar. Justo donde hemos dejado aparcado el coche en la Avenida de La Constitución están algunos de los edificios de más lujo y bonitos del viejo San Juan entre ellos la Casa de España. Como San Juan se ve rápido, después de comer nos hemos ido a pasar la tarde a la Playa de Isla VerdeCompramos cena en el Walgreens para cenar en el hotel.




Día 3

Nuestro primer destino del día de hoy nos lleva hasta el Parque Nacional El Yunque el que consideran el único P.N. Pluvial de USA. En El Yunque te encuentras con la puerta abierta sin coste alguno para disfrutar de un recorrido más o menos hecho que vas parando con el coche y viendo los diferentes puntos de interés del parque algunos directamente desde la carretera como La coca Fall o Yokahu Tower y otros caminando unos 30 minutos donde incluso te puedes bañar bajo la cascada La Mina Fall. Después hemos dejado el coche en el parking de El Caimitillo y hemos caminado 1,5 h aprox hasta El Yunque Peak para tener las mejores vistas no sólo del parque si no también del mar, de Luquillo, de Fajardo, etc. Otra 1,5 horas de bajada hasta el coche y antes de abandonar el P.N. aprovechamos para comer en uno de sus chiringuitos. Nos vamos a pasar la tarde a la playa de Luquillo y una vez anochece de camino a San Juan paramos en el outlet de Canóvanas donde ya aprovechamos también a cenar. Es curioso cómo cuando íbamos en el coche de vuelta han anunciado por radio el peligro de lluvia torrencial y cómo la gente debía tomar precauciones y resguardarse.


Día 4


Abandonamos Condado bien temprano camino del puerto de Fajardo donde a las 9:00 cogemos el ferry camino de Isla Culebra. Antes de coger el ferry, dejamos aparcado el coche en el parking oficial y vigilado del puerto aunque ya por el camino nos ofrecían otros pocos. Además habíamos traídos comprados los billetes del ferry previamente o eso creíamos, pues al ir a la taquilla a cogerlos, hemos descubierto que nos habían timado. Pagamos 18 $ ida y vuelta por persona y la compra era falsa así que hemos tenido que volver a comprar los billetes por sólo 5 $ ida y vuelta! Tras 1:15 horas de trayecto en barco llegamos a Isla Culebra y ya en el mismo barco habíamos hecho la reserva de un Booggy o Golf Car como ellos lo llaman. Muy recomendable para recorrer la isla. Lo primero que hacemos es or hasta la playa de Tamarindo donde allí mismo alquilamos equipo para hacer snorkel y conseguimos ver tortugas a pesar de que el agua está bastante revoltosa hoy. Después comemos en los kioskos de Playa Flamenco tomando Mofongo que es el plato típico de Puerto Rico a base de plátano frito acompañado de un coco. Después de comer vamos hasta Mamacitas Guesthouse donde hacemos el check in y aprovechamos para resguardarnos mientras pasa la fuerte tormenta. Salimos de nuevo a recorrer todos los puntos de la isla (Pinta Soldado, Zoni Beach, las islas Vírgenes de fondo,...) con nuestro golf car y terminamos la tarde cenando en Zaco's Tacos de los pocos sitios abiertos en Isla Culebra en temporada baja.




Día 5

Amanecemos en Isla Culebra con el cuerpo lleno de picaduras de mosquito y con el sonido del canto de los gallos, muy abundantes en la isla, así que lo primero que hacemos es ir al supermercado del pueblo para comprarnos un repelente autóctono, mucho mejor que cualquier otro que te traigas. Desayunamos después en la panadería y nos hemos cogido nuestro golfcar para ir hasta Zoni Beach, playa de arena blanca, palmeras y vacía de gente von vistas a las Islas Vírgenes. Después vamos hasta el puerto donde unos policías nos indican que no llevábamos el cinturón de seguridad, pero si nadie lo lleva en el golfcar! Pensábamos que nos iba a multar pero no, simplemente nos lo ha indicado muy amablemente. Volvemos a Mamacitas a hacer el check out y vamos hasta Carlos Jeep para devolver el golfcar alquilado y ellos mismos nos llevan hasta Playa Flamenco,  la más famosa de la isla donde pasamos el resto del día, viendo los tanques, la arena blanca, bañándonos en sus aguas azules, tomando el aperitivo de patatas y cerveza Medalla, la local de Puerto Rico y comiendo otra vez en uno de sus kioskos con compañía de bebida de un  coco. Desde Flamenco a las 16:00 cogemos la guagua para ir gasta el puerto y cogemos el ferry de vuelta a Fajardo las 17:00 a donde llegamos 1 hora y cuarto después. A la llegada recogemos nuestro coche y vamos a hacer el check in en Fajardo Inn donde además contratamos a excursión de kayak bioluminiscentes que comenzamos a las 20:00 en Laguna Grande a unos 10 minutos del hotel y que vamos con nuestro coche a Parque Pasivo Croabas desde donde se inicia. Antes de empezar esperamos tomándonos un buen mojito junto al mar. La excursión nos lleva o más bien nos llevamos remando por un manglar en noche cerrada sólo con la luz de la luna hasta la Laguna Grande y ahí agitando la mano bajo el agua ves la luz proveniente del plácton. 2 horas de excursión y vuelta.




Día 6


Día de viaje desde Fajardo a Cabo Rojo. Recorrido que hacemos bordeando toda la costa sur de la isla y que nos lleva toda la mañana. Esta parte de la isla se la ve mucho más autóctona, virgen y bastante distinta a la norte. En Cabo Rojo nos dirigimos hacia las salinas a cuyo mirador llegamos por los pelos antes de que lo cierren a las 16:00h. Allí mismo un uno de los trabajadores del lugar nos explica el origen español del s. XVI de las salinas, tratándose de la considerada como la empresa más antigua de Puerto Rico, su funcionamiento, la llegada de las aves y el motivo del color rojizo. También nos explica que el hecho de que nos encontremos tantas y tantas iguanas en cualquier parte del país e incluso en el control de una calle (allí mismo nos encontramos una, de ahí la explicación) no hace que este animal sea autóctono de Puerto Rico si no que se exportó como atractivo turístico y ha plagado la isla. Abandonamos las vistas de las salinas para dirigirnos hasta el faro de Cabo Rojo y allí nos quedamos hasta la puesta de sol para después volver par el norte y parar  dormir en la playa de Boquerón, cuyo pueblo está todo en obras. Allí hemos cenado cena típica puerto riqueña por supuesto con mofongo incluido.





Día 7

Dejamos atrás Boquerón en el oeste de la isla para dirigirnos hacia el norte a la playa Rincón con un gran oleaje y llena de surfistas. Pasamos antes por Manyagüez y después por Aguadilla para acabar llegando a media mañana al outlet de Barceloneta y pasar allí hasta media tarde que seguimos camino a San Juan al mismo alojamiento de las tres primeras noches en Condado por donde salimos a cenar.

Día 8


No nos queremos despedir de Puerto Rico sin antes volver a pasear y callejear las calles del Viejo San Juan, la casa del gobernador, las casas coloniales, El Morro, sus calles empedradas, las olas rompiendo y terminar tomando una piña colada y comer antes de despedirnos de la capital. Después nos da tiempo a volver a Condado, dar un paseo por la playa y terminar tomándonos uno de los originales helados de below zero antes de marcharnos al aeropuerto y cruzar de nuevo el Atlántico de vuelta a casa tras 8 horas de vuelo.





Mapa de ruta



Curiosidades de Puerto Rico

- cantidad de iguanas incluso en mitad de la calle
- No exportan nada pues tienen antes que pasar los aranceles estadounidenses y eso encarecería mucho el producto (de ahí que bebidas como el ron, la cerveza, etc que se toma en Puerto Rico sólo se encuentre en el propio país)
- carteles de lugar de escape de evacuación en caso de Tsunamis
- los coches no llevan matrícula delantera
- hay 3 divisiones políticas principales  en el país: los que quieren ser estado 100% independientes (un minoría), los que quieren ser 100% un estado mas de USA, los que quieren seguir como hasta ahora (Estado Libre Asociado de USA) que son la mayoría en este momento.
- el español es desde 2015 el primer idioma oficial del país, hasta entonces era compartido con el inglés.

martes, 23 de agosto de 2016

LOS ALPES FRANCO - SUIZOS EN VERANO EN 1 SEMANA

Día 1


Cogemos el avión de easy jet desde Madrid T1 con algo de retraso a las 15:30 y aterrizamos en Lyon en menos de 2 horas. Otra cosa ya ha sido pasar el control de pasaportes, reocoger las maletas y alquilar el coche, que nos ha llevado casi más tiempo que el propio vuelo. Desde el aeropuerto de Lyon, 2 horas hasta nuestro primer alojamiemto en Clomboux parando en una gasolinera para comprar los víveres básicos para desayunar mañana. Llegamos a nuestros apartamentos de Floralp sobre las 22:00 y cuando intentamos salir a cenar, ya en ningún sitio nos cogieron así que nos conformamos con unas lasañas para llevar a casa que nos supieron a gloria.

Día 2


Nos levantamos a las 8:30 y tras desayunar en el apartamento nos vamos hacia Chamonix parando antes a hacer la compra. Con algo de atasco y dificultad para aparcar, acabamos llegando a las 11:00 al teleférico de Flegere y allí teníamos la opción de coger, o bien el ticket simple por 17€ ida y vuelta, o bien el conjunto con el de Aiguile du Midi por 75 € para hacer en dos días consecutivos. Pensando en los posibles cambios meteorológicos, nos acabamos decantando por coger sólo el ticket de este teleférico. Subimos a Flegere y desde ahí hacemos la ruta circular por los lagos empezando por la vertiente derecha y hasta arriba poco más de 2 horas para llegar al Lac Blanc. Allí comemos nuestros bocatas no sin poca gente a nuestro alrededor, y empezamos la bajada por la vertiente izquierda de 1,5 horas para llegar a coger el teleferico antes de la última bajada a las 17:45. El resto de la tarde la pasamos paseando y tomando algo en Chamonix, para acabar cenando crepes hoy sí a horas francesas en Megeve.


Día 3


Amanece el día despejado en Combloux y nos dirigimos al aparcamiento del Aiguille du Midi a donde llegamos a las 9:30, que a priori, ni es tarde ni temprano, pero que lo cierto es que a pesar de que para sacar los tickets del telecabina la cola es rápida, no nos dan acceso hasta el teleférico n°40, o lo que es lo mismo, hasta las 12:00. Así, el tiempo hasta entonces lo aprovechamos para pasear por Chamonix. A las 12:00 subimos los dos telecabinas, el primero hasta la mitad y el segundo de unos 10 minutos hasta la cima del Auguille du Midi desde donde empiezas a comprobar que el precio de los casi 60€ pagados merecen la pena sobre todo en un día despejado como hoy. A la salida del telecabina nos han dado también un n° para la bajada, el 27, que era "no antes de las 14:45". Con creces nos hemos pasado de este horario y hemos acabado bajando casi a las 17:00 h y porque se ha puesto a llover (nevar) y a venir una gran niebla. Arriba hemos estado yendo de mirador en mirador incluido el transparente para ver el Mont Blanc desde todos los puntos, los montañeros escalando y hasta una caída de uno de ellos con rescate de helicóptero incluido. Antes de bajar hemos comido y acabado cogiendo el telecabina n° 38...definitivamente las vistas nos han conquistado desde arriba. A la bajada llovía mucho, pero hemos decidido ir hasta el aparcamiento de Servoz para hacer una pequeña ruta de 4,5 km entre ida y vuelta al Lac Vert incluido bordear el mismo y con la suerte de haber dejado ya de llover, hemos visto el verdadero color verde de este lago procedente del reflejo de los altos árboles. Desde el Lac Vert bajamos a cenar a Combloux y de nuevo son pasadas las 21:00 h y ya no encontramos quien nos acepte y acabamos en una pizzería de Megeve.




Día 4


De nuevo amanece despejado. Hoy nos despedimos del alojamiento de Combloux y dirigido a Chamonix de nuevo. Allí hemos encontrado un aparcamiento gratuito muy grande justo al lado de las taquillas del Tren de Montenvers para subir a la Mer de Glace. En apenas 20 minutos, y sin la espera de ayer, hemos cogido el tren cremallera con más de 100 años de antigüedad. Éste nos ha subido durante 20 minutos hasta la Mer de Glace donde hay un hotel y desde la estación puedes bajar bien en telecabina o bien andando unos 30 minutos, nosotros elegimos esta opción por un sendero más o menos cómodo hasta la mitad del recorrido y la otra mitad a través de una estructura metálica con unos 400 escalones hasta llegar a la Gruta de hielo y entrar ahí al interior del glaciar. A lo largo del recorrido hasta llegar a la gruta es curioso ver cómo te van marcando en años aleatorios hasta dónde llegaba el glaciar en cada uno de ellos y es alucinante realmemte ver cómo ha decrecido. El ticket del tren sólo lo cogimos de subida. Antes de bajar 2 horas a pie hasta Chamonix siguiendo el sendero del tren, hemos comido resguardados de una tormenta en la estación de tren. También durante la bajada por sendero cubierto de árboles nos ha vuelto a caer una tormenta. A la bajada nos hemos despedido de Chamonix y cogido el coche para dirigirnos a nuestro próximo alojamiento en Nyon ya en Suiza. Hemos parado antes de llegar a Nyon en un supermercado y una gasolinera aún en Francia, siempre más barato y justo en la frontera a comprar la pegatina-impuesto de circulación de Suiza.


Día 5


Día hoy urbano. A las 11:00 nos unimos al free tour de Ginebra en inglés en la Torre del Reloj. Durante más de 2 horas recorremos los principales puntos del centro histórico de la ciudad y al final nos quedamos a comer por allí. Después ya por nuestra cuenta vamos hasta la zona del lago para ver entre otras cosas el Jet d'Eau y el Reloj de Flores. Desde Ginebra nos vamos de nuevo a Francia a visitar la ciudad de Annecy bonita por su lago, sus casas medievales, su castillo y por su canales adornados de bonitas y coloridas flores. Al final de la tarde aún en Francia vemos anochecer desde lo alto del Monte Saleve con la ciudad de Ginebra de fondo y tras haber llegado por una bonita carrerera de pueblecitos, ganado, corzos, etc.

Día 6


Nos levantamos pronto para conducir durante 2,5 horas desde Nyon hasta Zermatt, nuestro destino suizo de hoy. Bueno, más bien, no a Zermatt directamente, ya que éste es un pueblecito de montaña libre de coches, sólo vehículos eléctricos de los hoteles o taxis suben hasta él. Así que hemos aparcado el coche en el parking subterráneo de Täsch y desde aquí tomado directamente el tren cremallera (Gornergrat Bahn) que en pocos minutos te deja en la estación de Zermatt. Desde aquí nos hemos dirigido hacia el telecabina de subida a Blauherd a 2.571 m de altura y desde allí hemos hecho la ruta circular de los 5 lagos (Stellisee, Grindjisee, Grünsee, Moosjisee y Leisee) hasta completar un total de 9,8 km con 500 m acumulados de bajada y 280 m de subida con comida en una pradera y por supuesto con vistas continuas al imponente Matterhorn en alemán o también conocido como Cervino en italiano. Al término de la ruta llegamos al penúltimo telecabina de bajada desde Sunnegga y damos un paseo por Zermatt antes de volver a coger el tren de vuelta a Täsch, recoger el coche y emprender camino de vuelta a Nyon.


Día 7


Salimos de Nyon rumbo Interlaken, que está a 2,5h de viaje con lluvia tanto a la ida como a la vuelta, aunque allí no nos llovió nada. Allí visitamos el valle de Lauterbrunnen, valle glaciar en U que tiene 72 cascadas, muy verde y con las típicas casitas de madera. Hacemos un paseo partiendo de Stechelberg (último punto del valle al que se puede llegar en coche). Visitamos las Cascadas de Trumelbach: Otro espectáculo de la naturaleza, toda el agua que baja de los glaciares de Jungfrau, Eiger y Monch confluye aquí. Son 10 niveles de cascadas, la mayoría subterráneas. Desde ahí, la cascada Staulbach (Lauterbrunnen). Con casi 300 m de altura el segundo salto de agua más alto de Suiza. En verano, los vientos cálidos arremolinan el agua en todas direcciones provocando su pulverización, lo que da origen al nombre del riachuelo y la cascada, los que traducidos significan riachuelo de agua pulverizada. Desde ahí nos vamos hasta Bönigen que es un pueblecito junto al lago con unas vistas preciosas del mismo



lunes, 22 de agosto de 2016

EL ALGARVE EN 8 DÍAS

Día 1


Amanecemos en nuestro apartamento de Albufeira y nos vamos al supermercado a comprar algunas cosas de comer y a desayunar. Después cogemos los trastos de la playa y nos dirigimos a la zona de Tavira. Llegamos sobre las 13:00 no sin antes hacernos un lío grande con el pago de los peajes. Pues al haber entrado por Badajoz, no compramos el ticket y hemos tenido que parar en una gasolinera para comprar un bono por 20 €, activarlo en el móvil y recibir la confirmación que nos ha tardado en llegar. Sin embargo hemos después descubierto que en el primer peaje de entrada a Portugal ya se puede incluso registrar tu matrícula. Después hemos llegado a Tavira aparcando en el centro y cogiendo el barco por 2 € que nos ha llevado a la Isla de Tavira. Allí hemos pasado el día hasta las 6 de la tarde que hemos vuelto a coger el barco de vuelta, con alguna visita al chiringuito. Hemos visitado Tavira y cogido el coche para ir hasta Cacela Velha, pequeñito pero cuco y con grandes vistas que hasta se alcanza a ver la ciudad de Huelva y una buena opción para haber pasado también el día en la playa. Para cenar hemos ido hasta Armacao de Pera.

 


Día 2

Hoy nos dirigimos a la zona más oeste del Algarve. Primera parada, pasado Sagres en la playa de Beliche. Allí nos bañamos durante toda la mañana y comemos pollo asado en el único chiringuito que hay. Por la tarde nos vamos a la playa de Do Telheiro. Una playa muy natural de acceso no sencillo a pie entre acantilados pero una maravilla cuando llegas abajo y tienes una preciosa playa casi para ti solo. A las 19:30 hemos recogido las cosas e ido hacia el Cabo de San Vicente para igual que otros cientos de turistas ver la puesta de sol con un viento y un frío horrible. Después nos quedamos a cenar y tomar una copa en Sagres antes de regresar a Albufeira con 1,5 horas de viaje.




Día 3

Nos vamos hasta Lagos. Allí cogemos, en uno de los montones de puestos que te ofrecen la excursión del barco en el Paseo do Descubrimentos, una de ella a Ponta da Piedade. La excursión que hemos contratado son dos horas y consiste en ir en barco viendo la Playa Don Camilo, Playa de los Estudiantes, Playa Santa Ana y después fondear para en grupos pequeños pasar  una lancha más pequeña que te hace el recorrido por Ponta da Piedade. Son cuevas y recovecos del mar con figuras en las rocas que en muchos casos te las tienes que imaginar. A la vuelta de la excursión comemos en el pier y después vamos de compras playeras por los puestos del paseo antes de visitar la ciudad de Lagos y coger el coche para ir a un pueblo del interior con un castillo, Silves. Vuelta a casa para ducha antes de salir a cenar y tomar una copa por Albufeira o más bien guirilandia.



Día 4

Por la mañana vamos hasta la playa de Benagil, pero cuando llegamos, el acceso es más que complicado, casi no podemos aparcar y decidimos marcharnos hasta la playa de Marinha que tiene unas vistas espectaculares desde lo alto y que se divide como en dos calas que para pasar de una a otro te vas mojando al menos los pies para sortear una roca. Después de comer en la playa hoy sin una gota de viento, no sé si por la situación de la playa o porque hoy no era un día ventoso y un buen nado hasta las rocas,  hemos puesto rumbo a otra cala Ponta Grande y Ponta Pequeña de muy difícil acceso pues no estaba ni indicada para el coche y además, luego a pie conlleva bajar un buen trazado. Eso sí, abajo llegas a la mejor playa en la que hemos estado en estos 4 días que llevamos por el Algarve. A nado hemos pasado por debajo de las cuevas y llegado hasta la otra cala. Para cenar hemos ido al chiringuito de la Praia de Galé con un pescado muy rico a buen precio y una magnífica puesta de sol ambientada toda la cena con música de fados en directo. 



Día 5

Nos levantamos y tras desayunar en la super terraza de nuestro apartamento cogemos el coche con dirección hacia la costa vizantina. Concretamente hasta la Praia do Carrapateira, que tras aparcar, hay que sortear una duna hasta llegar a su maravillosa playa, sin edificaciones y enclavada en un espacio natural fantástico. Nos encontramos no sólo con bandera roja por fuerte viento y oleaje, sino también con algo de temperatura fresca. Así que tras un paseo por la orilla y probar con los pies el especiamente frío agua de esta zona del Atlántico, nos vamos a comer a Sagres, una rica dorada con guarnición. Vemos su fortaleza y desde ahí a Cabo de San Vicente donde el viento y el frío sin duda se han incrementado igual que ya nos pasó el otro día. Mejor haber ido al mediodía de nuevo al Cabo de San Vicente y poder haber visto así los preciosos acantilados sin apenas gente y tranquilamente que cuando es la hora de la puesta de sol, donde ya vimos que el lugar se convierte en casi inaccesible. Vuelta de retorno al apartamento donde paramos en varias Praias como Galé, Albufeira, etc para pasar la tarde, pero nos las encontramos abarrotadas de gente, así que preferimos no quedarnos en ninguna y seguir camino hacia adelante. Paramos en el P.N. de la Ría Formosa y allí ya sobre las 19:00 nos dejamos caer el resto de la tarde hasta la puesta de sol en la Praia da Quinta do Lago, inmensa y en un precioso enclave natural. Cenamos pizzas en el apartamento. 

Día 6

Por la mañana, después de nuestro desayuno en el apartamento, vamos de nuevo a pasear por Tavira y Cacela Velha. Aunque es pronto, aprovechamos en Cacela Velha para comer en La Casa Azul antes de ponernos a cruzar a pie hasta Isla Cacela. Cuál nuestra sorpresa cuando ha subido la marea más de lo previsto y ya el cruce a pie es imposible, así que vamos hasta el "embarcadero" de Cacela Velha y allí cogemos una barca hasta la isla de Fábrica en apenas 5 min. Playa de arena blanca, alargada y de agua cristalina y con espacio suficiente para toda la cantidad xe gente que hay y aquí pasamos toda la tarde. A la vuelta tenemos que coger de nuevo una barca y acabar incluso caminando hasta el embarcadero de Cacela Velha porque la barca no llega hasta el final ya que se queda sin prácticamente agua. Volvemos a nuestro apartamento, pasando antes por el supermercado para comprar una variedad de quesos portugueses para cenarlos en el apartamento con vino también portugués. 

Día 7

Cuando desayunamos cogemos el coche y nos vamos hasta la playa de Albandeira. Sin embargo cuando llegamos es casi imposible su acceso y aparcar de la gran cantidad de gente que hay. Así que dejamos el coche en segunda fila y simplemente echamos un vistazo a la playa desde arriba. Lo intentamos con la playa de Martinha y en ésta ni siquiera nos permiten hoy su acceso con el coche. Así que nos vamos hasta Olhao, aparcamos el coche y comemos pescado y sardinhas en la zona del puerto antes de embarcar a las 15:00 hacia la Isla de Culatra. Tarde de playa de arena blanca, agua clara y fría y sol radiante, aunque para llegar hasta ella desde donde te deja el barco, hay una larga caminata de unos 20 minutos. No hay barco de vuelta hasta las 20:00 y cuando lo cogemos a esa hora, éste nos recorre hasta la isla de Farol para recoger a más gente y después debe hacer un recorrido bordeando más alargado porque la marea ha bajado tanto que hasta se ha formado una "isla" intermedia. Por fin a las 21:00 llegamos a Olhao, y cenamos en otro de los restaurantes del puerto.

Día 8

Después de desayunar en la terraza del apartamento nos vamos a pasar el día de nuevo a la isla de Tavira. Dejamos el coche en el parking gratuito y vamos hasta el embarcadero donde cogemos el ferry de 10 minutos a las 11:30 a la Isla de Tavira. A la llegada, otros 10 minutos andando hasta la playa para encontrar un hueco con espacio. Hoy más calor que ningún otro día. Así que aprovechamos para estar entrando y saliendo del agua durante toda la mañana. Agua limpia y cristalina. Comemos en uno de los chiringuitos de la isla, arroz con marisco y arroz con rape que debe ser lo más típico por aquí porque lo piden todas las mesas. Más playa por la tarde y vuelta en el ferry de las 19:30. A la llegada nos comemos un rico helado en la heladería Muxa Gata y como nos gustó el ambiente a la vez que tranquilidad de los restaurantes del puerto de Olhao, repetimos de nuevo cena en uno de ellos en el que encontramos sitio. 

Día 9

Salida del apartamento a las 10:30 después de desayunar tranquilanente y recoger. De camino de vuelta a Madrid, 2 horas hasta las Minas de Riotinto. Teníamos pase a las 13:30 pero lleganos tarde así que visitamos el museo y el Cerro Colorado desde donde hay una burna vista de la mina en uso actual. De allí, hemos subido hasta Peña de Hierro pero sin embargo ésta merece mucho menos la pena. Comemos en La Encina en el pueblo de Campofrio donde la señora nos ofrece la comida que tiene, presa ibérica, patatas, huevo frito y pimiento. Muy rico! A la hora de cobrar, ni cuenta, ni papel, ni nada, un número redondo que se inventa en ese momento. De ahí, vuelta a Madrid con llegada ya de noche.

sábado, 30 de abril de 2016

IRLANDA EN 4 DÍAS

DÍA I

Salimos del aeropuerto de Madrid con destino a Dublin desde la T1 y con ryanair a las 20:30. Con una hora menos en Irlanda, llegamos a las 22:00 hora local y recogemos nuestro coche de alquiler en el aeropuerto. Desde aquí nos desplazamos hasta nuestro alojamiento en pleno centro de Dublin, un B&B (Anchor House Dublin B&B)


DÍA II



Madrugamos, pues aquí amanece temprano y además tenemos un camino largo por delante hasta la ciudad de Galway a unas 2,5 horas por la M4-M6. Aunque ya anoche habíamos experimentado conducir por la izquierda, el camino de hoy era más largo y auténtico y es cuando realmente hemos empezado a poner a prueba nuestras habilidades. En realidad es una situación más rara que difícil ya que es cuestión ante todo de calcular las distancias con los arcenes y el cambio de marchas con la mano izquierda. Hemos llegado a Galway y hemos paseado por el centro por la calle peatonal. Desde Galway por la carretera que llaman la Wild Atlantic Way hemos parado a ver desde fuera el castillo de Kinvara junto al mar rompiendo las olas contra él. Así hemos continuado por una carretera muy estrecha hasta que hemos llegado casi 1 hora después desde Galway, a los Acantilados de Moher (Moher cliffs). No se paga entrada como tal pero sí una ticket para dejar el coche que por otro lado no te queda más remedio que dejarlo. Como se nos había hecho algo tarde y seguíamos aún sin comer, hemos parado en el pueblo Lahinch y desde ahí directamente 1 hora de viaje hasta Adare, uno de los pueblos más bonitos de Irlanda junto a Limerick. Continuando por la M7 2,5 horas después hemos regresado a Dublín. Hemos cenado y tomado por supuesto Guinnness en el famoso The Temple Bar con ambientada música en directo.




DÍA III


Hoy nos quedamos visitando Dublín, y para eso optamos por unirnos al Sandeman que empieza a las 11 en el City Hall. En tres horas nos cuenta la historia de Irlanda, y recorremos el ayuntamiento, el castillo, la catedral vieja, la zona de The Temple Bar, el Trinnity College, Moly Malone, etc. Desde ahí vamos directamente a comer a uno de los sitios que nos ha recomendado el guía, en este caso elegimos el que está en frente de The Temble Bar, que es famoso por las mejores hamburguesas de Dublín y por su carta de menú a modo de tarjeta de presentación y se llama Bunsen. En la calle O'Connells cogemos el tranvía de la línea roja hasta la parada de James para visitar la Guinness Storehouse, un pelín decepcionante para mi gusto pues en realidad no ves nada de la fábrica y simplemente te van contando el proceso de fabricación con murales. Lo mejor de la visita, el final donde en la última planta a modo de cristalera y con vistas de la ciudad te tomas la pinta de Guinness que incluye la entrada. Como unas 2 horas de visita y volvemos al hotel a descansar un rato antes de salir a cenar. Hoy hemos elegido el Celt Bar muy auténtico y recomendable pub no sólo irlandés sino con más irlandeses que guiris...Aquí probamos otra de las conocidas cervezas de la ciudad la afrutada conocida como 13.

 


DÍA IV


De nuevo madrugamos hoy un poco para coger el coche y poner rumbo al norte de la isla, concretamente a Irlanda del Norte, es decir, otro país, Reino Unido. En 3 horas de viaje ya con las indicaciones de la carretera en millas y el pago de la gasolina en libras, llegamos a La Calzada del Gigante, como el parking del centro donde se compran las entradas y se empiza la visita está lleno, no nos queda más remedio que volver al pueblo y aparcar allí en un parking habilitado para ello desde donde te recoge un autobús y en 5 minutos estás en la entrada. Compramos la entrada y hacemos la visita durante unas 2 horas de un lugar precioso, entre el típico paisaje irlandés verde con acantilados y olas del mar rompiendo sobre ellos y piedras realmente curiosas que aparecen allí de la nada. Todo ello bajo una nube, la irlandesa que vimos a la llegada al país y que aún no se ha ido, que hace del lugar aún más auténtico. Quizás merecía incluso el sitio algo más de tiempo que con ser una visita de un día no daba para más en nuestro caso. Seguimos desde allí por la carretera de la costa norte y a unos 10 minutos nos encontramos con el Castillo de Dunlunce, digno de ver aunque sea solo por fuera y allí mismo antes de que se nos haga más tarde comemos en el único sitio que hay donde además hacen unas tartas caseras estupendas. Para terminar el día aún nos queda bajar hasta Belfast en una hora de coche. En Belfast ya damos con la oficina de turismo cerrándose, sin embargo, el hombre que está en la puerta nos atiende muy amablemente y nos provee de mapa y una agencia que hace los famosos Political Taxi Tours. Llamamos y en 5 minutos nos recoge nuestro taxi en frente del ayuntamiento. El taxista nos lleva primero a la zona pro irlandesa, allí nos muestra los murales de esta parte, y la iglesia y nos cuenta abiertamente y sin ningún tapujo sus sentimientos y después nos pasa a la zona pro británica a través de uno de los pasos del muro. Éste cuenta con tres pasos, 2 de ellos quedan cerrados a las 7 de la tarde y el tercero, por el que finalmente tenemos que pasar nosotros pues es ya más tarde, a las 11 de la noche quedando de ets manera los dos lados separados y sólo unidos por el centro de la ciudad con acceso desde ambos lados y declarada zona neutral. En el lado británico vemos también los murales. El taxi nos deja aproximadamente 1 hora después de nuevo en el ayuntamiento, damos una vuelta por el centro y cogemos de nuevo nuestro coche para volver en 2,5 horas a Dublín.




DÍA V


De nuevo hoy nos quedamos por los alrededores de Dublín. La primera visita de la mañana la hacemos al Castillo de Malahide, en la zona norte de la ciudad a unos 20 minutos, con unos jardines realmente bonitos y una visita que merece la pena realizar. Desde ahí nos vamos al pueblo pesquero de Howth y damos un paseo para no sólo volver a Dublín sino atravesar toda la ciudad e irnos hasta el sur de Dublín, concretamente al pueblo de Glencullen para comer en uno de los pubs más antiguos, auténticos y tradicionales de Irlanda, el Johnny fox´s con música en directo y aunque está quizás un pelín lejos del centro para luego coger el coche, merece la pena. A la vuelta a Dublín, lo que queda de tarde que no es mucho pues hemos terminado de comer tarde, paseamos de nuevo por el centro, hacemos algunas compras y acabamos cenando en la planta de arriba con música en directo en el Bad Ass en la zona del The Temple Bar para después bajar a la planta de abajo y quedarnos tomando una Guinness con ambientazo de pub irlandés. Tarde ya, a la vuelta al hotel, hacemos las maletas pues mañana nuestro vuelo de Ryanair sale a las 6:30 de la mañana.






miércoles, 10 de febrero de 2016

EXTREMADURA RECORRIENDO LOS PASOS DE CARLOS V EN 3 DÍAS

DÍA I:

Hemos comenzado nuestra andadura partiendo de Madrid por la mañana y llegando al pueblo de Oropesa, donde hemos visitado el parador y hemos aprovechado para pegarnos una buena comida. Desde ahí hemos continuado ya por la tarde camino hasta Yuste a donde hemos llegado directamente para dar un paseo, tomar algo, cenar y dormir.

DÍA II:

Después de desayunar nos hemos trasladado hasta Jaraíz de la Vera donde hemos visitado una plantación del famoso pimentón de La Vera. Hemos aprovechado para comer allí mismo y después hemos salido hacia el pueblo de Trujillo donde después de una hora hemos llegado a su plaza con la imagen del conquistador Francisco Pizarro. Allí, con un guía hemos recorrido sus calles y monumentos. Hemos visto la casa - museo de Pizarro y la iglesia de Sta María la mayor, el ayuntamiento, etc. Finalmente hemos terminado en la academia de Extremadura donde había una conferencia sobre Trujillo y los hermanos Pizarro bastante interesante. Al final del día hemos regresado a Yuste para cenar y dormir.

DÍA III:

Después del desayuno hemos cogido nuestra mochila ligera y nos hemos dirigido al Monasterio de Yuste que lo teníamos apenas 10 minutos andando. A las 10:00 hemos escuchado una explicación sobre el Monasterio ofrecida por el Superior de los monjes que lo habitan. A las 11:30 hemos continuado en la iglesia del Monasterio y lo hemos visitado, así como también sus jardines. Por la tarde hemos aprovechado para hacer una caminata de unas 3 horas siguiendo la ruta del Emperador Carlos V que va desde el Monasterio de Yuste hasta Jarandilla de la Vera donde se encuentra el Parador, donde estuvo Carlos V antes de ir definitivamente al Monasterio. Hemos caminado alrededor de unos 13 km, por un sendero bien marcado y prácticamente llano. En Jarandilla hemos cenado.


lunes, 18 de enero de 2016

LA SELVA NEGRA Y BODENSEE EN 2 SEMANAS

DÍA I


Por cuestiones de trabajo no podemos salir de Madrid antes de las 14:00, así que la tarde la pasamos en el coche avanzando camino y haciendo km por Zaragoza, Barcelona hasta llegar a dormir a Gerona, donde cenamos y damos una vuelta. 

DIA II

Desde el principio el caminos se nos tuerce hoy un poco y es que quizás fuera un presagio de lo que ocurriría durante todo el día. Antes de pasar la frontera con Francia paramos a desayunar y echar gasolina en "La Tortuga", último área de descanso de España en el paso fronterizo por La Junquera, pero quizás la teoría de pensar que esto es mejor hacerlo en España, al final resulta peor, pues aunque el desayuno ha sido muy bueno, nos ha retrasado bastante en el viaje pues había una gran cantidad de gente y además después hemos cogido por equivocación la autopista en sentido contrario (Figueras), y hemos retrasado nuestro camino de nuevo. Un gran atasco en el paso fronterizo, por llamarlo de alguna manara pero aún lo peor estaba por llegar, el enorme atasco en las carreteras francesas, que hemos sufrido hasta Lyon, y es que si pensamos que hasta el área donde hemos comido en Lyon, llevábamos unos 500 km y eran las 16:00 h desde las 9:00 h, pues el horario no era el idóneo para llegar a tiempo a Weiler donde se encontraba nuestra casa de vacaciones. De Lyon, pasamos la frontera suiza por Ginebra, donde nos paran para pagar el impuesto de uso de sus carreteras, después Berna, Zurich, ya anocheciendo, con lluvia y cansados, continuamos hasta St. Gallen, pasamos de nuevo la frontera esta vez para llegar a Austria, en Breguenz, y por último con un túnel de 6 km a Alemania, pero ahí se lía todo de nuevo y en Lindau con una gran oscuridad, y a pesar de ser sábado sin nadie en la calle. No conseguimos dar con la carretera que nos lleve a Weiler y sin casi darnos cuenta nos metemos sin salida de nuevo en el túnel, de nuevo 6 km, de nuevo en Austria y ya son las 22:30 de la noche y habíamos quedado a las 19:00 primero y después a las 21:30 con el responsable de llaves de la casa. Así que a pasar de nuevo el túnel para llegar otra vez a Lindau. Ya en Lindau, esta vez sí, conseguimos dar con la carretera hacia Scheidegg-Weiler, una carretera ésta, con muchas curvas, muy oscura y casas muy lejos que parecía que nunca llegaríamos. Una vez en Weiler, a eso de las 23:30 de la noche, llegamos por fin pero no encontramos al responsable de llaves y parece por un momento que el coche puede ser nuestro alojamiento esta noche. Finalmente conseguimos contactar con él y por fin pasada la media noche conseguimos descansar y dormir en nuestra casa. 

DÍA III

El viaje de ayer ha debido notarse porque esta mañana nos hemos despertado casi a las 10:00 de la mañana, y entre duchas y demás preparativos pues se nos ha ido la hora, aunque tampoco era un día con demasiados planes pues ya contábamos previamente con el posible cansancio que hubiéramos acumulado en el viaje. Hemos ido hasta Lindau, y antes de pasar al centro de la ciudad hemos desayunado en una cafetería donde hemos probado la famosa Apfelstrudel. Después hemos aparcado justo antes del puente y hemos recorrido sus maravillosas calles y casas. Una bonita ciudad, en pleno lago donde veranean muchos alemanes. Lo más destacado son la iglesia católica y la protestante, así como la fachada del ayuntamiento, y los faros antiguo y nuevo. Desde Lindau, nos hemos ido hasta Wasserburg, donde lo primero que hemos hecho ha sido comer en una pizzería y después pasear por las orillas del lago y visitar la iglesia con el cementerio en su entrada. Desde Wasserburg hemos cruzado la frontera austriaca para llegar hasta Breguenz. En Austria todo algo más caro, pero las vistas igual de bonitas con el castillo en la parte alta de la ciudad de estilo medieval y la iglesia junto a la que hemos aparcado. Abandonamos Breguenz hasta Weiler de nuevo y aquí después de una ducha hemos salido a cenar pronto, hora alemana, en un restaurante italiano que es de lo poco que hay en este pequeñito pueblo. 

DÍA IV

Hoy hemos procurado madrugar y a eso de las 8:00 de la mañana hemos salido de Weiler, y es que el camino no era largo, pero visitábamos el lugar más turístico de Alemania y no queríamos tener que esperar mucha cola o quedarnos sin entrada. Unos 80 km desde donde nos alojamos hasta Füssen, donde se encuentra el Castillo de Neuschwanstein o también llamado del "rey loco. A la llegada una maravillosa vista, grandes pradera, como las que ya nos vamos acostumbrando a ver y cristalinos lagos. Al parking le ha seguido la taquilla para el pase al castillo al que hemos subido andando unos 30 minutos, aunque también se puede subir en carros de caballos y en autobús, pero creo que merece la pena hacerlo andando. Después hemos esperado hasta la hora a la que teníamos el pase (11:35), cada 5 minutos pasa un grupo, y hemos aprovechado mientras para visitar y disfrutar de las impresionantes vistas del exterior. Ya dentro, con un audio-guía, hemos recorrido las diferentes habitaciones, decoradas al estilo bizantino, aunque para lo grande que es, creo que enseñan poco. A la salida hemos bajado andando de nuevo y después de comer unas ricas salchichas junto a las taquillas, hemos subido hasta el otro castillo, que aunque por fuera es muy bonito, de color amarillo, está más descuidado y sin duda siempre bajo la sombra del Neuschwanstein. Hemos cogido el coche y hemos continuado ya camino de vuelta hacia Weiler, hasta Füssen, una bonita ciudad, con otro castillo y una calle comercial bastante concurrida. Y es que aquí el día podríamos decir que acaba sobre las 19:00 de la tarde.

  

DÍA V

El día se ha despertado con una lluvia intensa que ha continuado con intervalos durante todo el día. Para llegar a Vaduz, a unos 80 km de Weiler, teníamos que pasar las fronteras de Austria y Suiza, donde nos han pedido el pasaporte. Vaduz, como ciudad no merece la pena, pero tal vez porque se trata de otro país, Liechtenstein, pues el turismo acude a ella. Lo único verdaderamente importante es el Castillo de los Duques, al que se llega subiendo durante unos 25 minutos por empinadas cuestas, y además hoy muy mojadas. Como está habitado, no dejan visitarlo, así que en realidad es subir para ver una panorámica de la pequeña ciudad y volver a bajar. Hemos comido a las afueras de Vaduz, donde por cierto usan francos y no euros cosa que yo al menos lo desconocía. Desde Vaduz, hemos ido hasta Chur, en Suiza, donde ha sido casi imposible aparcar, y sólo con el sitio de un suizo al que le restaban 15 minutos en su aparcamiento hemos podido aprovechar para conocer un poco la ciudad. Se trata de una ciudad bastante habitada. Desde Chur, ya camino de Weiler, hemos parado en Feldkirch pero eran las 18:00, llovía y todo estaba cerrado y sin apenas gente en la calle, así que hemos cogido de nuevo el coche y vuelta a Weiler.


DÍA VI

Hoy era la excursión más larga con alrededor de 200 km hasta llegar a Innsbruck, y además con una lluvia intensa y 12 grados de temperatura. La ida la hemos hecho por la carretera de Kempten, con curvas, pero unos paisajes dignos de admirar. A la entrada a Innsbruck mucho tráfico, así que hemos tenido que aparcar junto a la universidad algo a las afueras de la ciudad, e ir andando hasta el centro. Ya en el centro, una ciudad antigua, muy conservada, con unas casas muy bien pintadas y cuidadas y por supuesto el Palacio de Sisi Emperatriz. Hemos comido en el centro comida típica austriaca. Después de comer , un paseo por sus calles típicas, tomamos café y tartas típicas. A la vuelta al coche empezó a llover bastante de nuevo. Para volver a Weiler cogimos las carreteras del sur, que aunque son unos 50 km más, es todo autopista en Austriz hasta Breguenz y pasando además un túnel de 14 km.




DÍA VII

Al despertarnos, hoy vemos por fin el sol, así que hay que aprovechar y decidimos ir a la capital de Baviera, Munich, a unos 170 km de Weiler. A la llegada a Munich aparcamos directamente en un partking privado como siempre caro, pero muy bien situado para recorrer el centro. Paseamos por la ciudad, una ciudad ésta con mucha vida, mucha gente, tiendas, vamos lo que es una gran ciudad. Vemos la catedral, la Marienplatz, donde está el Rathaus, y el centro y punto de encuentro de Munich. Justo al lado, la Wiktualienplatz, una plaza muy curiosa, llena de canicerías donde te hacen en el momento bocadillos de carne, salchichas, etc. con puestos de fruta, verduras y cientos de alemanes y turistas sentados tomando cerveza. En realidad, una plaza bastante curiosa. Hemos comido en una cervecería típica, detrás de esta plaza y hemos probado variedades de salchichas, y bebido por supuesto cerveza. Después hemos visitado la cervecería más famosa de mundo, HB (Höfbrauhaus), donde se puede comer, oir música bávara en directo y tomar cerveza de 1 litro en 1 litro. Hemos paseado por sus calles de nuevo, visitado la iglesia de San Miguel, más bonita que la propia catedral y hemos ido a recoger del parking el coche. Antes de salir de la ciudad, hemos visitado la ciudad olímpica y su nuevo estadio de fútbol, el Allianz Arena. Después vuelta a Weiler y de nuevo cena en el único lugar abierto hasta un pelín más tarde, la pizzería. 

DÍA VIII

Comienza el día con un sol espléndido, cogemos el coche y nos dirigimos hacia Konstanz a unos 100 km de Weiler, pasando por Austria, Suiza, y de nuevo Alemania.  Antes de la ciudad de Konstanz, vamos a Rechenau, una isla en el propio lago, que no sé si es que no hemos encontrado lo interesante del lugar, pero sólo hemos visto a muchas personas de todas las edades con bici paseando y casas de vacaciones, así que nos hemos ido hacia Mainau, la isla de las flores, que no era lo que esperábamos. Esperábamos encontrar una isla en el lago en la que hubiera muchas flores, pero cual nuestra sorpresa cuando al llegar nos encontramos con taquillas y para poder pasar a la isla de las flores, una especie de parque temático de flores, cobran bastante dinero. La gente realmente va allí a pasar el día entero. Eso sí, creo que más bicis hoy juntas no había visto antes en mi vida. Desde Mainau hemos ido hasta Konstanz, una ciudad grande, con mucho encanto y preciosa para pasear por sus calles llenas de tiendas y restaurantes de comida rápida. Junto a la catedral, hay ruinas que configuraban en la antigüedad una muralla. Hemos paseado también ya por la tarde por el lago donde hay una estatua que gira cada 4 minutos una vuelta y después tomamos café en una de las numerosas terrazas junto al lago. La vuelta fue pronto por que teníamos que recoger maletas para el traslado mañana. 

DÍA IX

Aprovechando el día de traslado y la despedida tempranera de Weiler hemos visitado algunos pueblos camino de Dittishausen, nuestro próximo alojamiento. La primera parada en Meersburg, uno de los pueblos más típicos y medievales junto al lago y con un antiguo castillo medieval y una noria grande junto a él. Después hemos continuado hasta Überlingen, más grande que el anterior y con un larguísimo paseo junto al lago pero menos típico. En realidad, se trata de una ciudad dedicada a los baños termales, donde además es muy difícil aparcar. Al menos hoy sábado había un mercado de frutas, verduras y por supuesto salchichas que hemos comprado para comer. Desde aquí hemos pasado a Suiza donde hemos visto las cataratas del Rin. La verdad es que después de tantos pueblos tan parecidos, ver algo diferente también merece la pena. Además es que son impresionantes, y bajas hasta casi poder tocar el agua. Desde Reinfall, así es como se llaman, hemos vuelto a Alemania y como aún no eran las 16:00 h, hora a la que recogíamos las llaves, hemos aprovechado para ir hasta Donaueschingen, fuente del nacimiento del Danubio, un palacio y poco más. Desde ahí, ya a Dittishausen, más pequeño que Weiler. Hemos ido a la oficina de turismo donde nos han dado las llaves de nuestra casa de vacaciones. Hemos dejado las maletas y para aprovechar la tarde nos hemos dirigido a Tittisee, un lugar muy turístico y con un precioso lago. Hemos comprado cerezas, lleno de puestos donde te las venden y con una pinta y sabor magníficos. En Tittisee hacía bastante frío para ser agosto y apenas pasábamos de los 12º y antes de que cerraran los centros comerciales hemos ido al supermercado a comprar comida. Aunque eran algo así como las 19:30 hemos vuelto a Tittisee, sólo unos 12 km y ya estaba vacío. Hemos cenado en un bonito restaurante junto al lago una rica bandeja de lomo ahumado y tartas de la Selva Negra que para eso estamos en la zona y ha empezado a llover intensamente, así que pronto para casa. 

DÍA X

Hoy nos hemos trasladado hasta la ciudad de Zurich. Hemos llegado al centro y hemos pateado sus calles con bonitos edificios, tres iglesias importantes con relojes admirables y paseado por orillas del río. Es una pena, porque una vez más nos hemos equivocado al visitar una ciudad grande en domingo, así que se le veía algo apagada de gente y ambiente. Por la tarde hemos ido hasta el pueblo de Schaffhausen junto a las cataratas del Rin donde paseando por sus calles se encuentran casas muy bien decoradas y pintadas como son "La Casa de los Caballeros" y "La Casa del Buey Dorado". Desde Schaffhausen hemos pasado la aduana de nuevo, donde por cierto esta mañana nos han parado y registrado y pedido pasaportes a la entrada a territorio suizo por eso de que no es Unión Europea, y ya en Alemania hemos ido hasta Villingen, un pueblo grande pero sin grandes cosas que ver, unas torres que cierran las partes peatonales de la ciudad, su iglesia y poco más. Después ya hemos ido a Dittishausen donde hemos dado una vuelta por el pueblo. 

DÍA XI

Lo primero que hemos hecho hoy ha sido ir hasta Freiburg, a unos 45km de Dittishausen. en plena Selva Negra, Freiburg tiene una preciosa catedral gótica de piedra rojiza. En el exterior, un mercadillo de frutas y verduras cubren la plaza central. Además a lo largo de toda la ciudad hay regueros de agua y en la parte peatonal, merece la pena pasear entre las numerosas tiendas y casas. Hemos comido en Freiburg, una ricas especie de tortillas y hemos continuado hasta Breisach junto a la frontera con Francia que tiene en su parte de arriba una iglesia del mismo estilo que la de Freiburg y desde la cual se puede ver el Rin con un gran caudal. Desde Breisach hasta St. Peter ya de de vuelta. Es un pueblo quizás no muy conocido pero tiene sin duda unas maravillosas vistas de los valles de la Selva Negra y una catedral que por dentro es simplemente espectacular. Hablan también de la biblioteca que alberga pero nosotros no la hemos visto. Aquí, en la plaza hemos entrado a tomar un café y tartas a una cafetería y aunque parezca increíble, eran las 17:30 y la camarera al entrar no ha dicho que sólo teníamos media hora porque iba a cerrar. Desde aquí, en la misma carretera hemos parado en St. Märgen, y desde aquí hemos acabado el día de nuevo en Tittisee que hoy a pesar del frío, hacía sol y ver el lago con el sol y la Selva Negra en sus alrededores ha sido un verdadero placer.


DÍA XII

Hoy nos hemos dirigido hacia la parte norte de Baden-Württemberg. Primero hemos parado en Tübingen, una ciudad de unos 80.000 habitantes con una bonita plaza y curiosas casas con vigas de madera perfectamente cuidadas. Desde aquí hemos ido a Stuttgart, concretamente primero hemos ido al museo de Mercedes Benz y aunque nos ha costado un poco encontrar cómo llegar hasta él, ha merecido la pena. Una vez allí hemos dejado el coche en el parking y hemos cogido un autobús gratuito que lleva a los visitantes hasta la puerta del museo dentro de lo que parece como una gran ciudad, la ciudad de Mercedes Benz. En el museo, a través de un audio-guía, todo ello gratuito también se recorre a través de los años la evolución de los coches de esta marca y de los de carrera. Están además también expuestos los coches mercedes de El Papa Pablo VI, de Raikonen, del emperador de Japón, y de otros muchos artistas de élite. Con el museo se nos ha hecho un poco tarde, así que lo primero que hemos hecho tras aparcar en el centro de la ciudad de Stuttgart ha sido comer y ya después visitar la ciudad. Se ve una ciudad grande, con mucho movimiento y ambiente. Sin embargo, sí me ha sorprendido ver más gente pidiendo en la calle que lo habitual en Alemania. Stuttgart guarda su encanto en el Altes Schloss, la Stiftskirche, Neueschloss, la enorme calle peatonal que acaba en la inmensa plaza Köningsbau Schloss, y en numerosas zonas verdes por toda la ciudad. Desde Stuttgart, ya de vuelta, en la carretera principal, hemos parado en Sindelfingen

DÍA XIII

Hoy, con un sol espléndido, hemos ido hasta lo que se puede considerar plena Selva Negra. Carretera de Tittisee y desvío hacia Triberg, donde primero hemos parado ha sido en Schönwald, pueblo típico con casas perfectamente cuidadas y con los tejados muy inclinados como ya es típico en estas zonas. Desde Schönwald, hacia las cataratas que dicen ser las más grandes de toda Alemania, las cataratas de Triberg, con una magnífica vegetación y con muchos pájaros y ardillas que acuden a los cacahuetes que la gente deja cerca del camino para poder fotografiarlas cuando vienen a comérselas. Nosotros hemos estado como 1:15 h en recorrerlas tranquilamente. Luego, ya hemos bajado al pueblo, que es muy turístico, muy comercial, donde las tiendas se llenan de relojes de cuco. Después en Schonach hemos visto el reloj de cuco más grande del mundo y la tarde la hemos pasado en Dittishausen

DÍA XIV

Hoy ha sido un día intenso pues en principio hemos ido hasta Feldberg. En el parking 1 hemos dejado el coche, y aquí ya se puede elegir, subir a la cima en telesilla, o andando por tres caminos distintos. Con el espléndido día que hacía, hemos decidido hacerlo andando por el camino de asfalto. En menos de 1 h se llega al monumento a Bismark y un poco más arriba se puede subir por poco más de 2 € a un mirador al que merece la pena subir, pues las vistas son, si hace buen día, muy interesantes. Amplios valles verdes cubiertos en sus laterales por interminables pinos. Continuando el camino se llega hasta otro mirador en 1/2 horas. Una vez allí se puede optar por cualquiera de las posibles maneras para bajar. Nosotros hemos optado por bajar por el camino más natural nos hemos adentrado en plena Selva Negra llegando al Feldsee, un maravilloso lago al que sólo se accede andando, enclavado en un valle rodeado de pinos, pues después de 1:30 h caminando desde la cima del Feldberg, hemos encontrado esta maravilla de la naturaleza y desde aquí ya era cuestión de continuar las indicaciones hasta Felbergerhof, donde habíamos dejado el coche, durante unos 2 km por empinados caminos. Hemos commido en la misma plataforma de los coches en el bar que hay junto a la salida del camino del Feldsee casi ya a la hora de cenar para los alemanes. Después de comer, hemos ido hacia Todnau y allí por 8 € hemos subido en telesilla hasta arriba desde donde se puede ver todo el pueblo de Todnau y también el monumento de Bismark de Feldberg. Nuestra última parada del día ha sido el lago Schulsee.


DÍA XV

En el último día de estancia en Alemania, hemos ido a Francia, concretamente a Estrasburgo, junto a la frontera alemana. De hecho es el propio río Rhin el que separa a ambos países. Y a pesar de estar al lado, no sé, pero de alguna forma sabes que estás en Francia, por las costumbres, las formas, el aspecto de las cosas, etc. Estrasburgo es una ciudad atravesada por canales del Rhin por el que se dan paseos en barco, con numerosas casas típicas junto a la catedral y hemos comido en el centro. Después, saliendo de la parte junto a la catedral, la ciudad cambia y pierde bastante belleza bajo mi punto de vista. Hemos cogido el coche y antes de marcharnos, hemos ido hasta los edificios de la Unión Europea, a las afueras de la ciudad, el moderno Parlamento Europeo, el cual hemos visto sin bajarnos del coche porque no está permitida la entrada. Desde Estrasburgo, hemos vuelto a Alemania y en el camino hemos parado en Gengenbach, uno de los pueblos más bonitos por los que hemos pasado que no son pocos en este viaje. Regueros de agua y casa antiguas en perfecto estado de conservación abundan en este pueblo. Con el cielo nublado pero sin lluvia, hemos tomado algo en una de las terrazas de la plaza, pero mientras tomábamos un café y a la espera de dos porciones de tarta, ha empezado una lluvia intensa con viento, así que hemos tenido que pagar deprisa el café y quedarnos sin probar las que parecían ser tan ricas tartas. Después hemos pasado por Villingen y ya vuelta a Dittishausen, donde hemos cenado en el yo diría único restaurante del pueblo Rössle.




domingo, 11 de octubre de 2015

ESTOCOLMO EN UN FIN DE SEMANA

DÍA 1

Llegamos a Estocolmo a las 11:00 de la mañana. Desde el mismo aeropuerto de Arlanda y dado que no tenemos demasiada prisa por llegar al centro, optamos por no caer en la tentación de comprar los billetes de bus del aeropuerto al centro y, seguidos por un foro que habíamos leído previamente, coger en la information desk de la T4 la tarjeta de transporte de 24h/48h/72h que se activa desde el primer viaje y que vale 115 sek (unos 12 €/24h) y así nos sirve para más trayectos que vayamos a hacer durante el fin de semana. Salimos de la terminal a la dársena 1 de la T4 y cogemos el bus 583 hasta la estación de tren de Märsta y desde ahí el cercanías hasta el centro. Nos alojamos en el barrio de Bromma, barrio residencial a unos 15 minutos del centro al que se accede muy rápido en tren pero que si realmente lo que vas a estar son 2 noches, merece más la pena cogerse el alojamiento en el centro aunque sea bastante más caro. Dejamos las maletas y nos vamos de nuevo con nuestra tarjeta de transporte al centro. Vemos bastante variedad de razas al menos para lo que a priori en este aspecto esperábamos encontrar en Suecia y aprovechamos también a comprar la Estocolmo Pass de 24 h para mañana. Pasamos el resto de la tarde en Gamla Stam (ciudad vieja), con callejuelas y ambiente de viernes por la tarde, con un concierto delante del museo nobel y muy buen tiempo que ha hecho que los lugareños hayan salido al centro a disfrutar de la tarde. La calle Nygatan, la plaza Stortorget y la calle principal Västerlänggatan son perfectas para cenar. 



DÍA 2

Día completo para visitar Estocolmo con nuestro City Pass. Como la mayoría de los museos cierran a las 5 p.m. decidimos madrugar y estar en el centro sobre las 8:30 de la mañana. Comenzamos el día yendo con el tranvía S7 que cogemos desde Sergels Torg cerca de T-Centralen hasta la isla de Djurgårdsbron para empezar a usar el City Pass en el Vasa Museum , que se trata del barco sacado del mar en 1961, 333 años despúes de su hundimiento en el puerto de Estocolmo. Personalmente me ha gustado mucho este museo porque es un museo distinto, un barco muy bien conservado y restaurado e impresionante su gran dimensión. Después nos hemos acercado también en esta isla hasta el Abba Museum y el parque Skansen aunque no hemos entrado. De nuevo nos hemos ido hasta el centro en el bus turístico sightseeing verde también incluido en el Pass hasta el Palacio Real que hemos entrado a visitar. A las 12:00 h, hemos visto frente al Palacio Real el cambio de guardia con muchos turistas y bajo un sol intenso y hasta sudando de calor. El cambio de guardia ha llegado a durar hasta 1 hora y ha sido curioso cuando han tocado un cha cha cha que la verdad es que no tenía mucho que ver con el acto. Al terminar hemos ido de nuevo en el bus verde hasta el Ayuntamiento que hemos visitado con guía y que sin duda ha sido para mí una de las grandes sorpresas de Estocolmo. Muy bonito con salas de gran valor e incluso te permiten visitar el salón de plenos. La visita ha durado casi 1 hora y siempre acompañados de una guía en inglés, pues no te dan la opción de hacer la visita por tu cuenta. Después hemos comido por el centro. Por la tarde hemos visitado el Nobel Museum, primero uniéndonos a una visita guiada y a los pocos minutos de aburrirnos de seguirla, hemos continuado dando una vuelta rápida por libre. En mi opinión, una auténtica memez de museo que no merece nada la pena entrar a menos que, o bien seas muy aficionado a estos premios, o bien, que como en nuestro caso, lo tengas incluido en el City Pass. Sin duda, lo que más merece la pena de él, es la propia fachada exterior del edificio. A la salida hemos paseado por Gamla Stam y a las 7:30 p.m. hemos cogido un barco frente a la Ópera que nos ha paseado durante 1h por entre los islotes del centro que conforman Estocolmo contándonos algunas de las curiosidades de la ciudad y permitiéndonos disfrutar de otras vistas de la ciudad a la vez que descansar. A la bajada, de nuevo nos metemos en las calles y ambiente de Gamla Stam, donde terminamos cenando en un restaurante de Swendish delicatessen a base de unas guarniciones de salmón y gambas y otros pescados.




DÍA 3

El tiempo que nos queda en Estocolmo, es decir la mañana del domingo, aprovechamos para ir a la pequeña isla de Skeppsholmen, donde se encuentra el Museo de arte moderno cruzando el puente "de las coronas" desde donde se observan unas vistas preciosas de Gamla Stan. Desde ahí, volvemos al centro para recorrer a pie desde la Plaza de Gustav Adolfs, a la salida o entrada de Gamla Stan según se mire, pasando por Sergelfontänen hasta llegar a Hötorget con un mercadillo al aire libre y la Konserthus, auditorio de color azul donde de entregan los premios Nobel. Comemos en el centro y directos a recoger las maletas y marcharnos hasta el aeropuerto de Arlanda para poner fin a nuestro fin de semana en Estocolmo.