martes, 16 de junio de 2015

EL PIRINEO ARAGONÉS EN MAYO EN 3 DÍAS

DÍA 1:


Partimos de nuestro epicentro de alojamiento situado esta vez en el magnífico pueblo de Sallent de Gállego hacia el pueblo de la Estación de Canfranc en el otro valle, el del puerto de Somport. Lleve mucho y a pesar de ser ya mediados de mayo, hace mucho frío, rozando los 0 grados. A la llegada a Canfranc nos dirigimos a la oficina de turismo y allí compramos por 3 € las entradas para hacer una visita guiada de unos 45 minutos a la estación de Canfranc. A pesar de que durante la visita sólo nos enseñan el pasadizo subterráneo de viajeros, el vestíbulo principal y una breve vuelta por las vías de la zona francesa, tras la visita, llego a la conclusión que la misma realmente sí merece la pena. Una visita basada en la historia de los motivos de la construcción de una estación tan grande para un pueblo tan pequeño, del paso de los nazis a España durante la II G.M por dicha estación compartida con los franceses, así como los motivos por los que ésta dejó de funcionar y finalmente los intentos o intereses futuros que hay por recuperarla. Desde Canfranc nos dirigimos a Jaca, a donde llegamos ya a la hora de comer, y tras la comida, visitamos la ciudadella de Jaca con 1 hora de visita. Al salir, visitamos la catedral y después cogemos de nuevo el coche para dirigirnos hasta el Monasterio de San Juan de la Peña a pocos km de Jaca pero cuya subida te lleva unos 30 minutos. Conseguimos llegar a la última visita guiada a las 18:00 y durante 1 hora conocemos la historia de este monasterio construido sobre una roca. A la bajada damos una vuelta por el pueblo de Sta Cruz de la Serós y de vuelta a Sallent para llegar a cenar sobre las 22:00 de un viernes. A estas horas de un fin de semana de mayo, ya nos indican en los 3 ó 4 sitios que hay abiertos (del resto nos dicen que aprovechan esta temporada para irse de vacaciones), que es un poco tarde y finalmente acabamos cenando unas tostas que nos preparan en un bar casi por pena…




DÍA 2:


Primera jornada de ruta de montaña por la GR11. Nos dirigimos hasta la estación de esquí de Formigal, bueno más bien hasta el aparcamiento de la zona de Anayet. Allí, nos preparamos mochila, ropa de abrigo, botas, etc para dar comienzo por un camino asfaltado a 1.735 m que te lleva hasta el bar de Anayet abierto durante la temporada de esquí, cerrado ya en estas fechas. A partir de ahí, sendero sin pérdida  por el borde de las pistas de esquí hasta el barranco de Cubillas. Tranquilamente disfrutamos del sol y charlando, subimos una pendiente continuada hasta alcanzar los ibones de Anayet a 2.240 m. Todavía congelado, y a partir de este punto, debemos ponernos los crampones y piolets para iniciar el ascenso final por la parte izquierda para evitar la subida más habitual por el lado derecho pero con más cantidad de nieve. Llegamos a la cima del vértice de Anayet desde donde se obtiene una vista impresionante de montañas nevadas a 360º tanto de España como de Francia. Destacan las vistas del pico Anayet y del Midi d´Ossau. Comemos nuestros bocatas en la cima del vértice con un viento fortísimo y después de un rato de observación iniciamos la bajada de nuevo sin prisa y disfrutando del paisaje. También de nuevo necesitamos crampones y piolets hasta el ibon y desde ahí bajada libre haciendo una parada un poco más larga casi al final del río para disfrutar del sonido del agua, de la cristalidad de la misma e incluso meter los pies en un agua muy muy fría. También hacemos una parada de fotos y buen rollo en la zona de telesillas que están ya sin funcionamiento pero que no han desmontado aún y desde luego para los que conocemos Formigal en época de esquí, qué extraño lo encontramos en estas fechas, sin casi gente, y movimiento que conlleva una estación de esquí como ésta en plena temporada. Volvemos al coche casi a las 21:00 de la tarde, y es que se agradece que los días sean tan largos en esta época del año y desde ahí aunque con cansancio vamos directamente a cenar para que no nos pase lo de ayer y por recomendación acudimos directamente al hostal Casa Jaimico en Sallent de Gállego donde nos dan realmente bien de cenar. 




DÍA 3:


Segunda jornada de ruta de montaña por la GR11. Hoy nos dirigimos hacia la zona de Panticosa. A pie del kiosko de la estación de esquí de Panticosa recogemos el piolet y los crampones por los que habíamos llamado para alquilar el día anterior en esta zona y evitar así tener que volver a Sallent a devolverlos antes de volver por la tarde de regreso a Madrid. Nuestra ruta comienza junto al Balneario de Panticosa o más bien junto al refugio Casa Piedra. Coges una ruta fácilmente identificable, sin pérdida ninguna con un fuerte desnivel inicial de piedras y de sendero estrecho, pasando casi nada más salir por un mirador. A los pocos minutos de estar subiendo, las vistas del balneario y su espacio natural ya son francamente bonitas. Después el camino continúa junto al río Calderes, donde las cascadas se asoman desde todas las caídas montañosas que te rodean durante todo el recorrido. Antes de iniciar la larga y zigzagueante subida a la Cuesta del Fraile tomamos un tramo llano junto al cauce del río donde paramos a tomar un agradable avituallamiento. Al final de la Cuesta del Fraile, llegamos al ibón de Bachimaña, más bien un embalse, donde además hay un refugio. Hacemos otra pequeña parada de avituallamiento en un día caluroso de mayo para continuar la marcha bordeando el ibón y llegar a su parte más alta y natural aunque de menor tamaño. Aquí empezamos a sortear neveros pero descartamos ponernos crampones y piolets aunque cuidando mucho mantener siempre los tres puntos de apoyo (bastón-bastón-pie) en cada avance que hacemos para evitar resbalones y caídas, lo cual no nos impide hacer un pequeño trineo improvisado en una de las bajadas nevadas sin mucho peligro. Al final de ibón de Bachimaña llegamos a la cascada de los Azules, que superamos para casi ya al final encontrarnos con el ibón Azul inferior. Aquí hacemos otra parada de avituallamiento y tras mojar los pies en un agua literalmente helada iniciamos unos 30 minutos después el retorno, el cual hacemos casi de seguido por el mismo sendero de subida para llegar a comer a Casa Piedra sobre las 4:30 de la tarde y tras un buen picnic de bocatas a los pies del Balneario de Panticosa, iniciamos el camino de vuelta a Madrid.





domingo, 3 de mayo de 2015

NORTE DE PERÚ EN 8 DÍAS

DÍA 1:

Comenzamos nuestra aventura por el norte de Perú en la ciudad de Piura, donde desde primera hora de la mañana hemos visitado su centro histórico con la Plaza de Armas como epicentro de la ciudad. También hemos aprovechado para visitar una exposición sobre agricultura de la zona que estaba presente en el campus de la Universidad Nacional de Piura. Tras la comida, nos hemos dirigido a Catacaos donde hemos visto la artesanía y recorrido su centro donde además se estaba celebrando un concurso de bailes regionales que ha terminado por acaparar nuestra atención el resto de la tarde. 

DÍA 2:

Muy temprano nos levantamos en Piura para dirigirnos hace uno de los proyectos del plan binacional. Se trata de una presa enorme en el río Piura, en la cuenca de Calamayo - Chira, donde además hemos podido pasear y dar una vuelta en barca por los jardines. En ellos hemos encontrado iguanas, caballos salvajes, y otras especies peculiares. Desde aquí, ya no hemos vuelto a Piura, sino que hemos cogido un autobús que nos ha llevado durante toda la noche de viaje hasta llegar a la ciudad de Cajamarca

DÍA 3:

Hemos amanecido en Cajamarca donde sin haber dormido mucho en el autobús, nos hemos alojado bastante cansados, no por ellos sin ganas de salir a pasear por la ciudad, recorrer sus calles, hacer algunas compras de nuevo por su Plaza de Armas, también llamada así en esta ciudad. A media tarde nos hemos dirigido hasta los llamados Baños del Inca, que es supuestamente donde se bañaban las mujeres en la época de los incas, y hemos podido disfrutar de la tarde entre aguas termales, frías, calientes para irnos hoy prontito a dormir. 

DÍA 4:

El día ha comenzado de nuevo muy temprano, demasiado diría yo, y es que a las 5:30 ya estábamos arriba, para coger un autobús que nos ha llevado hasta la mina de Yanacocha, la mayor productora de oro del mundo, donde con un permiso especial, hemos podido visitarla en profundidad. Desde ahí, nos hemos dirigido a la Granja Porcón donde hemos degustado productos lácteos que se fabrican en esta granja y también ver la vicuñas que pastan en estos campos. Desde aquí, al final de la tarde, vuelta a Cajamarca y no hemos dejado pasar la oportunidad de pasar por los Baños de los Incas hoy también. 

DÍA 5:

Hemos comenzado la mañana de nuevo recorriendo algunos de los monumentos de la ciudad de Cajamarca, como San Francisco, Santa Apolonia que para llegar a ella hay que subir más de 100 escalones, La Catedral y la Plaza de Armas. Después nos hemos trasladado durante casi 8 horas de autobús hasta la ciudad de Trujillo (Huanchaco) ya en la playa del pacífico. Hemos llegado de nuevo cansados de tanto bus, pero las vistas del mar, el paseo de última hora de la tarde por la playa, nos ha devuelto el ánimo. Antes de irnos a dormir hemos visitado el templo prehispánico de Chan Chan y antes de dormir hemos presenciado un ritual indígena que se estaba representando. 

DÍA 6:

Lo primero que hemos hecho hoy ha sido ponernos el bañador e irnos directos a darnos un baño en la playa, por cierto con grandísimas olas. En la arena hay además cangrejos muy grandes y en la pesca triunfan los camarones. Hemos podido presenciar el corte de totora para después ver cómo se construyen los llamados "caballitos de totora". Nos hemos dirigido después hasta el oeste de la playa y allí hemos podido alquilar un caballito de totora y darnos una vuelta por el mar, eso sí, sin alejarnos demasiado de la orilla que no controlar la situación nos da un poco de respeto. Los caballitos de totora en realidad se utilizan para la pesca y su construcción a priori parece relativamente sencilla. Por la tarde hemos aprovechado para visitar la ciudad de Trujillo, donde también por supuesto hay una Plaza de Armas y pasear por sus calles. 

DÍA 7:

Hoy por la mañana nos hemos dirigido a la ciudad de Chiclayo que hemos visitado callejeando, donde no podía faltar de nuevo la Plaza de Armas. Hemos asistido a unos bailes de la Marinera Norteña, que es el baile típico de la zona, muy interesante ver al menos uno pues forma también parte de la cultura de esta zona de Perú, pues nos contaba su gente que los niños y niñas lo aprenden todos desde bien pequeños. Después nos hemos trasladado a la ciudad de Lambayeque que está a unos 12 km de Chiclayo y aquí lo primero que hemos hecho ha sido comer un buen cebiche y después ya visitar el centro de la ciudad, entre lo que hemos conocido el Museo del Señor de Bruning (Señor de Sipan). Este museo realmente me ha encantado, pues se puede ver la realidad de las excavaciones de la cultura Moche. 

DÍA 8:

Nos despedimos de Chiclayo para llegar tras 5 horas de autobús a la ciudad de Paita. En esta ciudad hemos visitado la Estación Naval y una fábrica de pescado "austral", así como el centro de entrenamiento pesquero de Paita. Por la tarde hemos paseado por el centro de Paita, recorrido sus calles y cenado. 

miércoles, 8 de abril de 2015

BÉLGICA EN 4 DÍAS

Día 1:

Aterrizamos en el aeropuerto internacional de Bruselas muy temprano y allí mismo recogemos nuestro coche de alquiler. Antes nos habíamos pensado mucho si movernos en tren o en coche, pero finalmente nos decantamos por el coche para poder llegar más allá de las típicas ciudades de todo recorrido por Bélgica. Aunque nos alojaremos en Gante, aprovechamos para pasar el día en Bruselas dejando nuestro coche aparcado en el parking de Albertini. Desde ahí recorremos la zona del Palacio Real, hasta llegar a la Grand Place que alberga entre otros edificios al ayuntamiento y junto a ella la iglesia de San Nicolás y el edificio de la bolsa. Paseamos por las calles más turísticas hasta llegar al símbolo de la ciudad Manneken Pis, es decir, el niño que hace pis que desde luego ni es lo más bonito ni es lo más interesante de Bruselas, pero hay que visitarlo. Desde aquí vamos a la catedral de San Miguel y Santa Gúdula. Entonces es cuando hemos ido a la famosa calle de la Rue des Bouchers, para comer los famosos moules frites (mejillones con patatas). Para terminar nuestro primer paso por Bruselas nos tomamos una cerveza en la cervecería Delirium Tremens. Desde Bruselas acudimos a Gante a donde se llega en unos 45 minutos en coche y aquí ya nos alojamos en el centro. Son las 7 de la tarde y aún nos quedaban unas 2 horas de sol que nos daban para recorrer y perdernos por el centro de la ciudad. Maravillosos edificios, iglesias y su canal.

              

Día 2:

Nos hemos dirigido en el día de hoy, primero a la ciudad de Brujas. Allí, aparcamos el coche en un parking subterraneo en el centro y vamos lo primero al campanario (Halle Belfort). Subimos a él, para contemplar Brujas desde las alturas. A la bajada, nos dirigimos a uno de los embarcaderos del canal para recorrerlos durante 30 minutos, contemplando las casas y edificios tan característicos de Brujas. Comemos en la plaza central y tras la comida callejeamos por el centro, la Burg Platz, la Markt Platz aprovechando a comprar y comer su tan famoso chocolate. A media tarde cogemos de nuevo el coche y abandonamos Brujas para ir hasta el pueblo de Damme muy típico y a apenas 15 minutos en coche. Seguimos el recorrido de hoy pasando con el coche por el inmenso puerto de Brujas, el Zeebrugge, y seguimos por la carretera de la costa para pisar playa belga en el pueblo de Knokke-Heist. Por la noche volvemos a Gante para cenar en el Bierhuis y pasear pos cena por la ciudad francamente bien alumbrada para darle un toque místico que la hacen muy interesante para ser recorrida de noche también.



Día 3:

Nos vamos hoy hacia el este del país, lo más lejos de Gante y llegamos a Lovaina en apenas 1,5 horas. En Lovaina nos encontramos con una ciudad que nos sorprende para bien por sus edificios, sobre todo su ayuntamiento del mismo estilo que el de Brujas o Bruselas y que se puede visitar pero sólo a una hora determinada del día. En Lovaina visitamos una de sus zonas más características, los Beaterios o Begijnhof. Ocupan un gran espacio del centro de la ciudad, muy bien cuidado y se trata de jardines y casitas actualmente dedicadas a albergar las residencias de los estudiantes de una de las universidades más importantes de Bélgica. Comemos en una freituria, no es que sea nuestra pasión pero es otra de las cosas que hay que probar en este país. Después cogemos el coche y nos dirigimos ya a la zona francesa de Bélgica, para llegar al pueblo de Namen o Namur según se busque en francés o en flamenco y vaya si se notan las construcciones nada que ver con la zona de Flandes. Desde Namur, donde visitamos su castillo - muralla nos vamos hasta Dinant, y aquí simplemente paseamos junto a la orilla del río y tomamos una buena cerveza Leffe.. Volvemos a Gante a donde llegamos ya para cenar y salir a tomar algo después. 



Día 4: 

Por la mañana recogemos las maletas y después del desayuno temprano para aprovechar bien el día, visitamos el castillo de Gante. Tras esta visita, nos vamos de nuevo hacia Bruselas y aquí, antes de marcharnos de vuelta al aeropuerto desde donde cogemos el avión a las 20:00 horas, nos da tiempo a visitar el Mini Europe, donde aprovechamos para comer y el Atomium, sin duda otro de los símbolos de la capital belga. 










miércoles, 18 de marzo de 2015

EL TIROL EN INVIERNO EN 5 DÍAS

DÍA 1

Aterrizamos bien temprano en la ciudad de Munich. Esto ni es Austria ni es Tirol, sino que es Alemania y Baviera. Pero lo cierto es que aterrizar en Munich desde Madrid es mucho más barato y cómodo por disponibilidad de horarios que a cualquier ciudad de Asutria y que la capital bávara está muy cerca de nuestro destino de viaje. Aprovechamos el resto del día para visitar Munich en una visita guiada a través del programa Sandemans, que te permite tomar contacto con los principales puntos turísticos de la ciudad. Tras tres horas de recorrer a pie Munich y comer en HB por la tarde, aprovechamos para coger el metro y dirigirnos hasta la zona de Olympiapark, donde se encuentra además el museo de BMW que también visitamos. Lo único que no podemos visitar es la planta de fabricación pues son visitas restringidas que hay que resolver con antelación y nosotros desconocíamos. Al final de la tarde alquilamos un coche y nos vamos hasta nuestro centro base para el viaje, la ciudad austriaca capital de la región de Tirol, Innsbruck a donde llegamos 2 horas después y tras comprar "la vignettee" (impuesto de circulación por Austria) por un paisaje ya oscuro de haber anochecido pero llenísimo de nieve aunque con con unas carreteras en perfecto estado. Cenamos ya en el centro de Innsbruck a horas prohibitivas en este país en invierno y en un día entre semana (22:30h), así que en el único lugar que encontramos abierto.


DÍA 2

Amanecemos ya en Innsbruck y con nuestro coche alquilado nos dirigimos a nuestro primer destino, la ciudad de Hallstatt, a unas 3 horas en coche pero que realmente merece la pena visitar. Por su puesto a lo largo de todo el viaje un paisaje francamente bonito de campos cubiertos de nieve y un cielo gris-blanco. En Hallstatt nos encontramos con un precioso pueblecito a orillas de un lago y tras un paseo relajado y agradable nos dirigimos hasta la ciudad de Salzburgo donde comemos temprano y visitamos la ciudad en el intervalo entre antes de que anochezca, mientras anochece y ya de noche cerrada en una ciudad dedicada a la figura de Mozart, rodeada de montañas e iglesias y con un encanto especial que la convierten en una de las ciudades más bonitas de Austria. Visitamos también la Stiegl Brauhaus, una de las cervezas más populares del país y desde su balcón vemos una fantástica panorámica de Salzburgo. Desde Salzburgo, y de vuelta a Innsbruck, paramos en el pueblo de Kunstein para tras un pequeño paseo volver a Innsbruck y cenar en la Theresienstrasse.

 


DÍA 3

Nuestro primer destino de hoy es Krimmel Wasserfälle (las cascadas de Krimmel) a donde llegamos a través de una carretera donde las quitanieves no dan a basto y realmente está complicada la conducción por ella. Con todo y ello y despacio, llegamos pasando primero por un pueblo de ski precioso y muy ambientado como es Gerlos, en la estación de Zimmertall. A la llegada a Krimmel, pasando previo peaje, en unos 20 minutos llegamos a la cascada, casi helada en su totalidad y por su puesto, cubierta de nieve. A la vuelta al coche, nuestro próximo destino es Alpbach donde simplemente comemos pues si no vas a skiar, no merece mucho la pena visitar. Eso sí, el Gasthof donde comemos es muy típico y recomendable. Hacemos también parada en el pueblo de Rattemberg, que parece desierto a las 16:00 de la tarde, sin apenas gente en su calle principal pero muy típico tirolés. Subimos al castillo desde donde además se ve todo el pueblo. También paramos en Hall, y desde ahí ya en apenas 15 minutos, llegada a Innsbruck de nuevo. Para terminar bien la tarde subimos el coche hasta la estación de Hungerburg, en la montaña de Innsbruck desde donde cogemos un telecabina para subir ya en noche cerrada, a Nordkette. Allí hay un igloo - bar (icloud 9) donde tomamos glühwein y cervezas. bajamos a cenar al centro de Innbruck y terminamos la noche en Bar Centrale.


 

DÍA 4

Desayunamos en la cafetería Kröll Strudl del centro de Innsbruck y aprovechamos después para visitar la ciudad de Innsbruck. Antes de comer nos dirigimos hasta la estación olímpica de ski de Seefeld, apenas a 30 minutos de coche y allí nos encontramos con un pueblo muy ambientado, lleno de skiadores, de après ski. Aquí alquilamos unas raquetas para hacer una ruta nieve a través de unas 3 horas y bajo un magnífico sol hoy mientras a nuestros lados y por todas las vistas posibles vemos pistas de ski y esquiadores disfrutando. Tras devolver las raquetas alquiladas, aprovechamos para comer en Seefeld, en la plaza central donde hay puestos de salchichas, cerveza, glühwein, ambientados con música. Después nos dirigimos hasta el valle de Ötztal y en el pueblo de Längenfeld vamos a pasar la tarde al spa "Aqua Dome". Tras unas 3 horas de agua caliente en el exterior, en el interior, sauna, etc volvemos al coche para regresar a Innsbruck, cenar en un Biergarten y tomar un cóctel de noche de despedida.




DÍA 5

Nos levantamos y tras desayunar en Bäcker Reutz, una pastelería muy típica en Austria, dejamos atrás Innsbruck para tomar rumbo hacia Nueschwainstein (o Castillo del Rey Loco -Ludwig II). Compramos los tickets y nos dan pase guiado a las 12:30, con audiguías en español. Lo cierto es que está llenísimo de turismo sobre todo asíático y lo que es el palacio por dentro se ve en 30 minutos. Después en invierno no se puede ir al Marienbrücke desde donde las vistas del palacio son preciosas y nos acercamos al lago. Volvemos al coche, bajamos hasta el pueblo de Füssen, al que pertenece el castillo y aquí damos un paseo visitándolo. Después ya carretera hasta el aeropuerto de Munich y vuelta a Madrid por la noche.






LOZOYA - MIRADOR DE LOS ROBLEDOS EN BICI

Quedamos en el centro de Madrid a las 9:30, que para hacer lo que vamos a hacer hoy no es ni tarde ni temprano. Desde allí, 1 hora de coche por la A1 con destino al pueblo de Lozoya. Aparcamos junto al Embalse de Pinilla y desde ahí ponemos a punto nuestras bicis para comenzar la jornada de pedaleo. Tramo sin apenas desnivel pasando por los pueblos de Pinilla del Valle y Alameda del Valle, llegando al pueblo central de la comarca como es Rascafría. Desde Rascafría hemos continuado también apenas sin desnivel hasta el monasterio de el Paular. Todo ello a través de la Ruta Verde del Valle del Lozoya, es decir, un camino sin coches, muy fácil en bici y bien adecuado para ello.


Desde el Paular hemos decido seguir unos 6 km más, ahora sí cogiendo unos 300 m de carretera para enlazar de nuevo con la ruta que nos lleva hasta El Mirador de los Robledos o también conocido como el Monumento del Guarda Forestal. Una vez coges esta ruta, ahora sí hay algo más de desnivel, en total unos 350 m, y en la época del año en que la hemos hecho nosotros, febrero, con algo de nieve en el camino que nos hacía tener algo de precaución para evitar resbalar. A la llegada a la gran explanada desde la que se ve El Paular, Rascafría e incluso el embalse de Pinilla, y después de 21 km, hemos parado a comer, y descansar abrigándonos bien, pues aquí el aire frío se hacía notar. 


Después, una bajada bastante más rápida de nuevo de vuelta por el mismo camino, sin pérdida ninguna, hasta Lozoya, terminando la jornada con 42 km y en total unas 4 horas y media de bicicleta. 

viernes, 13 de febrero de 2015

EL CAMINO DE SANTIAGO DESDE SARRIA

DIA 1: DIA DE VIAJE

Cogemos el autobús desde la estación de Méndez Álvaro de Madrid con dirección a la ciudad de Lugo y con parada intermedia a comer en la ciudad de Ponferrada, llegamos a Lugo sobre las 17:30 de la tarde. Desde la misma estación de autobuses, cogemos otro con destino al pueblo de Sarria al que llegamos en una hora aproximadamente. Desde aquí, a 110 km de Santiago de Compostela iniciaremos mañana nuestro "Camino". Demasiado autobús para el día de hoy y 2l error de cargar con comida para los dos primeros días desde Madrid. Pues ni que en Galicia no hubiera supermercados, bares, restaurantes para comer! Dormimos en nuestro primer albergue no sin antes habernos comprado el bastón para caminar, la concha identificativa del camino y nuestra "pasaporte" para ir sellándolo en cada uno de los pueblos de nuestro recorrido.

DIA 2: SARRIA - PORTOMARÍN (22,4 km)

Salimos de Sarria aún de noche, sobre las 7:30, aunque ya antes habíamos desayunado en el albergue. Todo es camino de bosques hasta Ferreiros y de nuevo camino, una enorme bajada y cruce larguísimo por el puente del río Miño. Llegamos finalmente muy cansados al albergue de Portomarín, se nota que es el primer día y no venimos demsiado en forma. A la llegada al albergue nos dicen que no hay sitio suficiente y ya está todo ocupado de modo que nos mandan a dormir al colegio público del pueblo. Después de dejar extendida nuestra esterilla, salimos a comer, tomar café tranquilamente, descansamos y comenzamos a socibilizar con la cantidad de peregrinos que cada uno a su ritmo comparte su camino en estos días con nosotros. Cenamos prontito y a dormir, que mañana será otro día.

DIA 3: PORTOMARÍN - PALAS DE REI (25 km)

Salimos de Portomarín de nuevo temprano con la intención hoy de coger albergue, pues lo cierto es que en estas fechas (septiembre de año Santo) hay mucha gente haciendo el camino y el espacio no parece ser suficiente para todos. Me rozan las botas del díande ayer, pero nos ponemos a andar y andar, saludar a la gente que adelantas o te adelantan, desarles "buen camino" , etc y a apenas 4 km para llegar a Palas de Rei decidimos parar a comer en una zona recreativa con bonitas vistas y terminamos llegando a Palas a las 16:00 de la tarde sin demasiada esperanza de encontrar sitio esta noche en el albergue, y así es, aunque esta vez en lugar de mandarnos a dormir a otro lugar, nos indican que nos dejan sitio en el propio albergue en el suelo y alli extendemos de nuevo nuestra esterilla y pasamos la noche. Para compensar nos pegamos un buen homenaje cenando en un restaurante gallego.

DIA 4: PALAS DE REI - ARZÚA (28,8 km)

Salimos de Palas de Rei un día más, tempranito, y marchamos hasta Melide continuando por Furelos y Ribadiso hasta llegar a Arzúa finalizando así la etapa más larga programda en nuestro camino, casi 30 km, pero al llegar a Arzúa, el albergue está al final del pueblo, se nos hace eterno atravesarlo andando y eso que es pequeño, pero además, para variar, no hay sitio y nos mandan al polideportivo  dormir, que justo está al inicio del pueblo asi que si antes se nos había hecho largo cruzar el pueblo ahora nos parece un viacrucis volver por donde ya habíamos pasado...(aprox 1 km). Allí nos asentamos y pasamos la noche con muy pocas personas pero que acaba convirtiéndose sin duda en la mejor tarde-noche del camino. Salimos a comprar comida a un supermercado entre todos y jugamos a las cartas, hablamos, y compartimos cena bajo un frío y lluvia intensa.

DIA 5: ARZÚA - ARCA (19,5 km)

Salimos un poquito mas tarde hoy, sobre las 8:30, ya sin lluvia pero con frío. Antes de coger el camino además desayunamos e una cafetería del pueblo y después ya nos ponemos a hacer nuestra tarea de los últimos días, caminar. En la mitad del camino vuelve a caer una fortísima lluvia, que hace que saquemos por primera vez nuestros chubasqueros, ropa imprescindible sin duda para hacer el camino. Llegamos a Arca a las 13:30, el día que más pronto, pues sólo hemos caminado 20 km hoy y por fin cogemos cama en el albergue! He de indicar que me refiero a coger sitio en los albergues públicos, donde o se paga la voluntad ó 5 ó 10 €, pues en los albergues privados hay sitio por todos lados. Pero nostros habíamos decidido hacer "el camino del pobre" en este viaje y queríamos cumplir hasta el final. Tras la llegada al albergue de Arca, salimos a comer a un bar cercano y empleamos la tarde paseando y solcibilizando por el pueblo. Compramos cena en un supermercado y que compartimos en el albergue acompañada de una queimada que se hace también.

DIA 6: ARCA - MONTE DO GOZO (14 km)

Jornada muy tranquila hoy, apenas 14 km de camino y es que aunque podíamos haber llegado a Santiago de Compostela hoy mismo pues desde Monte do Gozo son sólo 5 km, hemos preferido quedarnos a disfrutar de este maravilloso entorno a las puertas de la ciudad que además cuenta con un albergue de unas 500 plazas, con hotel aledaño también, tiendas, etc. a donde llegan los peregrinos desde cada uno de los distintos recorridos del Camino de Santiago antes de llegar a la Plaza del Obradoiro. En el camino de hoy, sin prisas, íbamos a tener albergue seguro, hemos parado bajo un fuerte sol, a tomar algo en el camping de San Marcos. Hoy hasta hemos llegado incluso demasiado pronto pues nomlo abrían hasta las 13:30 y sin embargo allí estábamos ya desde las 12:00. Hemos descargado las mochilas y subido a comer a O Labrador con un buen Alvariño incluido. Pasamos la tarde entre las tiendas, fotos, conocer a gente y para cenar nos preparamos un un picnic compartido con mucha gente conocida a lo largo del camino o simplemente hoy y tras una larga velada bajo las estrellas, nos vamos a dormir.

DIA 7: MONTO DO GOZO - SANTIAGO (5 km)

Hoy sí llegamos a Santiago! Nos volvemos a levantar temprano, hoy más por inercia que por necesida. Recogemos todos los trastos y cogemos dirección Santiago, desayunando antes en el albergue. No faltan peregrinos en el camino y ya sólo vemos ciudad y ciudad pero la catedral se hacebesperar un poquito. Por fin somos los primeros en algo, en la cola de la oficina del peregrino para recoger "La Compostela", que te acredita y reconoce haber realizado el camino de santiago presentando los sellos por cada uno de losmpueblos por los que hemos udo pasando. Mientras abren la oficina, vamos a La Catedral, sin duda una de las más bonitas de España aunque a estas hiras irreconocible, pues está vacía y a oscuras. Ecogemos por fin La Compostela, y buscamos lugar donde dejar la mochila y dormir esta noche. Lomencontarmos simplemente paseando por Santiago cuqndomse nos acerca una mujer y nos dice que nos deja una habiatación en su casa, de la orimera desconfiamos pero cuando se nos acerca otra y otra acabamos viendo que es algo habitual y decidimos decir a una selñora mayor que sí, y porm10 € pasamos la noche en una habitación en una casa junto a la plaza de El Obradoiro. Después de dejar la mochila en su casa, vamos a la misa del peregrino a las 12 a.m. en la que están todos los sitios llenos, sin apenas hueco para estar siquerea de pie. Después de la salida de misa vamos a comer a Casa Manolo, en la Plaza Cervantes y durante la tarde paseamos callejeando por el centro de Santiago. Cenamos de tapeo y salimos atomar una copa sin demasiados lujos vestuarios a decir verdad...

DIA 8: DIA DE VIAJE

Hoy sí hemos vuelto a saber lo que es dormir buen y eso que nos hemos levantado a las 9:30 pero eso hasta ya nos parece tarde. Hoy nada especial, recogemos la mochila y nos vamos hacia la estación de autobuses junto a la plaza Galicia. Allí cogemos a las 11:00 un autobús hacia el aeropuerto y en el aeropuerto cogemos el avión a las 13:20. Campos verdes desde el aire nos despiden de Galicia para llegar a Madrid a la 1 p.m. Con lo que tardamos a la venida en llegar a Sarria en autobús!

domingo, 11 de enero de 2015

ÁVILA EN UN DÍA

Ávila, es una de las ciudades que permiten ser visitadas desde Madrid en un sólo día, de ida y vuelta, por el simple hecho de que en apenas 75 minutos de coche estás en ella. A la llegada a Ávila y si no quieres pagas por aparcar ya sea en zona azul o verde, no es complicado encontrar sitio de libre pago en las afueras de la muralla y en apenas 10 minutos estás en pleno centro abulense.

 


Lo primero que hemos hecho a nuestra llegada a Ávila ha sido ir a la oficina de turismo, en una de las entradas de la muralla a la ciudad y desde ahí mismo puedes comprar la entrada para la subida a la muralla (5 € en 2015). Hemos recorrido en primer lugar los 1200 m de muralla de la parte norte, con subida a alguna de las torres para hacer fotos panorámicas de la ciudad. A la bajada, hemos ido a tomar el aperitivo a "La Posada de las Frutas", donde por supuesto hemos probado las famosas patatas revolconas con torreznillos de Ávila. Y antes de comer, hemos subido a la otra parte de la muralla que se puede recorrer a pie, por el otro lado, de apenas 300 m. Para comer, "Casa de Postas", frente a la muralla por la parte de fuera. En Ávila, sin duda el chuletón.

A las 16:30 h nos hemos dirigido a la entrada de La Catedral. Allí nos hemos unido a una visita guiada de unas 2 horas para conocer la ciudad (8 € en 2015). Casi 1 hora completa recorriendo la catedral, con sus explicaciones y cada uno de los detalles de la misma. A la salida, recorremos las plazas de los mercados Grande y Chico, "La Santa", iglesia, donde vivió la más famosa personalidad de la historia de Ávila, Sta. Teresa de Jesús, con su capilla y sus reliquias. También parte de su muralla por la cara sur, desde donde se divisan la paramera, la serranía y más lejos, la sierra de Gredos. Algunas casas históricas y señoriales de la ciudad y de nuevo regreso a la catedral para poner fin a la visita.

Antes de regresar de nuevo a Madrid, recogemos el coche y vamos en él hasta los "4 postes" a las afueras de Ávila, camino de Toledo, desde donde se ve una maravillosa vista de la muralla de Ávila, que si de día ya es impresionante, de noche y alumbrada, lo es todavía mucho más.